Lunes, 05 Octubre 2009 16:19

Parte III: Los Factores Básicos

Valora este artículo
(3 votos)

D. Concentración: Abandonando los impedimentos

 


Pasajes del Canon Pali

{131} El Bendito dijo: “Estos cincos, son los obstáculos o impedimentos que aplastan y reducen la atención y debilitan el discernimiento. ¿Cuáles son esos cincos?

“El deseo sensual es un obstáculo, un impedimento que aplasta o reduce la atención y debilita el discernimiento. La voluntad enfermiza... la indolencia y el letargo... la impaciencia  y la ansiedad... y la incredulidad o inseguridad o incertidumbre son los obstáculos, o impedimentos que aplastan y reducen la atención y debilitan el discernimiento. De nuevo dijo que estos son los cinco obstáculos o impedimentos que aplastan y reducen la atención y debilitan el discernimiento. Y cuando un monje no abandona esos cinco obstáculos, o impedimentos que reducen y aplastan la atención y debilitan el discernimiento, cuando él está sin fuerza y es débil en discernimiento: para él entender lo que es para su propio beneficio, y entender lo que es para el beneficio de los demás, para entender lo que es para el beneficio de ambos: la comprensión de un estado humano superior, una distinción y visión en conocimiento verdaderamente noble: eso es imposible.

Supongan que hay un río, fluyendo desde las montañas – yendo lejos, su corriente es rápida arrastrándolo todo con ella – entonces supongamos que un hombre abre canales para desviar su corriente hacia ambos lados, de manera que la corriente en el medio del río se disperse, aminore y disipe; ese río no iría muy lejos, su corriente no sería rápida y no arrastraría todo a su paso. De la misma forma, cuando un monje no ha abandonado esos cinco obstáculos, impedimentos que aplastan y disminuyen la atención y debilitan el discernimiento; cuando no tiene fuerza y su discernimiento es débil, para entender lo que es beneficioso para él y entender lo que es beneficioso para los demás, para entender lo que es beneficioso para ambos y lograr un estado superior humano: una distinción en conocimiento y visión verdaderamente noble: eso es imposible.

“Ahora bien, cuando un monje ha abandonado esos cinco obstáculos, impedimentos que aplastan y reducen la atención y debilitan el discernimiento, cuando es fuerte en su discernimiento, para entender lo que es beneficioso para él y entender lo que es beneficioso para los demás, para entender lo que es beneficioso para ambos y lograr un estado superior humano: una distinción en conocimiento y visión verdaderamente noble: eso es posible.

“Supongan que hay un río, fluyendo desde las montañas – yendo lejos, su corriente es rápida llevándoselo todo en ella – entonces supongamos que un hombre cierra los canales que desvían su corriente hacia ambos lados, de manera que la corriente en el medio del río no se disperse, no aminore y no se disipe; ese río irá muy lejos, su corriente será rápida y arrastrará todo a su paso. De la misma forma, cuando un monje ha abandonado esos cinco obstáculos, impedimentos que aplastan y reducen la atención y debilitan el discernimiento, cuando es fuerte en su discernimiento: para él entender lo que es para su propio beneficio y para el beneficio de los demás, entender lo que es beneficioso para ambos y lograr un estado superior humano: una distinción en conocimiento y visión verdaderamente noble: eso es posible.

AN 5,51

{132} Cuando el oro es degradado a causa de las cinco impurezas, no es flexible, maleable ni luminoso. Es quebradizo, no listo para ser trabajado. ¿Cuáles cinco? El hierro, el cobre, el tarro, el plomo y la plata […] Pero, cuando el oro no es degradado a causa de estas cinco impurezas, es flexible, maleable y luminoso. No es quebradizo y está listo para ser trabajado. Por eso, cuando uno tiene en mente cualquier clase de ornamento -sea un cinto, un aro, un collar o una cadena de oro- el mismo debe servir para este propósito.

De igual manera, cuando la mente está degradada por estas cinco impurezas, no es flexible, maleable ni luminosa. Es frágil y no concentrada correctamente como poner fin a las contaminaciones. ¿Cuáles cinco? Los deseos sensoriales, la animadversión, la pereza y el letargo, la inquietud e intranquilidad y la duda. Pero, cuando la mente no está degradada por estas cinco impurezas, es flexible, maleable y luminosa. No es frágil y es concentrada correctamente como poner fin a las contaminaciones. Entonces, cualquiera de los seis altos conocimientos {64} puede dirigir la mente hacia el conocimiento y la realización, y uno puede ser testigo de esto por sí mismo, siempre que haya una apertura.

