Bosque Theravada

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Lunes, 13 de Septiembre de 2010

SN 22,82 {13S3.1.2.3.10,82} Punnama Sutta – Discurso sobre la noche de la luna llena

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En este sutta se discuten temas relacionados con los cinco conjuntos (khandhas). Hacia el final del discurso, cierto monje cree haber encontrado un pretexto para mantener su propio punto de vista sobre esta enseñanza. Sin embargo, la forma en la cual el Buda maneja este incidente demuestra cómo él mismo consideró su enseñanza acerca de los conjuntos: no como una teoría metafísica sino como una herramienta para cuestionar el apego y obtener, de esta manera, la liberación (Th.).

[Leer en pali]

[82] {82} En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Savatthi en el Parque del Oeste, en la mansión de la Madre Migara junto con el gran grupo del Sangha de los monjes. En esta ocasión, el día quince del mes -la noche Uposatha, de la luna llena- el Bienaventurado estaba sentado al aire libre rodeado por el Sangha de los monjes.

Entonces, cierto monje se levantó de su asiento, acomodó su hábito exterior sobre un hombro, levantó sus manos con las palmas juntadas en un saludo reverencial hacia el Bienaventurado y dijo: "Venerable señor, quisiera preguntarle al Bienaventurado acerca de un punto, si es que el Bienaventurado me otorgase el favor de responder a mi pregunta".

"Bien, monje. Entonces, siéntate en tu asiento y pregunta lo que deseas".

"Bien, venerable señor", respondió aquel monje y se sentó en su asiento y dijo al Bienaventurado:

"¿No están estos cinco conjuntos sujetos al apego, venerable señor, es decir, el conjunto de la forma sujeto al apego, el conjunto de la sensación sujeto al apego, el conjunto de la percepción sujeto al apego, el conjunto de las formaciones mentales sujeto al apego y el conjunto de la conciencia sujeto al apego?"

"Es así, monje, estos cinco conjuntos están sujetos al apego, monje, es decir, el conjunto de la forma sujeto al apego, el conjunto de la sensación sujeto al apego, el conjunto de la percepción sujeto al apego, el conjunto de las formaciones mentales sujeto al apego y el conjunto de la consciencia sujeto al apego."

Diciendo "Muy bien, venerable señor", aquel monje se deleitó y se regocijó en las palabras del Bienaventurado, después de lo cual se dirigió al Bienaventurado con otra pregunta:

"Pero, venerable señor, ¿en qué se arraigan estos cinco conjuntos sujetos al apego?"

"Estos cinco conjuntos sujetos al apego se arraigan en el deseo, monje".

"Venerable señor, ¿es aquel apego lo mismo que los cinco conjuntos sujetos al apego o, el apego es algo diferente de los cinco conjuntos sujetos al apego?"

"Monjes, aquel apego no es lo mismo que los cinco conjuntos sujetos al apego pero tampoco el apego es algo diferente de los cinco conjuntos sujetos al apego. Más bien, el deseo y la codicia por ellos es el apego aquí."

Diciendo "Muy bien, venerable señor", aquel monje se deleitó y se regocijó en las palabras del Bienaventurado, después de lo cual se dirigió al Bienaventurado con otra pregunta:

"Pero, venerable señor, ¿puede haber una diversidad de este deseo y la codicia por los cinco conjuntos sujetos al apego?"

"Puede haberlos, monje", respondió el Bienaventurado. "He aquí, monje, esto puede ocurrírsele a alguien: 'Que tenga ésta forma en el futuro. Que tenga ésta sensación en el futuro. Que tenga ésta percepción en el futuro. Que tenga éstas formaciones mentales en el futuro. Que tenga ésta conciencia en el futuro.' De esta manera, monje, puede haber una diversidad de este deseo y la codicia por los cinco conjuntos sujetos al apego."

Diciendo "Muy bien, venerable señor", aquel monje se deleitó y se regocijó en las palabras del Bienaventurado, después de lo cual se dirigió al Bienaventurado con otra pregunta:

"¿De qué manera, venerable señor, la denominación 'conjuntos' se aplica a los conjuntos?"

