Martes, 27 Enero 2009 20:33

Parte II: Los Siete Conjuntos

Valora este artículo
(2 votos)

A. El tesoro de la Enseñanza


Pasajes del Canon Pali {18-25}

{18} "Paharada, al igual que el gran océnao posee muchos diversos tesoros -las perlas, los zafires, lapislázulis, conchas, el cuarzo, los corales, el oro, los rubíes y los esmeraldas– así también, este Dhamma-Vinaya (Enseñanza y Disciplina) posee muchos y diversos tesoros: Los Cuatro Fundamentos de la Atención Consciente, los Cuatro Rectos Esfuerzos,  l as Cuatro Bases del Poder Espiritual, l as Cinco Facultades, las Cinco Fortalezas, los Siete Factores de Iluminación y el Óctuple Noble Sendero. Ésta es la séptima asombrosa maravilla en este Dhamma-Vinaya que el monje debe contemplar una y otra vez y deleitarse en ella.”

AN 8,19

{19} El Bienaventurado entró en el auditorio y tomó el asiento preparado para él y exhortó a los monjes con estas palabras: “Monjes, aquellas enseñanzas que yo había descubierto y proclamado, deben ser bien aprendidas por vosotros; deben ser practicadas, desarrolladas y cultivadas, de manera tal, que esta santa vida perdure por largo tiempo, para el beneficio y la felicidad de las multitudes, por causa de la compasión por el mundo, para el beneficio de los seres humanos y de los devas.

“¿Y cuáles son estas enseñanzas? Los cuatro fundamentos de la atención consciente... Los cuatro correctos esfuerzos... Las cuatro bases del poder espiritual... Las cinco facultades... Los cinco poderes... Los siete factores de iluminación... El Óctuple Noble Sendero. Monjes, estas son las enseñanzas que yo he descubierto y proclamado, y que deben ser bien aprendidas por vosotros; deben ser practicadas, desarrolladas y cultivadas, de manera tal, que esta santa vida perdure por largo tiempo, para el beneficio y la felicidad de las multitudes, por causa de la compasión por el mundo, para el beneficio de los seres humanos y de los devas”.

Después, el Bienaventurado dijo esto a los monjes: “Monjes, esto es lo que os exhorto: Todas las cosas condicionadas tienen naturaleza perecedera. Esforzaos incansablemente. No demorará mucho tiempo para que el Tataghata alcance su Nibbana final. No más que en tres meses, el Tataghata habrá alcanzado el Parinibbana”.

Y cuando dijo estas palabras, el Bienaventurado, el Maestro, una vez más se dirigió a los monjes:

Mis años han alcanzado la plena madurez, el espacio vital que me queda, es corto.

Estoy partiendo de vosotros, poniendo la única confianza en mí mismo.

Seáis, pues, fervientes, oh monjes, seáis conscientes y puros.

Con firme resolución, guardad vuestra propia mente. Quienes incansablemente siguen al Dhamma y la Disciplina

Traspasarán el interminable ciclo de nacimientos y pondrán fin al sufrimiento.

DN 16

{20} “Suponed, monjes, que una gallina tuviera ocho huevos, diez o doce huevos. Si ella no los cubriera correctamente, no los calentara correctamente o no los empollara correctamente, entonces aunque tuviera el siguiente deseo: ‘Oh, que estos mis polluelos rompan la cáscara del huevo con las puntas de sus garras o con sus picos y salgan afuera a salvo’ –aún así sería imposible que estos polluelos rompieran la cáscara del huevo con las puntas de sus garras o con sus picos y salieran afuera a salvo. ¿Por qué? Porque la gallina no los cubrió correctamente, no los calentó correctamente o no los empolló correctamente. De la misma manera, aunque el monje que no se dedica a desarrollarse a sí mismo tuviera el siguiente deseo ‘Oh, que mi mente sea liberada de las impurezas mediante el desapego’ –aún así sería imposible que su mente fuera liberada de las impurezas mediante el desapego’. ¿Por qué? Por la falta de desarrollo, debería decirse. ¿Falta de desarrollo de qué? De las cuatro formas de establecer la atención consciente, de los cuatro correctos esfuerzos, de las cuatro bases del poder, de las cinco facultades, de las cinco fortalezas, de los siete factores de iluminación, del noble óctuple sendero…