AN 5,23

{133} Símiles sobre los obstáculos. “Imagina, braman, a un cuenco de agua mezclada con laca, cúrcuma, colorante azul o colorante carmesí. Si un hombre con buena vista estuviese examinando su reflejo facial en ella, no podría ni conocer ni ver cómo el mismo realmente es. Así también, braman, cuando uno mora con la mente obsesionada por las pasiones sensuales, abrumado por las pasiones sensuales y no entiende cuál es el verdadero escape de las pasiones sensuales surgidas, entonces uno no conoce ni ve lo que es su propio bien, el bien del otro ni el bien de ambos....

“Imagina, braman, a un cuenco de agua caliente puesto sobre fuego, hirviendo y burbujeando. Si un hombre con buena vista estuviese examinando su reflejo facial en ella, no podría ni conocer ni ver cómo el mismo realmente es. Así también, braman, cuando uno mora con la mente obsesionada por la animadversión, abrumado por la animadversión y no entiende cuál es el verdadero escape de la animadversión surgida, entonces uno no conoce ni ve lo que es su propio bien, el bien del otro ni el bien de ambos...

“Imagina, braman, a un cuenco de agua cubierta con algas y plantas. Si un hombre con buena vista estuviese examinando su reflejo facial en ella, no podría ni conocer ni ver cómo el mismo realmente es. Así también, braman, cuando uno mora con la mente obsesionada por la pereza y sopor, abrumado por la pereza y sopor y no entiende cuál es el verdadero escape de la pereza y sopor surgidos, entonces uno no conoce ni ve lo que es su propio bien, el bien del otro ni el bien de ambos...

“Imagina, braman, a un cuenco de agua agitada por el viento, ondulada, remolida y agitada por las olas. Si un hombre con buena vista estuviese examinando su reflejo facial en ella, no podría ni conocer ni ver cómo el mismo realmente es. Así también, braman, cuando uno mora con la mente obsesionada por la inquietud e intranquilidad, abrumado por la inquietud e intranquilidad y no entiende cuál es el verdadero escape de la inquietud e intranquilidad surgidas, entonces uno no conoce ni ve lo que es su propio bien, el bien del otro ni el bien de ambos...

“Imagina, braman, a un cuenco de agua turbia, sucia, fangosa y puesta en oscuridad. Si un hombre con buena vista estuviese examinando su reflejo facial en ella, no podría ni conocer ni ver cómo el mismo realmente es. Así también, braman, cuando uno mora con la mente obsesionada por la duda y no entiende cuál es el verdadero escape de la duda surgida, entonces uno no conoce ni ve lo que es su propio bien, el bien del otro ni el bien de ambos...

SN 46,55

{134} “Imaginad, monjes, a un hombre que toma un préstamo y se dedica a su negocio y su negocio prospera de manera tal que puede devolver todo el dinero y aún le queda para mantener a su esposa. Entonces, cuando lo considera, está contento y lleno de alegría.

O, imaginad, monjes, a un hombre afligido por una grave enfermedad, sufriendo, no encontrando sabor en la comida, con su cuerpo debilitado, pero que después, se recupera de la aflicción, saborea la comida y su cuerpo vuelve a ser fuerte. Entonces, cuando lo considera, está contento y lleno de alegría.

O, imaginad, monjes, a un hombre preso, encarcelado en la prisión, que luego sale libre de la prisión, salvo y seguro, y sin haber perdido sus propiedades. Entonces, cuando lo considera, está contento y lleno de alegría.

O, imaginad, monjes, a un hombre esclavo, que no siendo independiente sino dependiente de otros, incapaz hacer lo que quiera, recupera luego si libertad, se vuelve independiente, no dependiendo de los demás, se convierte en un hombre libre que puede ir dondequiera. Entonces, cuando lo considera, está contento y lleno de alegría.

O, imaginad, monjes, a un hombre con muchas riquezas y posesiones que sigue un camino que atraviesa el desierto, pero que luego cruza el desierto, salvo y seguro, sin haber perdido sus propiedades. Entonces, cuando lo considera, está contento y lleno de alegría.

De la misma manera, monjes, mientras que estos cinco obstáculos no están abandonados dentro de uno mismo, el monje los ve como la deuda, la enfermedad, la prisión, la esclavitud y la ruta que atraviesa el desierto, respectivamente. Pero, cuando estos cinco obstáculos están abandonados dentro de uno mismo, el monje los ve como la liberación de la deuda, la salud, la liberación de la prisión, la liberación de la esclavitud y el lugar seguro.

MN 39

{135} Deseo sensual. Esto he escuchado. En una ocasión el Bienaventurado estaba morando cerca de Savatthi, en la arboleda Jeta del parque de Anathapindika. En esta ocasión, el Bienaventurado estaba sentado al aire libre, en la oscuridad de la noche, con una lámpara de aceite encendida.

Y en este momento muchas polillas estaban rodando la lámpara de aceite y desafortunadamente caían adentro, apresuradamente caían adentro, desafortunada y apresuradamente caían adentro. Y el Bienaventurado observaba las polillas cómo estaban rodando la lámpara de aceite y cómo desafortunadamente caían adentro, apresuradamente caían adentro, desafortunada y apresuradamente caían adentro.