"Cualquier clase de forma, monje, que haya: sea del pasado, futuro o presente, interna o externa, vulgar u sutil, inferior o superior, lejana o cercana: a esto se le llama el conjunto de la forma. Cualquier clase de sensación, monje, que haya: sea del pasado, futuro o presente, interna o externa, vulgar u sutil, inferior o superior, lejana o cercana: a esto se le llama el conjunto de la sensación. Cualquier clase de percepción, monje, que haya: sea del pasado, futuro o presente, interna o externa, vulgar u sutil, inferior o superior, lejana o cercana: a esto se le llama el conjunto de la percepción. Cualquier clase de formación mental, monje, que haya: sea del pasado, futuro o presente, interna o externa, vulgar u sutil, inferior o superior, lejana o cercana: a esto se le llama el conjunto de las formaciones mentales. Cualquier clase de conciencia, monje, que haya: sea del pasado, futuro o presente, interna o externa, vulgar u sutil, inferior o superior, lejana o cercana: a esto se le llama el conjunto de la conciencia. De esta manera, monje, la denominación 'conjuntos' se aplica a los conjuntos."

Diciendo "Muy bien, venerable señor", aquel monje se deleitó y se regocijó en las palabras del Bienaventurado, después de lo cual se dirigió al Bienaventurado con otra pregunta:

"Y ¿cuál es la causa y cuál la condición, venerable señor, para que se manifieste el conjunto de la forma? ¿Cuál es la causa y cuál la condición para que se manifieste el conjunto de la sensación? ¿Cuál es la causa y cuál la condición para que se manifieste el conjunto de la percepción? ¿Cuál es la causa y cuál la condición para que se manifieste el conjunto de las formaciones mentales? ¿Cuál es la causa y cuál la condición para que se manifieste el conjunto de la conciencia?"

"Los cuatro grandes elementos, monje, es la condición para que se manifieste el conjunto de la forma. El contacto, monje, es la condición para que se manifieste el conjunto de la sensación. El contacto, monje, es la condición para que se manifieste el conjunto de la percepción. El contacto, monje, es la condición para que se manifieste el conjunto de las formaciones mentales. Nombre-y--forma, monje, es la condición para que se manifieste el conjunto de la conciencia."

"Venerable señor, y ¿cómo llega a surgir el punto de vista sobre [la existencia] de la identidad?"

"He aquí, monje, un no instruido mundano, que no se fija en los nobles, no es hábil ni disciplinado en su Dhamma, que no se fija en las personas superiores, no es hábil ni disciplinado en su Dhamma, considera la forma como si fuera uno mismo, o uno mismo como si poseyera la forma, o como si la forma estuviera en uno, o como si uno estuviera en la forma. Además, considera la sensación como si fuera uno mismo, o uno mismo como si poseyera la sensación, o como si la sensación estuviera en uno, o como si uno estuviera en la sensación. Además, considera la percepción como si fuera uno mismo, o uno mismo como si poseyera la percepción, o como si la percepción estuviera en uno, o como si uno estuviera en la percepción. Además, considera las formaciones mentales como si fuera uno mismo, o uno mismo como si poseyera las formaciones mentales, o como si las formaciones mentales estuvieran en uno, o como si uno estuviera en las formaciones mentales. Además, considera la conciencia como si fuera uno mismo, o uno mismo como si poseyera la conciencia, o como si la conciencia estuviera en uno, o como si uno estuviera en la conciencia. Es así, monje, cómo llega a surgir el punto de vista sobre [la existencia] de la identidad."

"Venerable señor, y ¿cómo no llega a surgir el punto de vista sobre [la existencia] de la identidad?"

