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Miércoles, 03 de Junio de 2009

Parte III: Los Factores Básicos

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A. La convicción

Por Thanissaro Bhikkhu

Como señalamos en la Introducción, todos los 37 factores listados en las Alas para el Despertar pueden ser incluidos en las cinco facultades. Mientras que la Parte II se centraba en las interrelaciones entre todos estos factores, esta parte del libro está dedicada al uso de las cinco facultades como marco para la discusión de los factores individuales en y por sí mismos.

De las cinco facultades, la facultad de convicción abarca la mayor parte, ya que incluye al contexto total para la práctica de las enseñanzas del Buda. Los muchos asuntos relacionados con las actitudes y ética necesarios para llevar una vida budista, ya sea como laico o como monástico, caen bajo esta categoría.

El pasaje {69} define la facultad de convicción como los cuatro factores para la entrada-en-la-corriente [II.A], entonces para comprender la naturaleza de la convicción, es necesario saber qué son estos cuatro factores. Los pasajes {70} y {71} ofrecen distintas definiciones de los mismos. La primera lista da los prerrequisitos para la entrada-en-la-corriente: asociación con buenas personas, escuchar el verdadero Dhamma, atención apropiada y práctica de acuerdo al Dhamma. La segunda lista da las cualidades que caracterizan a una persona que ha entrado en la corriente: convicción inalterable en el Buda, el Dhamma y el Sangha y virtudes apetecibles para los nobles. Ambas listas son relevantes aquí, pues la convicción es una cualidad que conduce a la entrada-en-la-corriente, mientras que el logro de la entrada-en-la-corriente es el punto en el que la convicción se vuelve inalterable. Sólo en el logro del estado de arahant hace que el saber se vuelva total y la convicción ya no es necesaria {89}.

Las dos listas de los factores de la entrada-en-la-corriente son similares en cuanto cubren los tres aspectos de la convicción: el social (en quién confiar), el intelectual (qué creer) y el práctico (cómo actuar en consecuencia). Debido a que la convicción no se centra en una propuesta descriptiva sino en un curso de acción —la hábil destreza de los procesos del kamma en el contexto social— estos aspectos están inextricablemente entrelazados. El aspecto social viene de la necesidad de asociarse con personas que ya han dominado estos procesos, para aprender de sus palabras y emular sus acciones. El aspecto intelectual —la creencia en el principio del kamma— es necesario porque el desarrollo de la habilidad dentro de la mente requiere que uno comprenda la naturaleza del kamma, tome la responsabilidad por sus propios actos y tenga la convicción en la habilidad propia de beneficiarse del desarrollo de sus habilidades. El aspecto práctico es necesario, pues si uno no continúa el desarrollo de la habilidad, eso demuestra que la convicción en el desarrollo de habilidad no es genuina y que uno no se está beneficiando completamente de sus creencias.

La relación de estos factores para el desarrollo de habilidad se muestra en varios pasajes. Por ejemplo, {53} y {54} mencionan la asociación con buenas personas y la atención apropiada —ambos forman parte de la primera lista mencionada— como los prerrequisitos externos e internos primarios para el desarrollo de lo que es hábil. Al mismo tiempo, los aspectos intelectuales y prácticos de la convicción ayudan a contrarrestar los niveles más burdos de las raíces de lo que no es hábil {3}: creer que el principio del kamma ayuda a disminuir la falsa ilusión, mientras que la práctica de la virtud ayuda a debilitar la fuerza de la avidez y la aversión en la mente.

Para comprender la interacción detallada de los aspectos social, intelectual y práctico de la convicción, primero debemos examinarlos por separado. Puesto que tener a personas admirables como amigos es el todo de la vida santa {115}, empezaremos primero con el aspecto social.

Los pasajes de esta sección que se centran en el aspecto social de la convicción tocan dos asuntos principales: cómo reconocer a las buenas personas y por qué uno debería asociarse con ellas.

El pasaje {119} lista tres enseñanzas básicas de las buenas personas. Estas pueden ser tomadas como criterios para juzgar si una persona califica como buena. Si uno conoce personas que critican la práctica de la generosidad, la práctica de dar el paso a la vida renunciante o la práctica de dar servicio a los padres, uno haría bien en evitar asociarse con ellas, pues su sabiduría y motivos no son confiables. Si uno debe asociarse con esas personas, no debe considerarlas como personas de las cuales aprender o a emular. Así los aspectos social e intelectual de la convicción interactúan de una manera tal, que permite saber si uno debe asociarse a una persona con sólo escuchar lo que la misma enseña; al mismo tiempo, las enseñanzas de las personas buenas permiten a uno saber lo que es bueno.

El pasaje {117} lleva este punto más allá, listando las cualidades positivas a buscar en una buena persona: convicción en el principio del kamma, generosidad, virtud y discernimiento. Las personas que enseñan estas cualidades y las encarnan en sus vidas califican como buenas. El asunto importante aquí, por supuesto, es que las buenas personas sean, en última instancia, reconocidas por lo que habitualmente hacen, en vez de simplemente por lo que dicen. Estos hábitos sólo pueden ser conocidos mediante una larga asociación. Por este motivo, en el monacato budista, un estudiante no toma un voto de por vida de obediencia a un maestro. Si siente que el maestro no tiene sus mejores intereses en el corazón —es decir, si ve que el maestro no encarna realmente las cualidades mencionadas— es libre de dejarle en búsqueda de otro.

A una persona que ha alcanzado la entrada-en-la-corriente le es más fácil reconocer a las buenas personas, pues es ahora miembro del noble sangha y puede reconocer las cualidades de ese logro en otros también. "Buenas personas" para un miembro del sangha significa el Buda y el resto del noble sangha. Claro está que el Buda pasó hace mucho al Nibbana total, pero dejó su Dhamma y Vinaya como maestros en su lugar [DN 16], y en ese nivel uno puede aún asociarse con él.