“Pero, suponed, monjes, que una gallina tuviera ocho huevos, diez o doce huevos y los cubriera correctamente, los calentara correctamente y los empollara correctamente; entonces, si tuviera el siguiente deseo: ‘Oh, que estos mis polluelos rompan la cáscara del huevo con las puntas de sus garras o con sus picos y salgan afuera a salvo’ –ciertamente sería posible que estos polluelos rompieran la cáscara del huevo con las puntas de sus garras o con sus picos y salieran afuera a salvo. ¿Por qué? Porque la gallina los cubrió correctamente, los calentó correctamente y los empolló correctamente. De la misma manera, si el monje que se dedica a desarrollarse a sí mismo tuviera el siguiente deseo ‘Oh, que mi mente sea liberada de las impurezas mediante el desapego’ –ciertamente sería posible que su mente fuera liberada de las impurezas mediante el desapego’. ¿Por qué? Por el desarrollo, debería decirse. ¿Desarrollo de qué? De las cuatro formas de establecer la atención consciente, de los cuatro correctos esfuerzos, de las cuatro bases del poder, de las cinco facultades, de las cinco fortalezas, de los siete factores de iluminación, del noble óctuple sendero…

“Así cuando el carpintero o su aprendiz, ve las marcas de sus dedos o de su pulgar en el mango de su azuela, pero no sabe esto: ‘Hoy el mango de mi azuela se desgastó tanto, o ayer el mango de mi azuela se desgastó tanto, o anteayer el mango de mi azuela se desgastó tanto’, de la misma manera el monje que vive dedicado a desarrollarse a sí mismo y tampoco sabe esto: ‘Hoy mis impurezas disminuyeron tanto, o ayer mis impurezas disminuyeron tanto, o anteayer mis impurezas disminuyeron tanto’, sin embargo él sabe que realmente sus impurezas se están acabando mientras [trabaja para] su disminución.

“Así como un barco en el océano abierto, aparejado con mástiles y estancas, cuando ha dejado la orilla y, gracias al viento, pasó seis meses en las aguas abiertas, sus estancas, que se corrosionaron por el calor y el viento, se humedecieron por las nubes de la época lluviosa, fácilmente se atrofian y se pudren, de la misma manera, cuando el monje vive dedicado a desarrollarse a sí mismo, sus grillos fácilmente se atrofian y se pudren.”

AN 7,68

{21} En una ocasión, cierto monje se acercó a su preceptor y le dijo:

“Siento, señor, como si mi cuerpo estuviera drogado. He perdido la orientación. Veo confusas las cosas. La somnolencia y la apatía se apoderan de mi mente todo el tiempo. No soy feliz llevando esta vida santa y tengo dudas acerca de los fenómenos mentales.

Entonces, el preceptor llevó a este monje en la presencia del Bienaventurado (y le relató lo ocurrido).

Entonces, el Bienaventurado respondió con estas palabras: “Monje, esto siempre ocurre así. Cuando uno mora con las puertas de los sentidos desguarnecidas, con falta de moderación en la comida, no inclinándose hacia la atención, no buscando lo que es recto y no desarrollando, día tras día, las cualidades mentales que llevan a la Iluminación, entonces uno siente como si su cuerpo estuviera drogado, como si haya perdido la orientación. Ve confusas las cosas. La somnolencia y la apatía se apoderan de su mente todo el tiempo. No es feliz llevando esta vida santa y tiene dudas acerca de los fenómenos mentales.

“De modo que, monje, entrénate a ti mismo así:

“Voy a guardar las puertas de los sentidos con mayor ahínco, voy a ser moderado en la comida e inclinado hacia la atención. Voy a buscar lo que es recto y, día tras día, voy a desarrollar las cualidades mentales que llevan a la Iluminación. Entrénate de esta manera, monje.

Y no mucho tiempo después, morando en soledad, recluido, con ardiente y firme resolución, este monje alcanzó la suprema meta de la vida santa, por la que rectamente, un dueño de casa la abandona para vivir un estilo de vida sin hogar, y permaneció en ella. Él supo: “El nacimiento está destruido, la vida santa ha sido vivida, la tarea está hecha. He aquí, que no hay nada más qué hacer en referencia a este mundo.” Y aquel monje llegó a acrecentar el número de los arahants.

AN 5,56

{22} Monjes, un monje con el fundamento de estas tres cosas sigue el método seguro desde el principio con el esfuerzo despierto para la destrucción de los deseos. ¿Cuáles son? Aquí un monje controla sus facultades mentales, discierne la medida correcta para participar [en la comida] y está despierto.

Monjes, ¿cómo es un monje que controla sus facultades mentales? Aquí un monje viendo una forma no se adhiere a sus indicios o a sus características debido a que quien reside con la facultad mental de la visión sin controlar le pueden surgir pensamientos de avidez y de infelicidad; así él controla la facultad mental de la visión (de manera similar se trata el oído, el olfato, el gusto, el tacto y la mente).