"He aquí, monje, el instruido noble discípulo, que se fija en los nobles, es hábil y disciplinado en su Dhamma, se fija en las personas superiores, es hábil y disciplinado en su Dhamma, no considera la forma como si fuera uno mismo, ni uno mismo como si poseyera la forma, ni como si la forma estuviera en uno, ni como si uno estuviera en la forma. Tampoco considera la sensación como si fuera uno mismo, ni uno mismo como si poseyera la sensación, ni como si la sensación estuviera en uno, ni como si uno estuviera en la sensación. Tampoco considera la percepción como si fuera uno mismo, ni uno mismo como si poseyera la percepción, ni como si la percepción estuviera en uno, ni como si uno estuviera en la percepción. Tampoco considera las formaciones mentales como si fuera uno mismo, ni uno mismo como si poseyera las formaciones mentales, ni como si las formaciones mentales estuvieran en uno, ni como si uno estuviera en las formaciones mentales. Tampoco considera la conciencia como si fuera uno mismo, ni uno mismo como si poseyera la conciencia, ni como si la conciencia estuviera en uno, o como si uno estuviera en la conciencia. Es así, monje, cómo no llega a surgir el punto de vista sobre [la existencia] de la identidad."

"Y ¿qué es, venerable señor, la gratificación, el peligro y el escape en caso de la forma? ¿Qué es la gratificación, el peligro y el escape en caso de la sensación? ¿Qué es la gratificación, el peligro y el escape en caso de la percepción? ¿Qué es la gratificación, el peligro y el escape en caso de las formaciones mentales? ¿Qué es la gratificación, el peligro y el escape en caso de la conciencia?"

"El placer y la alegría, monje, que surgen en dependencia de la forma: ésta es la gratificación en la forma. Que la forma no sea permanente ni satisfactoria y que sea cambiante: éste es el peligro en la forma. La remoción y el abandono del deseo y de la codicia por la forma: éste es el escape de la forma. El placer y la alegría que surgen en dependencia de la sensación: ésta es la gratificación en la sensación. Que la sensación no sea permanente ni satisfactoria y que sea cambiante: éste es el peligro en la sensación. La remoción y el abandono del deseo y de la codicia por la sensación: éste es el escape de la sensación. El placer y la alegría que surgen en dependencia de la percepción: ésta es la gratificación en la percepción. Que la percepción no sea permanente ni satisfactoria y que sea cambiante: éste es el peligro en la percepción. La remoción y el abandono del deseo y de la codicia por la percepción: éste es el escape de la percepción. El placer y la alegría que surgen en dependencia de las formaciones mentales: ésta es la gratificación en las formaciones mentales. Que las formaciones mentales no sean permanentes ni satisfactorias y que sean cambiantes: éste es el peligro en las formaciones mentales. La remoción y el abandono del deseo y de la codicia por las formaciones mentales: éste es el escape de las formaciones mentales. El placer y la alegría que surgen en dependencia de la conciencia: ésta es la gratificación en la conciencia. Que la conciencia no sea permanentes ni satisfactoria y que sea cambiante: éste es el peligro en la conciencia. La remoción y el abandono del deseo y de la codicia por lla conciencia: éste es el escape de la conciencia."

Diciendo "Muy bien, venerable señor", aquel monje se deleitó y se regocijó en las palabras del Bienaventurado, después de lo cual se dirigió al Bienaventurado con otra pregunta:

"Venerable señor, y ¿cómo uno debería conocer, cómo ver, de manera tal que [los conceptos] 'yo-haciendo', 'lo-mío-haciendo' -en relación a este cuerpo con la conciencia y en relación a todos los signos externos, como también las tendencias subyacentes hacia la presunción- no vuelvan más a ocurrir?"

"En cuanto a cualquier clase de forma, monje, sea ésta del pasado, futuro o presente, interna o externa, vulgar o sutil, inferior o superior, lejana o cercana -uno mira a cada forma tal como realmente es con la correcta sabiduría de esta manera: 'esto no es mío, esto no soy yo, esto no es mi ser'.

"En cuanto a cualquier clase de sensación... En cuanto a cualquier clase de percepción... En cuanto a cualquier clase de formación mental... En cuanto a cualquier clase de conciencia, monje, sea ésta del pasado, futuro o presente, interna o externa, vulgar o sutil, inferior o superior, lejana o cercana -uno mira a cada conciencia tal como realmente son con la correcta sabiduría de esta manera: 'esto no es mío, esto no soy yo, esto no es mi ser'.