La razón por la cual una persona que se embarca en el camino de la práctica tendría que asociarse con las buenas personas, en lugar de intentar ser totalmente autosuficiente, es porque las raíces de la habilidad en la mente yacen mezcladas con las raíces de la inhabilidad y las raíces de lo que no es hábil dificultan el discernimiento entre ambos. Por ello uno necesita del consejo y del ejemplo de otros más experimentados en el camino que puedan ayudarle a identificar sus propias cualidades hábiles y a alentarlo en la tarea de desarrollarlas {9}. Aún si uno no estuviese todavía comprometido a seguir el camino, sería sabio al asociarse con buenas personas que encarnen la convicción, la generosidad, la virtud y el discernimiento, pues sería poco probable que las mismas le tratasen a uno de manera injusta o dañina. Si realmente ellas encarnan la convicción y la virtud, uno puede confiar que su sentido de la vergüenza y el remordimiento les impedirán actuar con intenciones inhábiles. Si realmente encarnan la generosidad y el discernimiento, tienen la sabiduría que es digna de ser adquirida y estarán dispuestos a compartirla. El hecho de compartir la sabiduría es la base para otros futuros beneficios —como los que están listados en {125} y {126} —poniendo en marcha una cadena causal que conduce hasta la experiencia del Despertar. Esta cadena causal requiere que uno escuche las enseñanzas de buenas personas con el propósito de comprender las implicaciones del principio del kamma. Además requiere que uno tome a dichas personas como ejemplos a emular en la propia vida. De esta manera, uno puede llegar a ser una mejor persona, y puede disfrutar de los beneficios que vienen con el propio dominio sobre el principio del kamma.

La amplia disponibilidad de libros sobre budismo tiende a oscurecer el hecho de que las verdades de las enseñanzas del Buda no son simplemente palabras o propuestas, sino que son cualidades del corazón y la mente: el hábil dominio de los pensamientos, las palabras y los actos. Se aprende mejor estas cualidades no de libros sino de personas que en verdad son hábiles. Esto es como aprender un deporte. Uno puede tomar principios importantes de libros de deportes, pero hay mucho más en el ámbito no verbal que puede ser aprendido sólo mediante la asociación con personas que realmente han adquirido dominio sobre este deporte. Eso podría incluir una noción de cuánta práctica es suficiente, una noción de las propias fortalezas y debilidades, una noción del tiempo, una noción de los compañeros y rivales y así sucesivamente. AN 7,64 ofrece una lista similar de los principios que caracterizan a una buena persona, muchos de los cuales no pueden ser expresados en simples reglas: conocimiento del Dhamma, conocimiento del significado de las declaraciones, noción de las propias fortalezas y debilidades, noción de la moderación en el uso de los requisitos de la vida, noción del momento apropiado para hacer las cosas, noción de distintos niveles de sociedades  y noción de cómo juzgar a las personas. Aunque los primeros dos tipos de conocimiento en esta lista son conceptuales y pueden ser pasados en palabras, los otros son más subliminales y pueden ser adquiridos sólo asociándose con buenas personas y observándolas en acción.

Con el asunto del conocimiento conceptual nos trasladamos del aspecto social de la convicción a su aspecto intelectual. El contenido del conocimiento conceptual que puede obtenerse de las buenas personas comienza con lo que {106} define como perspectiva correcta mundana:

Existe lo dado, lo ofrecido y lo sacrificado. Existen los frutos y resultados de las buenas y malas acciones. Existe este mundo y el siguiente. Existe madre y padre. Existen seres renacidos espontáneamente; existen ascetas y brahmanes que, viviendo correctamente y practicando correctamente, proclaman este mundo y el siguiente luego de haberlo directamente conocido y comprendido por sí mismos.

Como se señala en II.H, este pasaje quiere decir que hay mérito en la generosidad; que las cualidades morales de lo bueno y lo malo son inherentes en el universo y no simplemente convenciones sociales; que hay vida después de la muerte; que uno tiene una verdadera deuda moral con sus padres; y que hay personas que han vivido la vida de renunciante apropiadamente de tal manera que han obtenido el conocimiento verdadero y directo de estos asuntos. Estas creencias conforman el prerrequisito mínimo para seguir el camino hacia la habilidad. Si uno duda de ellas, encontrará difícil reunir la energía o el compromiso necesario para desarrollar cualidades hábiles en la mente. Es muy posible que uno se vuelva a la gratificación egoísta de los deseos inmediatos, sin pensar mucho en lo correcto o lo incorrecto. La voluntad de aceptar estas creencias por fe cuenta entonces como el primer paso desde el nivel de mera adquisición de las enseñanzas del Buda al nivel de compromiso.

Estas creencias forman la base para los tres puntos mencionados antes como las enseñanzas de las buenas personas: la generosidad, el renunciamiento y el servicio a los padres {119}. Apreciar el valor de estos principios y seguirlos según el grado de las propias habilidades, le permite a uno desarrollar el carácter apropiado necesario para comprender los niveles más elevados de las enseñanzas del Buda, culminando en las cuatro nobles verdades. Como señala la primera lista de factores para la entrada-en-la-corriente, simplemente oír el Dhamma no es suficiente. Uno también debe desarrollar la atención apropiada, la cual, como ya hemos visto [II.G] involucra saber cómo enfocarse en las preguntas correctas. En este contexto, uno comienza por aprender a hacer preguntas productivas a su maestro y luego pasa a usar las categorías de las cuatro nobles verdades para hacer preguntas de la propia experiencia en general. En este sentido, el acto de oír y prestar la atención apropiada cubre los dos primeros niveles en el desarrollo del discernimiento —la comprensión basada en el oír y en el razonar— y le prepara a uno para el tercero: la comprensión basada en el desarrollo de cualidades hábiles en la mente [DN 33].

Aunque oír el Dhamma es un prerrequisito para la atención apropiada, la atención apropiada no viene automáticamente de oír el Dhamma. Debe ser conscientemente cultivada; de otra manera, el proceso causal no conducirá al conocimiento claro y la liberación. Este punto se expresa en la famosa frase del Dhammapada (64-65):

Aunque durante toda su vida

el necio intime con un sabio,

no conocerá el sentido del Dhamma,

al igual que la cuchara no conoce el sabor de la sopa.

