Lunes, 23 Marzo 2009 16:40

SN 48,10 Dutiyavibhanga Sutta - Segundo discurso con el análisis [de las facultades mentales]

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Resumen de las cinco facultades mentales: fe, energía, atención conciente, concentración y sabiduría.

[Leer en pali]

“Monjes, existen estas cinco facultades. ¿Cuáles cinco? La facultad de la fe, la facultad de la energía, la facultad de la atención consciente, la facultad de la concentración y la facultad de la sabiduría.

“¿Y en qué consiste, monjes, la facultad de la fe? Este es el caso, monjes, del discípulo de un noble que tiene fe en la Iluminación del Tathagata de esta manera: ‘Realmente, el Bienaventurado es un Arahant perfectamente Iluminado, perfecto en sus acciones y el conocimiento, el Bienhechor, el conocedor del mundo, insuperable preparador de hombres que han de ser entrenados. Maestro de los devas y los seres humanos, el Buda, el Bienaventurado’. Ésta es, monjes, la facultad de la fe.

“¿Y en qué consiste, monjes, la facultad de la energía? Este es el caso, monjes, del discípulo de un noble que genera el deseo de abandonar a los perjudiciales estados mentales y adquirir los estados mentales saludables. Él es fuerte en esto, sólido en su esfuerzo, no eludiendo su tarea concerniente al cultivo de los saludables estados mentales. Él genera el deseo de que no surjan los malos y perjudiciales estados mentales que aún no han surgido; hace este esfuerzo, pone en él su energía y a él aplica su mente y su fortaleza. Él genera el deseo de abandonar los malos y perjudiciales estados mentales que ya han surgido; hace este esfuerzo, pone en él su energía y a él aplica su mente y su fortaleza. Él genera el deseo de que surjan los saludables estados mentales que aún no han surgido; hace este esfuerzo, pone en él su energía y a él aplica su mente y su fortaleza. Él genera el deseo de que permanezcan los saludables estados mentales que ya han surgido, que los mismos no decaigan sino que incrementen, se expandan, lleguen a su máximo desarrollo y cumplimiento; hace este esfuerzo, pone en él su energía y a él aplica su mente y su fortaleza. Ésta es, monjes, la facultad de la energía.

“¿Y en qué consiste, monjes, la facultad de la atención consciente? Este es el caso, monjes, del discípulo de un noble que es atento, poseedor de la suprema circunspección, que es capaz de recordar lo que ha sido dicho o hecho en tiempo muy remoto. Él permanece contemplando el cuerpo en el cuerpo –ardientemente, con clara compresión y concientemente atento- habiendo abandonado tanto el deseo como la aversión con respecto al mundo. Él permanece contemplando las sensaciones en las sensaciones… la mente en la mente… las construcciones mentales en las construcciones mentales –ardientemente, con clara compresión y concientemente atento- habiendo abandonado tanto el deseo como la aversión con respecto al mundo. Ésta es, monjes, la facultad de la atención consciente.

“¿Y en qué consiste, monjes, la facultad de la concentración? Este es el caso, monjes, del discípulo de un noble que alcanza la concentración que le permite dejar atrás su objeto, alcanza la unificación de la mente. Separado de la sensualidad, separado de los perjudiciales estados mentales, entra y permanece en el primer jhana, acompañado por el pensamiento inicial y analítico, lleno del arrobamiento y placer, nacidos de la reclusión. De esta manera también, monjes, el esfuerzo no es en vano y las decisiones son fructíferas. A paciguando el pensamiento inicial y analítico, logrando la calma mental y la unificación de la mente, entra y permanece en el segundo jhana. Lleno de arrobamiento y placer nacidos de la concentración, posee la confianza y la unificación de la mente libre del pensamiento inicial y analítico. Al extinguirse el arrobamiento, permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión, sensible a la sensación del placer, del cual los Nobles declararon que ‘Feliz es aquel que mora en la ecuanimidad y en la atención consciente’ y, de esta manera, entra y permanece en el tercer jhana. Al abandonar tanto el placer como la pena –con la anterior desaparición de las alegrías y las tristezas- entra y permanece en el cuarto jhana, el cual va más allá de los placeres y las penas, purificado con la ecuanimidad y atención consciente. Ésta es, monjes, la facultad de la concentración.

“¿Y en qué consiste, monjes, la facultad de la sabiduría? Este es el caso, monjes, del discípulo de un noble que es sabio, que posee la sabiduría dirigida hacia el surgir y cesar [de los fenómenos] –una sabiduría noble, penetrante, que lleva correctamente al fin del sufrimiento. Él lo conoce tal como realmente es: ‘Este es el sufrimiento, éste es el origen del sufrimiento, éste es el cese del sufrimiento y éste es el sendero que lleva al cese del sufrimiento’. Ésta es, monjes, la facultad de la sabiduría.

“Y en esto monjes, consisten las cinco facultades”.


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000) “Analysis (2)” en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Págs. 1671-1673.

“Dutiyavibhangauttam” en Chattha Sangayana , CD-Rom, versión 3.

Thanissaro Bhikkhu [en línea] Indriya-vibhanga Sutta: Analysis of the Mental Faculties. http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/sn/sn48/sn48.010.than.html (18/06/2006)


Traducido y editado por Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2009.

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