¿De qué manera conoce un monje la medida correcta para participar [en la comida]? Aquí un monje sabio no considera el alimento ni para diversión, ni para intoxicación o para parecer bello. Él participa del alimento pensando: Yo participo de esto para el mantenimiento del cuerpo sin ataduras a los gustos, como una ayuda para realizar la vida gloriosa. Participando de este alimento soy libre de las primeras sensaciones y no se originan otras nuevas. Estaré con faltas y con una residencia feliz. De esta manera un monje conoce la medida correcta para participar [en la comida].

Monjes, ¿cómo es un monje despierto? Aquí un monje depura la mente de cosas obstructivas durante el día sentado en alguna parte. Durante la primera vigilia de la noche depura también la mente de cosas obstructivas. En la vigilia de la mitad de la noche se estira tumbado hacia su lado derecho cogiendo la misma postura en la cual un león duerme. Colocando un pie sobre el otro logra estar libre de la percepción del despertar. Levantándose la última vigilia de la noche depura la mente de las cosas obstructivas. Así un monje logra estar despierto. Monjes, un monje con el fundamento de estas tres cosas sigue el método seguro desde el principio con el esfuerzo despierto para la destrucción de los deseos.

AN 3,16

{23} “Monjes, si los ascetas de las otras sectas os preguntaran: ‘Amigos, ¿cuáles son los prerrequisitos para desarrollar las cualidades mentales que llevan a la auto-iluminación?’ Vosotros deberíais responder así: ‘He aquí el caso del monje que tiene admirables amigos, admirables compañeros y admirables camaradas. Este es el primer prerrequisito para desarrollar las cualidades mentales que llevan a la auto-iluminación.

“’Además, el monje es virtuoso. Él mora restringiéndose de acuerdo al Patimokkha, siendo su conducta y sus actividades intachables. Se entrena a sí mismo habiendo asumido las reglas del entrenamiento, viendo el peligro en las más mínimas faltas. Este es el segundo prerrequisito para desarrollar las cualidades mentales que llevan a la auto-iluminación.

“’Además, el monje consigue a voluntad, fácilmente y sin dificultad, a hablar sólo lo que es veraz y lo que conduce a la apertura hacia el despertar, o sea, habla sobre la modestia, contentamiento, la reclusión, sobre lo que no es enredado, lo que suscita a la persistencia, sobre la virtud, la concentración, el discernimiento, la liberación y sobre el conocimiento y la visión de la liberación. Este es el tercer prerrequisito para desarrollar las cualidades mentales que llevan a la auto-iluminación.

“’Además, él se mantiene persistente en abandonar a los estados mentales perjudiciales y a tener aquellos que son saludables. Él es categórico y rotundo en este esfuerzo, no rehuye a sus tareas referentes a los saludables estados mentales. Este es el cuarto prerrequisito para desarrollar las cualidades mentales que llevan a la auto-iluminación.

“’Además, él es criterioso, dotado del discernimiento sobre lo que aparece y deja de ser –un discernimiento noble, penetrante, que lleva al pleno fin del sufrimiento. Este es el quinto prerrequisito para desarrollar las cualidades mentales que llevan a la auto-iluminación.’

“Monjes, cuando el monje tiene admirables amigos, admirables compañeros y admirables camaradas, entonces es de esperar que él será virtuoso, que morará restringiéndose de acuerdo al Patimokkha, que su conducta y sus actividades serán intachables, que se entrenará a sí mismo habiendo asumido las reglas del entrenamiento y viendo el peligro en las más mínimas faltas.

“Monjes, cuando el monje tiene admirables amigos, admirables compañeros y admirables camaradas, entonces es de esperar que él consiga a voluntad, fácilmente y sin dificultad, a hablar sólo lo que es veraz y lo que conduce a la apertura hacia el despertar, o sea, hablará sobre la modestia, contentamiento, la reclusión, sobre lo que no es enredado, lo que suscita a la persistencia, sobre la virtud, la concentración, el discernimiento, la liberación y sobre el conocimiento y la visión de la liberación.

“Monjes, cuando el monje tiene admirables amigos, admirables compañeros y admirables camaradas, entonces es de esperar que él se mantendrá persistente en abandonar a los estados mentales perjudiciales y a tener los que son saludables. Él será categórico y rotundo en este esfuerzo, no rehuirá a sus tareas referentes a los saludables estados mentales.

“Monjes, cuando el monje tiene admirables amigos, admirables compañeros y admirables camaradas, entonces es de esperar que él sea criterioso, dotado del discernimiento sobre lo que aparece y deja de ser –un discernimiento noble, penetrante, que lleva al pleno fin del sufrimiento.