Si el hombre inteligente intima con un sabio

aunque fuera por un breve tiempo,

rápidamente conocerá el sentido del Dhamma,

al igual que la lengua conoce el sabor de la sopa.

El propósito de la meditación, en la que uno conscientemente desarrolla la atención interior y el discernimiento con el fin de adquirir dominio y comprender el uso hábil de la mente, es convertirse uno mismo en una persona perceptiva que puede comprender completamente el Dhamma.

Con el logro de la entrada-en-la-corriente como primera degustación de lo Inmortal, el aspecto intelectual de la convicción se expresa en términos de la convicción inalterable en el Despertar del Buda {72}, que se ramifica en la convicción inalterable en la Triple Joya: el Buda, el Dhamma y el Sangha {71}. La propia degustación del Despertar confirma la realidad del Despertar del Buda y el del noble Sangha, la comprensión de cómo el Despertar sucede mediante la práctica del Dhamma, confirma que el noble óctuple sendero es la sinopsis ideal de la práctica, con nada que falte o sobre. De ahí proviene la expresión estandarizada de la convicción en la Triple Joya: El Buda es correctamente auto-despierto; el Dhamma, bien enseñado; y el noble Sangha, digno de honor {71}. Esto significa en términos prácticos que ahora uno está convencido más allá de toda duda de que el potencial humano para desarrollar habilidad puede llevar hasta lo Inmortal, y que lo Inmortal es lo más excelso.

Varios pasajes {87} enfatizan que la experiencia de la entrada-en-la-corriente refuerza la convicción de que el verdadero Dhamma está completamente expresado sólo en las enseñanzas del Buda. Este punto será una sorpresa para muchas personas que conocen la larga historia de tolerancia del budismo hacia otras religiones, y que asumen que la actitud iluminada hacia enseñanzas alternativas es apoyar la declaración de que muchos caminos conducen a la cima de la montaña. Esta suposición, sin embargo, se basa en la confusión entre "tolerancia" y "ratificación". Como ya hemos señalado, desde el punto de vista del ganador-de-la-corriente el noble óctuple sendero es la expresión ideal de la vía hacia el Despertar. Ratificar cualquier otro camino como si el mismo llevara a la misma meta sería afirmar que el noble óctuple sendero o bien carece de algo esencial o contiene algo superfluo. Se cita al Buda diciendo que cualquier otro camino que supone el Despertar sería, por definición, incorrecto: un punto de vista incorrecto, una resolución incorrecta, una manera de hablar incorrecta, etc. Intentar obtener resultados de tal camino, dice, sería como tratar de obtener aceite de sésamo de las piedras u obtener mantequilla del agua [MN 126]. Él no había negado que otras enseñanzas, que recomiendan la virtud y el sosiego mental, puedan conducirle a uno a gran paz o a renacer en mundos celestiales, pero si uno viera esos logros como equivalentes al Nibbana, uno estaría afectado por una perspectiva incorrecta. Aferrarse a la perspectiva incorrecta pone a la liberación total que se encuentra en el Nibbana fuera de alcance.

Esta falta de voluntad por apoyar otros caminos, sin embargo, no necesariamente conduce a la intolerancia. La premisa básica del budismo es el principio del karma, que la felicidad y el sufrimiento son resultados de las propias acciones pasadas y presentes. El noble óctuple sendero brota de este principio como el modo de acción más hábil para escapar del ciclo de la retribución kámmica y lograr lo Inmortal. Otros caminos son o bien expresiones incompletas del noble óctuple sendero o están basados en otros principios. Por ejemplo, pueden declarar que existe un ser que puede no ser afectado por la ley del kamma y proveer la felicidad a uno sin tener que adquirir dominio sobre las habilidades del noble óctuple sendero, o que ciertos actos o palabras rituales pueden proveer de un atajo similar a la felicidad. Las personas que siguen cualquiera de ambas creencias podrían bien sentirse amenazadas por personas ajenas que no comparten sus creencias, pues las personas ajenas están en efecto negando la existencia de un atajo en el que ellos posan sus esperanzas. Esto explica por qué dichas personas a menudo han sido intolerantes para con perspectivas externas.

Pero debido a que el principio del kamma es una enseñanza de completa responsabilidad personal, nadie quien crea en el kamma se sentirá amenazado por personas que enseñan atajos en el kamma. Los budistas que aún no han logrado la entrada-en-la-corriente pueden vacilar en su convicción —ya que el camino puede parecer largo y arduo, y los resultados lentos en llegar— y esta es una razón por la cual se les alienta a no asociarse con nadie que rechace el principio del kamma. Pero aquellos que han tenido su primera degustación del Despertar no pueden de ninguna manera ser persuadidos de dudar de ese principio, pues han visto que lo Inmortal puede ser tocado solamente mediante un proceso que requiere la más extrema habilidad en atención interior y el discernimiento aplicados a los procesos de la propia mente. Su actitud hacia otras enseñanzas es la de un hábil artesano hacia aquellos de menos habilidad, o de una mujer que ha aprendido a extraer aceite de sésamo de las semillas hacia aquellos que aún tratan de extraerlo de las piedras: Ella querrá enseñarles la manera correcta si es que están dispuestos a escuchar, pero si no lo están, tolerará su ignorancia y esperará que algún día estén listos para aprender.

Para lograr este nivel de convicción inquebrantable se requiere que uno ponga el Dhamma en práctica. Esto muestra la relación íntima entre el aspecto intelectual y práctico de la convicción: uno debe tener cierto nivel de comprensión intelectual del Dhamma doctrinal antes de poder practicarlo y uno debe practicarlo hasta el punto de tocar el Dhamma de lo Inmortal como logro antes de que la convicción en la enseñanza del Dhamma pueda volverse inalterablemente firme. Los comentarios señalan esta relación aplicando el término Dhamma a los tres niveles: doctrina, práctica y logro, o, en otras palabras, el Dhamma como objeto de consciencia (en el nivel intelectual), como un medio de liberar la consciencia de la esclavitud hacia sus objetos (en el nivel práctico) y como la consciencia liberada (en el punto del Despertar).