"Cuando uno conoce y ve de esta manera, monje, entonces [los conceptos] 'yo-haciendo', 'lo-mío-haciendo' -en relación a este cuerpo con los estados de consciencia y en relación a todos los signos externos, como también las tendencias subyacentes hacia la presunción- no vuelven a ocurrir nunca más."

Entonces, en esta ocasión, en la mente del cierto monje surgió la siguiente reflexión: "Bien, pues siendo así parece que la forma no es uno mismo, la sensación no es uno mismo, la percepción no es uno mismo, las formaciones mentales no son uno mismo ni la conciencia es uno mismo. Entonces, ¿cómo van a ser efectuadas las acciones por algo que no es afectado por uno mismo?"

En este momento, el Bienaventurado, conociendo con su propia mente la reflexión en la mente de aquel monje, se dirigió a los monjes de esta manera: "Es posible, monjes, que algún hombre necio, obtuso e ignorante, con su mente dominada por la ansia, piense que puede aprovecharse de la Enseñanza del Maestro de esta manera: 'parece que la forma no es uno mismo, la sensación no es uno mismo, la percepción no es uno mismo, las formaciones mentales son uno mismo ni la conciencia es uno mismo. Entonces, ¿cómo van a ser efectuadas las acciones por algo que no es afectado por uno mismo?' Ahora bien, monjes, vosotros habéis sido entrenados por mí a través del interrogatorio aquí y allí en relación a las diversas enseñanzas.

"¿Qué te parece, monje: es la forma permanente o transitoria?" - "Transitoria, venerable señor." ... "Es la sensación permanente o transitoria?... Es la percepción permanente o transitoria?... Son las formaciones mentales permanentes o transitorias?... Es la conciencia permanentes o transitoria?" - "transitoria, venerable señor". - "Lo que transitorio ¿es insatisfacción o es felicidad?" - "Insatisfacción, venerable señor". "Aquello que es transitorio, insatisfactorio y cambiante, ¿puede ser considerado de esta manera: 'esto es mío, esto soy yo, esto es mi ser'?" - "No, venerable señor".

"Viendo de esta manera, monjes, el instruido noble discípulo experimenta la repugnancia hacia la forma, repugnancia hacia la sensación, repugnancia hacia la percepción, repugnancia hacia las formaciones mentales y repugnancia hacia la conciencia. Experimentando repugnancia, llega a ser desapasionado. A través del desapasionamiento es liberado. Con esta liberación llega el siguiente conocimiento: 'esta es la liberación'. Y él entiende así: 'el nacimiento está destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que había que hacer ha sido realizado y he aquí no hay más futuros estados de existencia'."

Estas son las diez preguntas

Que el monje ha planteado:

Dos acerca de los conjuntos,

Si son lo mismo, qué puede ser

Su designación y su causa,

Dos acerca de la identidad,

Sobre gratificación

Y sobre [este cuerpo] con la consciencia.


FUENTES:

BHIKKHU BODHI (2000) "The Full-Moon Night" en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Págs. 923-928.

"Punnamasutta" en World Tipitaka Edition, http://studies.worldtipitaka.org/tipitaka/13S3/1/1.2/1.2.3/1.2.3.10 13 de mayo de 2008


Traducido y editado por Isidatta para el Bosque Theravada 2010, 2011

Publicación de Bosque Theravada 2010, 2011

Última modificación el Martes, 26 de Julio de 2011

Publicado enSamyutta Nikaya

Samyutta Nikaya, "Colección de los Discursos Agrupados Temáticamente" (del pali samyutta = "grupo" o "colección") consiste en 2.889 suttas, relativamente cortos, agrupados en 56 diversos temas o samyuttas en cinco principales divisiones. Los estudiosos creen que esta colección, especialmente su última Gran División (Mahavagga), contienen los discursos más antiguos y, consecuentemente, las enseñanzas más auténticas del mismo Buda.
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