“Y finalmente, monjes, cuando el monje se establece en estas cinco cualidades, he aquí que cuatro cualidades adicionales deberían desarrollarse: él debería desarrollar la contemplación de asquerosidad para que, de esta manera, abandone la lujuria. Debería desarrollar la bondad para que, de esta manera, abandone la maldad. Debería desarrollar la atención consciente en la respiración para que, de esta manera, abandone las distracciones. Debería desarrollar la percepción de la impermanencia para que, de esta manera, desarraigue la presunción del ‘yo’. Para el monje que percibe la impermanencia, la percepción del ‘no-yo’ se vuelve firme. Y alguien que percibe al ‘no-yo’ y desarraiga la presunción del ‘yo’, alcanza el Nibbana aquí y ahora.”

AN 9,1

{24} “Monjes, entre los devas se emiten tres clases de divinos sonidos en ocasiones apropiadas. ¿Cuáles tres? Monjes, cuando un discípulo del noble afeita su cabeza y su barba, se viste con el hábito amarillo y predispone su mente para abandonar su casa y empezar un estilo de vida sin hogar, en esta ocasión se emite el siguiente divino sonido entre los devas: ‘Este discípulo del noble, predispuso su mente para batallar con el Mara’. Esta es, monjes, la primera ocasión apropiada, en la cual se emite el divino sonido entre los devas.

“Monjes, cuando un discípulo del noble desarrolla con devoción los siete grupos de las cualidades mentales que llevan a la Iluminación, en esta ocasión se emite el siguiente divino sonido entre los devas: ‘Este discípulo del noble, está batallando con el Mara’. Esta es, monjes, la segunda ocasión apropiada, en la cual se emite el divino sonido entre los devas.

“Monjes, cuando un discípulo del noble, mediante la destrucción de las impurezas, mora en la liberación del despertar y discierne la liberación que lo hace libre de las impurezas, habiéndola conocido y hecho manifiesta ya en esta vida, en esta ocasión se emite el siguiente divino sonido entre los devas: ‘Este discípulo del noble ha ganado la batalla, él mora ahora victorioso’. Esta es, monjes, la tercera ocasión apropiada, en la cual se emite el divino sonido entre los devas.

Iti 3,82

{25} “Monjes, el monje que es admirable en virtud, que manifiesta admirables cualidades y posee admirable sabiduría, en este Dhamma y Disciplina es llamado ‘Aquel que está completo, realizado y el mejor’.

“Monjes, ¿y cómo el monje es admirable en virtud? He aquí el caso del monje que es virtuoso. Él mora restringido de acuerdo al Patomokha, irreprochable en su conducta y sus actos. Se entrena a sí mismo, habiendo asumido las reglas del entrenamiento, viendo el peligro en las más mínimas faltas. De esta forma, monjes, el monje es admirable en virtud. Es así como su conducta es admirable.

“Monjes, ¿y cómo el monje manifiesta admirables cualidades? He aquí el caso del monje que mora desarrollando con devoción los siete grupos de las cualidades mentales que llevan a la Iluminación [1]. De esta forma, monjes, el monje manifiesta admirables cualidades. Es así como él es admirable en virtud y manifiesta admirables cualidades.

“Monjes, ¿y cómo el monje posee admirable sabiduría? He aquí el caso del monje que, mediante la destrucción de las impurezas, mora en la liberación del despertar y discierne esta liberación que lo hace libre de las impurezas, habiéndola conocido y hecho manifiesta por sí mismo, ya en esta vida. De esta forma, monjes, el monje posee admirable sabiduría. Es así como él es admirable en virtud, manifiesta admirables cualidades y posee admirable sabiduría. En este Dhamma y Disciplina él es llamado ‘Aquel que está completo, realizado y el mejor’”.

Evitando hacer el mal

En pensamiento, palabra o hecho,

Él es llamado ‘admirable en virtud’:

El monje plenamente consciente.

Sus cualidades bien desarrolladas,

Lo llevan a alcanzar la auto-iluminación,

Él es llamado ‘aquel que manifiesta admirables cualidades’:

El monje que no disimula.

Discierne por sí mismo y en sí mismo

El fin del sufrimiento

Él es llamado ‘aquel que posee admirable sabiduría’:

El monje sin impurezas.

Consumado en estas cualidades,

Sin vacilación, con las dudas desarraigadas,

Desapegado de todo lo que hay en el mundo,

Es llamado ‘aquel que todo ha abandonado’.

Visto 2771 veces Modificado por última vez en Lunes, 28 Febrero 2011 22:00