El aspecto práctico de la convicción, previo a la entrada-en-la-corriente, es indicado por el factor de entrada-en-la-corriente llamado "practicar de acuerdo al Dhamma". Lo que este factor quiere decir es que uno debe estar dispuesto a poner al Dhamma por encima de sus preferencias, de manera que uno no está practicando simplemente de acuerdo a sus gustos y disgustos. Esta es la verdadera prueba para la propia convicción. Es muy fácil ir seleccionando y escogiendo de las enseñanzas basándose sobre otros estándares —aquí en Occidente es común juzgar el Dhamma respecto a la psicología occidental u otras ciencias sociales, y escoger de acuerdo a ello—, pero uno debe hacerse la misma pregunta que el Príncipe Siddhattha se hizo: ¿cuál uso del tiempo vale más la pena, la búsqueda de objetos e ideales sujetos al cambio y la muerte, o la búsqueda de lo Inmortal? Aunque existe un reconocimiento de larga data en la tradición budista de que las personas se benefician incluso si siguen sólo parte de la enseñanza, el Dhamma puede dar sus resultados totales sólo si uno se compromete totalmente al desarrollo de la habilidad de la liberación en pensamiento, palabra y acto. Este entrenamiento es similar a seguir el régimen de un doctor: uno se beneficiará incluso siguiendo el régimen sólo ocasionalmente, pero la cura total requiere adherirse al régimen consistentemente y de poner la meta de la recuperación al frente de las demás preferencias. La habilidad de la liberación requiere que uno ordene sus prioridades, tomando las enseñanzas y el ejemplo de aquellos que han logrado esa habilidad como guía primera y considerar todo lo demás como secundario.

Con el logro de la entrada-en-la-corriente, la convicción en el principio del kamma y su hábil dominio se vuelve tan firme que uno no rompería intencionalmente ninguno de los preceptos básicos que comprenden el hablar correcto, el actuar correcto, o el medio de vida correcto. Este es el significado del factor de la entrada-en-la-corriente llamado "virtudes apetecibles por los nobles". Además de la virtud, los ganadores-de-la-corriente también han comenzado a desarrollar los otros dos agregados del noble sendero —concentración y discernimiento— pero estos dos agregados no están aún totalmente maduros [II.A]. Como {74} y {75} dejan en claro, la convicción no puede volverse firme hasta que las cuatro facultades restantes, incluyendo la concentración y el discernimiento, hayan sido fortalecidas al menos hasta cierto grado. Una vez que la convicción se vuelve firme, entonces puede servir para fortalecer aquellas facultades aún más. El ganador-de-la-corriente comprende, de la experiencia de la entrada-en-la-corriente, no sólo que ha logrado esa experiencia mediante el dominio de los procesos del kamma, sino además que su Despertar aún no está completo pues hay vacíos en ese dominio. Esta comprensión es lo que da el ímpetu para el mayor desarrollo de las cinco facultades hasta que arriben a la realización total de lo Inmortal.



Pasajes del Canon Pali

{115} Una vez se sentó allí, el Venerable Ananda le dijo al Bendito, "Esto es la mitad de la vida santa, señor: amistad admirable, compañerismo admirable, camaradería admirable".

"No diga esto, Ananda. No lo diga. La amistad admirable, el compañerismo admirable, la camaradería admirable es en la actualidad la totalidad de la vida santa. Cuando un monje tiene personas admirables como amigos, compañeros y camaradas, se puede esperar que él desarrolle y persiga el noble óctuple sendero .

"¿Y cómo un monje que tiene personas admirables como amigos, compañeros y camaradas, desarrolla y persigue el noble óctuple sendero ? Existe el caso donde un monje desarrolla la correcta visión dependiente del aislamiento, dependiente del desapasionamiento, dependiente de la cesación, resultando en el abandono. Él desarrolla la correcta resolución dependiente del aislamiento, dependiente del desapasionamiento, dependiente de la cesación, resultando en el abandono. Él desarrolla el correcto discurso dependiente del aislamiento, dependiente del desapasionamiento, dependiente de la cesación, resultando en el abandono. Él desarrolla la acción correcta dependiente del aislamiento, dependiente del desapasionamiento, dependiente de la cesación, resultando en el abandono. Él desarrolla el sustento correcto dependiente del aislamiento, dependiente del desapasionamiento, dependiente de la cesación, resultando en el abandono. Él desarrolla el correcto esfuerzo dependiente del aislamiento, dependiente del desapasionamiento, dependiente de la cesación, resultando en el abandono. Él desarrolla la atención correcta dependiente del aislamiento, dependiente del desapasionamiento, dependiente de la cesación, resultando en el abandono. Él desarrolla la correcta concentración dependiente del aislamiento, dependiente del desapasionamiento, dependiente de la cesación, resultando en el abandono. Así es como un monje que tiene personas admirables como amigos, compañeros, y camaradas desarrolla y persigue el noble óctuple sendero.

"Y por esta línea de razonamiento uno puede conocer cómo la amistad admirable, el compañerismo admirable, la camaradería admirable son en realidad la totalidad de la vida santa: Dependiendo de mí, como amigo admirable, los seres sujetos al nacimiento han ganado la liberación del nacimiento, los seres sujetos al envejecimiento, han ganado la liberación del envejecimiento, los seres sujetos a la muerte, han ganado la liberación de la muerte, los seres sujetos a la pena, lamentación, dolor, angustia y desesperación, han ganado la liberación de la pena, lamentación, dolor, angustia y desesperación. Es por esta línea de razonamiento que uno puede conocer cómo la amistad admirable, el compañerismo admirable, la camaradería admirable son en realidad la totalidad de la vida santa”.

SN 45,2

 

{116} “Venerable señor, he aquí que podrían surgir diferentes asuntos concernientes al Dhamma. Podría suceder que el Bienaventurado tomara una posición y el Sangha de los monjes, otra. Pero cualquiera que fuese la posición del Bienaventurado, yo tomaría la misma. Recuérdese el Bienaventurado de mí como de alguien que posee semejante fe en el Bienaventurado.

“Venerable señor, he aquí que podrían surgir diferentes asuntos concernientes al Dhamma. Podría suceder que el Bienaventurado tomara una posición y el Sangha de los monjes y el Sangha de las monjas, otra… el Sangha de los monjes, el Sangha de las monjas y los seguidores laicos, otra… el Sangha de los monjes, el Sangha de las monjas, los segadores laicos y las seguidoras laicas, otra. Pero cualquiera que fuese la posición del Bienaventurado, yo tomaría la misma. Recuérdese el Bienaventurado de mí como de alguien que posee semejante fe en el Bienaventurado.

“Venerable señor, he aquí que podrían surgir diferentes asuntos concernientes al Dhamma. Podría suceder que el Bienaventurado tomara una posición y el Sangha de los monjes, el Sangha de las monjas, los segadores laicos, las seguidoras laicas y el mundo entero con sus devas, Mara y Brama, esta generación con sus ascetas y brahmines, sus devas y seres humanos, otra. Pero cualquiera que fuese la posición del Bienaventurado, yo tomaría la misma. Recuérdese el Bienaventurado de mí como de alguien que posee semejante fe en el Bienaventurado.”

[Entonces, el Bienaventurado dijo:] “Cuando él se expresa de esta manera, Godha, ¿qué podrías decir acerca del sakya Mahanama?”

“Cuando él se expresa de esta manera, venerable señor, nada puedo decir acerca de Mahanama excepto que esto es bueno y favorable”

SN 55,23

 

{117} Consejo a los laicos. “Y, ¿qué son las buenas amistades? Aquí, Vyagghapajja , en cualquier pueblo o mercado que un cabeza de familia resida, él se asocia, dialoga, se relaciona con cabezas de familia o hijos de cabezas de familia, sean jóvenes de buena cultura, o mayores de buena cultura, llenos de fe (saddha ), llenos de virtud (sila ), llenos de caridad (caga), llenos de sabiduría (pañña ). Actúa siempre de acuerdo con la fe de los fieles, con la virtud de los virtuosos, con la caridad de los caritativos, con de la sabiduría de los sabios. Éstas son las buenas amistades.”

AN 8,54

 

{118} "El amigo dotado de tres cualidades es digno de para que uno se asocie con él. ¿Cuáles tres? Él regala lo que es dificil de regalar, hace lo que es dificil de hacer y soporta lo que es dificl de soportar. El amigo que esté dotado de estas tres cualidades es digno de para que uno se asocie con él."

AN 3,130

 

{119} Monjes, estos tres son señalados por los grandes hombres sabios. ¿Cuáles son? Monjes, hacer ofrendas es señalado por los grandes hombres sabios. Monjes, irse y abandonar el hogar es señalado por los grandes hombres sabios. Monjes, atender a la madre y al padre es señalado por los grandes hombres sabios. Estos tres son señalados por los grandes hombres sabios.

AN 3,45

 

{120} “¿Y en qué consiste, monjes, el tesoro de la generosidad? Este es el caso, monjes, del discípulo de un noble que viviendo en el hogar, con la conciencia purificada de la mancha de la tacañería, con la generosidad liberadora y con la mano abierta, se deleita en ser magnánimo, es sensible a los ruegos y se deleita en repartir limosnas En esto consiste, monjes, el tesoro de la generosidad.

AN 7,6

 

{121} “Monjes, si los seres conocieran, como yo conozco, los frutos de dar y de compartir, no estarían disfrutando de la comida sin compartirla, ni tampoco la mancha de la tacañería obsesionaría sus corazones. Aún si se tratara del último trozo, del último bocado, ellos no comerían sin haberlo compartido, si es que habría alguien [que necesitara] recibirlo. Sin embargo, monjes, siendo que los seres no conocen, como yo conozco, los frutos de dar y de compartir, entonces ellos disfrutan de la comida sin compartirla y la mancha de la tacañería obsesiona sus corazones.”

Iti 1,26

 

{122} “Monjes, los brahmines y los hombres hogareños son muy provechosos para vosotros, ya que os proveen los hábitos amarillos y los cuencos, la comida de las limosnas, el alojamiento y los requisitos de la medicina en vuestras enfermedades. Y vosotros, monjes, también sois muy provechosos a los brahmines y los hombres hogareños, ya que los enseñáis el Dhamma admirable desde el principio, admirable en el medio y admirable al final –tanto la forma como el espíritu- proclamando la plenitud de la vida santa completamente pura. De esta manera, monjes, la vida santa es vivida en esta mutua dependencia, con el fin de cruzar las torrentes y poner, completamente, fin al sufrimiento”.

Los hombres hogareños y los renunciantes, ambos de la misma forma,

Dependiendo uno del otro, alcanzan

El verdadero Dhamma, la insuperable liberación del cautiverio.

De los hombres hogareños, los renunciantes reciben

El hábito amarillo, los medios de vida, la cama y el asiento,

La protección de las inclemencias.

Mientras, dependiendo de estos renunciantes, los hombres hogareños, amantes del hogar,

Tienen fe en el discernimiento de los nobles Arahants,

Absortos en jhana, practicantes del Dhamma,

Y [de esta manera] recorren el camino que lleva a buen destino:

Al deleite en el mundo de los devas, al regocijo de los placeres sensuales.

Iti 4,107

 

{123} "Monjes, os quiero explicar el no Gran Hombre y el Gran Hombre, escuchad con mucha atención. Monjes, ¿Quién es el no Gran Hombre? Es desagradecido y desconsiderado. Monjes, debería comprenderse perfectamente que el desagradecimiento y la desconsideración son menospreciables. Es completamente la esfera del no Gran Hombre. Monjes, ¿Quién es el Gran Hombre? Es agradecido y posee consideración hacia los otros. Monjes, debería comprenderse perfectamente que ser agradecido y considerado hacia los otros es noble. Es completamente la esfera del Gran Hombre.

"Monjes, os digo que no podéis recompensar a dos personas. ¿Cuáles son? Son la madre y el padre. Monjes, si hubierais llevado a vuestro padre y a vuestra madre en vuestra espalda y vivido cien años y mientras tanto hubierais limpiado y realizado masajes en sus cuerpos mientras ellos pierden orines y excrementos, no les hubierais retornado aún toda la gratitud que ellos os mostraron. Aunque les ofrecierais toda la riqueza y los convirtierais en gobernantes de la tierra, tampoco entonces no les hubierais retornado la gratitud mostrada hacia vosotros porque ellos os han dado mucho más. Ellos os alimentaron cuando no podíais caminar y os mostraron el mundo. Si vuestra madre y vuestro padre no poseen la fe y vosotros se la infundís, si son miserables y los convertís en benevolentes y si nos son sabios y los hacéis sabios, habréis mostrado gratitud a vuestra madre y a vuestro padre, es más que suficiente."

AN 2,33-34

 

{124} “Monjes, aquellas familias, cuyas madres y cuyos padres son venerados en el hogar por los hijos, son consideradas como si vivieran con el Brama. Las familias, cuyas madres y cuyos padres son venerados en el hogar por los hijos, son consideradas como si vivieran con los devas. Las familias, cuyas madres y cuyos padres son venerados en el hogar por los hijos, son consideradas como si vivieran con los mejores maestros. Las familias, cuyas madres y cuyos padres son venerados en el hogar por los hijos, son consideradas como si vivieran con los que son dignos de donativos. El nombre de ‘Brama’, monjes, se designa a su padre y a su madre. El nombre de ‘deva’, monjes, se designa a su padre y a su madre. El nombre de ‘mejor maestro’, monjes, se designa a su padre y a su madre. El nombre de ‘digno de donativos’, monjes, se designa a su padre y a su madre. ¿Y por qué razón? Porque, monjes, la madre y el padre son muy provechosos para sus hijos: los cuidan, los nutren y los introducen al mundo”.

Madre y padre son llamados “Brama”, “el mejor maestro”,

“Digno de donativos”; son compasivos

Hacia sus familias y sus hijos. Por eso el sabio

Debe venerarlos y rendirles honores,

Proveerles comida y bebida, la vestimenta y la cama,

Ungir sus cuerpos, bañar y lavar sus pies.

Ofreciendo estos servicios a sus padres,

El sabio es alabado ya en esta vida

Y después de la muerte, se regocija en el cielo.

Iti 4,106

 

{125} “Monjes, aquel primer punto de la ignorancia no es evidente, así que uno podría decir: ‘la ignorancia no estaba antes; ella llegó a ser’. Ésta declaración ha sido hecha, monjes. Sin embargo, esto sí es evidente, monjes: la ignorancia está condicionada, teniendo su origen en esto o aquello. La ignorancia, monjes, yo declaro, tiene su nutrimento. Ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la ignorancia? ‘Los cinco obstáculos’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que los cinco obstáculos también tienen su nutrimento y ellos no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de los cinco obstáculos? ‘Las tres incorrectas formas de práctica’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que las tres incorrectas formas de práctica también tienen su nutrimento y ellas no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de las tres incorrectas formas de práctica? ‘La no restricción de los facultades sensoriales’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que la no restricción de las facultades sensoriales también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la no restricción de las facultades sensoriales? ‘La falta de un atento discernimiento’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que la falta de un atento discernimiento también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la falta de un atento discernimiento? ‘La inapropiada consideración’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que la inapropiada consideración también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la inapropiada consideración? ‘La incredulidad’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que la incredulidad también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la incredulidad? ‘El hecho de no escuchar el verdadero Dhamma’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma también tiene su nutrimento y esto no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del hecho de no escuchar el verdadero Dhamma? ‘El hecho de no servir al recto hombre’, debe ser la respuesta.

“Así monjes, cuando el hecho de no servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma. Cuando se realiza el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma, se realiza también la incredulidad. Cuando se realiza la incredulidad, se realiza también la inapropiada consideración. Cuando se realiza la inapropiada consideración, se realiza también la falta de un atento discernimiento. Cuando se realiza la falta de un atento discernimiento, se realiza también la no restricción de las facultades sensoriales. Cuando se realiza la no restricción de las facultades sensoriales, se realizan también las tres incorrectas formas de práctica. Cuando se realizan las tres incorrectas formas de práctica, se realizan también los cinco obstáculos. Cuando se realizan los cinco obstáculos, se realiza también la ignorancia. Este es el nutrimento de la ignorancia, monjes, ésta su realización.

“Al igual, monjes, que cuando una copiosa lluvia cae sobre la montaña, el agua corre hacia abajo por las pendientes, llenando primero las fisuras de la montaña, sus grietas y hendeduras, y cuando éstos rebosan, llenan luego los pequeños charcos, y cuando éstos rebosan, llenan a los estanques más grandes, los cuales, cuando rebosan, llenan a los pequeños ríos, y cuándo éstos rebosan, llenan a los ríos grandes, para que finalmente, estos grandes ríos rebosantes, llenen el mar, el gran océano –siendo éste el nutrimento del gran océano y su realización- de la misma manera, monjes, cuando el hecho de no servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma... Cuando se realizan los cinco obstáculos, se realiza también la ignorancia. Este es el nutrimento de la ignorancia, monjes, ésta su realización.

“La liberación a través del conocimiento, monjes, yo declaro, tiene su nutrimento. Ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es monjes, el nutrimento de la liberación a través del conocimiento? ‘Los siete factores de iluminación’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que los siete factores de iluminación también tienen su nutrimento y ellos no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de los siete factores de iluminación? ‘Los cuatro fundamentos de la atención consciente’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que los cuatro fundamentos de la atención consciente también tienen su nutrimento y ellos no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de los cuatro fundamentos de la atención consciente? ‘Las tres rectas formas de práctica’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que las tres rectas formas de práctica también tienen su nutrimento y ellas no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de las tres rectas formas de práctica? ‘El control de las facultades sensoriales’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que el control de las facultades sensoriales también tiene su nutrimento y él no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del control de las facultades sensoriales? ‘El atento discernimiento’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que el atento discernimiento también tiene su nutrimento y él no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del atento discernimiento? ‘La apropiada consideración’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que la apropiada consideración también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la apropiada consideración? ‘La fe’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que la fe también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la fe? ‘El hecho de escuchar el verdadero Dhamma’, debe ser la respuesta. Yo declaro, monjes, que el hecho de escuchar el verdadero Dhamma también tiene su nutrimento y esto no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del hecho de escuchar el verdadero Dhamma? ‘El hecho de servir al recto hombre’, debe ser la respuesta.

“Así monjes, cuando el hecho de servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de escuchar el verdadero Dhamma. Cuando se realiza el hecho de escuchar el verdadero Dhamma, se realiza también la fe. Cuando se realiza la fe, se realiza también la apropiada consideración. Cuando se realiza la apropiada consideración, se realiza también el atento discernimiento. Cuando se realiza el atento discernimiento, se realiza también la restricción de las facultades sensoriales. Cuando se realiza la restricción de las facultades sensoriales, se realizan también las tres rectas formas de práctica. Cuando se realizan las tres rectas formas de práctica, se realizan también los cuatro fundamentos de la atención consciente. Cuando se realizan los cuatro fundamentos de la atención consciente, se realizan también los siete factores de iluminación. Cuando se realizan los siete factores de iluminación, se realiza también la liberación a través del conocimiento. Este es el nutrimento de la liberación a través del conocimiento, monjes, ésta su realización.

“Al igual, monjes, que cuando una copiosa lluvia cae sobre la montaña, el agua corre hacia abajo por las pendientes, llenando primero las fisuras de la montaña, sus grietas y hendeduras, y cuando éstos rebosan, llenan luego los pequeños charcos, y cuando éstos rebosan, llenan a los estanques más grandes, los cuales, cuando rebosan, llenan a los pequeños ríos, y cuándo éstos rebosan, llenan a los ríos grandes, para que finalmente, estos grandes ríos rebosantes, llenen el mar, el gran océano –siendo éste el nutrimento del gran océano y su realización- de la misma manera, monjes, cuando el hecho de servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de escuchar el verdadero Dhamma... Cuando se realizan los siete factores de iluminación, se realiza también la liberación a través del conocimiento. Este es el nutrimento de la liberación a través del conocimiento, monjes, ésta su realización.

AN 10,61

 

{126} “Monjes, existen estas ocho condiciones, ocho causas que conducen a la adquisición de la sabiduría aún no conquistada, que es la base de la vida santa, y, al haberla conquistado, conducen a su desarrollo aún más alto, a la abundancia y su realización completa. ¿Cuáles ocho?

 

“Monjes, este es el caso del monje que mora en cercanías del Maestro como su aprendiz, o al lado de algún respetable compañero en la vida santa, en el cual ha sido establecido un fuerte sentido de la conciencia, el miedo de culpa, el amor y el respeto. Esta es, monjes, la primera condición, la primera causa que conduce a la adquisición de la sabiduría aún no conquistada, que es la base de la vida santa, y, al haberla conquistado, conduce a su desarrollo aún más alto, a la abundancia y su realización completa.

[ “¿Y en qué consiste, monjes, el tesoro del avergonzamiento? Este es el caso, monjes, del discípulo de un noble que siente vergüenza de obrar mal, siente vergüenza de hablar mal y siente vergüenza de pensar mal. En esto consiste, monjes, el tesoro del avergonzamiento.

“¿Y en qué consiste, monjes, el tesoro del temor de obrar mal? Este es el caso, monjes, del discípulo de un noble que siente temor de obrar mal, siente temor de hablar mal y siente temor de pensar mal. En esto consiste, monjes, el tesoro del temor de obrar mal.]

“Morando en cercanías del Maestro como su aprendiz o al lado de algún respetable compañero en la vida santa, en el cual ha sido establecido un fuerte sentido de la conciencia, el miedo de culpa, el amor y el respeto, él se acerca de tanto en tanto a su maestro preguntando e inquiriendo de él de esta manera: '¿Cuál es el significado de esto?' Por lo cual, estos venerables señores le revelan lo que es oculto, le explican lo que es oscuro y disipan sus dudas en muchas de las cuestiones perplejas. Esta es, monjes, la segunda condición, la segunda causa que conduce a la adquisición de la sabiduría aún no conquistada, que es la base de la vida santa, y, al haberla conquistado, conduce a su desarrollo aún más alto, a la abundancia y su realización completa.

 

“Habiendo escuchado el Dhamma, él se esfuerza practicando dos clases de reclusión: la reclusión del cuerpo y la reclusión de la mente. Esta es, monjes, la tercera condición, la tercera causa que conduce a la adquisición de la sabiduría aún no conquistada, que es la base de la vida santa, y, al haberla conquistado, conduce a su desarrollo aún más alto, a la abundancia y su realización completa.

 

“Luego, él practica la virtud y la vida restringida de acuerdo al Patimokkha; es perfecto en su conducta y en sus costumbres, viendo el peligro de la falta aún más pequeña. Se somete y se entrena a sí mismo en la práctica de los preceptos. Esta es, monjes, la cuarta condición, la cuarta causa que conduce a la adquisición de la sabiduría aún no conquistada, que es la base de la vida santa, y, al haberla conquistado, conduce a su desarrollo aún más alto, a la abundancia y su realización completa.

 

“Él es muy docto, retiene lo que aprende y escucha, acumula el saber sagrado. Cualquier enseñanza que es hermosa desde el comienzo, hermosa en el medio, hermosa al final -tanto en su forma como en el significado- que proclama la vida santa y que es entera y completamente pura, él la escucha con frecuencia, la retiene y la considera cuidadosamente, la acumula, la examina en su mente y llega a profundo entendimiento de esta teoría. Esta es, monjes, la quinta condición, la quinta causa que conduce a la adquisición de la sabiduría aún no conquistada, que es la base de la vida santa, y, al haberla conquistado, conduce a su desarrollo aún más alto, a la abundancia y su realización completa.

 

“Viviendo con determinación, persistentemente abandona las acciones demeritorias y cultiva las buenas. Es firme, sólido en su esfuerzo, productivo en su deber correspondiente a las acciones meritorias. Esta es, monjes, la sexta condición, la sexta causa que conduce a la adquisición de la sabiduría aún no conquistada, que es la base de la vida santa, y, al haberla conquistado, conduce a su desarrollo aún más alto, a la abundancia y su realización completa.

 

“Además, en medio del Sangha no se ocupa de parloteo ni habla de cosas infantiles; más bien, habla él mismo del Dhamma o pregunta a otros sobre la doctrina; tampoco es negligente con el noble silencio. Esta es, monjes, la séptima condición, la séptima causa que conduce a la adquisición de la sabiduría aún no conquistada, que es la base de la vida santa, y, al haberla conquistado, conduce a su desarrollo aún más alto, a la abundancia y su realización completa.

 

“Además, permanece contemplando el surgimiento y el declive de los cinco componentes ( khandhas ) del apego, pensando: 'tal es la forma, tal es su surgimiento, tal es su declive; tal es la sensación, tal es su surgimiento, tal es su declive; tal es la percepción, tal es su surgimiento, tal es su declive; tal es la construcción mental, tal es su surgimiento, tal es su declive; tal es el estado de la conciencia, tal es su surgimiento, tal es su declive'. Esta es, monjes, la octava condición, la octava causa que conduce a la adquisición de la sabiduría aún no conquistada, que es la base de la vida santa, y, al haberla conquistado, conduce a su desarrollo aún más alto, a la abundancia y su realización completa.

AN 8,2 [AN 7,6 ]

 

{127} Si uno encuentra un hombre sabio,

quien como un descubridor de tesoros te señala tus defectos

y te llama la atención sobre los mismos,

debe asociarse con tal persona.

Uno irá bien y no mal en la compañía de esta persona.

Dhp 76

 

{128} “Monjes, existen cinco gratificaciones, producto de la fe, que un hombre laico proveniente de buena familia puede esperar. ¿Cuáles cinco?

“Monjes, cuando la gente buena y sabia del mundo muestra compasión a alguien, la muestra, en primer lugar, a personas que tienen fe y no a las que carecen de ella. Cuando visitan las casas, en primer lugar, visitan a las personas que tienen fe y no a las que carecen de ella. Cuando aceptan las ofrendas, en primer lugar, las aceptan de las personas que tienen fe y no de las que carecen de ella. Cuando enseñan el Dhamma, la enseñan primero a las personas que tienen fe y no a las que carecen de ella. Las personas que tienen fe, al desintegrarse sus cuerpos, después de la muerte, resurgirán en el lugar de buen destino, en el plano de felicidad.

“Éstas son, monjes, las cinco gratificaciones, producto de la fe, que un hombre laico proveniente de buena familia puede esperar.

“Al igual que una gran higuera que se eleva por encima del suelo de una agradable campiña, es como el cielo para todas las aves del alrededor, así también, un hombre laico proveniente de buena familia que tiene fe, es como el cielo para muchos: para los monjes, monjas, seguidores laicos y segadoras laicas.”

Una majestuosa higuera, cuyas ramas

Abundan en frutos y hojas verdes,

Con tronco y raíces sólidos,

Sirve para que las aves encuentren el reposo.

En este deleitoso lugar, hacen sus nidos.

Aquellos que buscan la sombra, la encuentran

Y los que buscan frutos, hallan el alimento.

Lo mismo sucede con la persona realizada en la virtud y la fe,

La que es modesta, sensible, amable, amigable y apacible.

A ella llegan los que están libres de las contaminaciones,

Los que fueron liberados de la pasión, de la aversión y falsa ilusión;

Los que constituyen el inconmensurable campo de méritos para el mundo.

Ellos la enseñan el Dhamma que disipa todo el sufrimiento.

Y cuando lo entienda, queda libre de las contaminaciones,

Alcanza el parinibbana.

AN 5,38

 

{129} “Monjes, cuando una mujer, discípula de un noble, crece en las cinco áreas del crecimiento, adquiere lo esencial, adquiere lo mejor y adquiere la excelencia del cuerpo. ¿Cuáles cinco? Ella crece en la fe, en la virtud, en el aprendizaje, en la generosidad y en la sabiduría. Cuando una mujer, monjes, discípula de un noble, crece en estas cinco áreas del crecimiento, adquiere lo esencial, adquiere lo mejor y adquiere la excelencia del cuerpo.”

Creciendo en la fe y en la virtud,

En la sabiduría, generosidad y aprendizaje,

La virtuosa discípula laica,

Adquiere aquí y ahora,

Lo esencial, dentro de sí misma.

SN 37,34

 

{130} Para el discípulo que tiene fe en el mensaje del Maestro y vive penetrándolo, es propio este principio: 'El Bienaventurado es el Maestro, yo soy el discípulo. Él es el que sabe, no yo'. Para el discípulo que tiene fe en el mensaje del Maestro y vive penetrándolo, el mensaje del Maestro lo nutre y le da salud. Para el discípulo que tiene fe en el mensaje del Maestro y vive penetrándolo, es propio este principio: 'Con alegría podría dejar que se seque la carne y la sangre de mi cuerpo, dejando solamente la piel, los tendones y los huesos, pero si no alcanzo lo que debe ser alcanzado mediante la firmeza humana, humana persistencia y humano esfuerzo, entonces no habrá descanso para mí'. Para el discípulo que tiene fe en el mensaje del Maestro y vive penetrándolo, uno de estos dos frutos puede ser esperado: el conocimiento penetrante aquí y ahora o -si aún le quedara algún remanente del apego- el no-retorno.

MN 70


FUENTE:

Thanissaro Bhikkhu, "Wings to Awakening: An Anthology from the Pali Canon"

Traducción de las introducciones de Thanissaro Bhikkhu: Adrián Montoya Leyton

Traducciones de los fragmentos del Canon Pali pertenecen al Bosque Theravada: los créditos se indican en cada caso. 

Corrección: Upasika e Isidatta

Edición: Federico e Isidatta

Publicación de Bosque Theravada 2010-2014


Última modificación el Martes, 12 de Noviembre de 2013

Publicado enEstudios sobre el budismo

Esta sección contiene tópicos referentes a la historia del budismo, su doctrina, estudios sobre las escrituras budistas y otros.

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