Entonces el Bienaventurado, habiendo penetrado este tema, elevó en este momento la siguiente exclamación (Udana):

Ellos rondan apresuradamente, pero yerran lo esencial,

Creando cada vez nuevas cadenas.

Al igual que las polillas caen dentro del fuego,

Algunos sólo se empeñan en lo que ven u oyen.

Ud 6,9

{136} Apegados a los deseos sensuales, atados por la sensualidad,

No percibiendo las cadenas de sus faltas,

Aquellos que están atados y encadenados,

Nunca cruzarán las aguas crecidas, grandes y extensas.

Ud 7,3

{137} “Monjes, voy a enseñaros un discurso del Dhamma acerca del ligamento y falta de ligamento. Escuchad y prestad atención que voy a hablar. “Sí, venerable señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Monjes, la mujer se ocupa interiormente de los rasgos de su feminidad: de su gesticulación femenina, estilo femenino, poses femeninas, impulsos femeninos, femenina manera de hablar y los encantos femeninos, y ésto la excita y se deleita en esto.

“Habiendo sido excitada y habiéndose deleitado en esto, ella se ocupa exteriormente de los rasgos de la masculinidad: de la gesticulación masculina, estilo masculino, poses masculinas, impulsos masculinos, masculina manera de hablar y los encantos masculinos, y ésto la excita y se deleita en esto.

“Habiendo sido excitada y habiéndose deleitado en esto, ella desea estar ligada a lo que es externo a ella, desea cualquier placer o felicidad vinculado a este ligamento. Así, monjes, encontrando deleite en esto y cautivada por su feminidad, la mujer va ligándose a lo masculino. Es así, cómo la mujer no trasciende su feminidad.

“Monjes, el hombre se ocupa interiormente de los rasgos de su masculinidad: de su gesticulación masculina, estilo masculino, poses masculinas, impulsos masculinos, masculina manera de hablar y los encantos masculinos, y ésto lo excita y se deleita en esto.

“Habiendo sido excitado y habiéndose deleitado en esto, él se ocupa exteriormente de los rasgos de la feminidad: de la gesticulación femenina, estilo femenino, poses femeninas, impulsos femeninos, femenina manera de hablar y los encantos femeninos, y ésto lo excita y se deleita en esto.

“Habiendo sido excitado y habiéndose deleitado en esto, él desea estar ligado a lo que es externo a él, desea cualquier placer o felicidad vinculado a este ligamento. Así, monjes, encontrando deleite en esto y cautivado por su masculinidad, el hombre va ligándose a lo femenino. Es así, cómo el hombre no trasciende su masculinidad.

“¿Y cómo, monjes, es la falta de ligamento?

“Monjes, la mujer no se ocupa interiormente de los rasgos de su feminidad: de su gesticulación femenina... ni de los encantos femeninos, de modo que ésto no la excita ni se deleita en esto.

“No habiendo sido excitada ni habiéndose deleitado en esto, ella no se ocupa exteriormente de los rasgos de la masculinidad: de la gesticulación masculina... ni de los encantos masculinos, de modo que ésto no la excita ni se deleita en esto.

“No habiendo sido excitada ni habiéndose deleitado en esto, ella no desea estar ligada a lo que es externo a ella, no desea placer alguno ni felicidad vinculado a este ligamento. Así, monjes, no encontrando deleite en esto ni siendo cautivada por su feminidad, la mujer no va ligándose a lo masculino. Es así, cómo la mujer trasciende su feminidad.

“Monjes, el hombre no se ocupa interiormente de los rasgos de su masculinidad: de su gesticulación masculina... ni de los encantos masculinos, y ésto no lo excita ni se deleita en esto.

“No habiendo sido excitado ni habiéndose deleitado en esto, él no se ocupa exteriormente de los rasgos de la feminidad: de la gesticulación femenina... ni de los encantos femeninos, y ésto no lo excita ni se deleita en esto.

“No habiendo sido excitado ni habiéndose deleitado en esto, él no desea estar ligado a lo que es externo a él, no desea placer alguno ni felicidad vinculado a este ligamento. Así, monjes, no encontrando deleite en esto ni siendo cautivado por su masculinidad, el hombre no va ligándose a lo femenino. Es así, cómo el hombre trasciende su masculinidad.

“Ésta es la falta de ligamento y éste es el discurso del Dhamma acerca ligamento y falta de ligamento."

AN 7,51

{138} “Hombre hogareño, imagina a un perro vencido por hambre y debilidad, esperando en la puerta de una carnicería. Y un hábil carnicero o su aprendiz, tira al perro unos huesos sin carne, bien cortados, limpios, pero manchados de sangre. ¿Qué opinas, hombre hogareño? ¿Podría este perro lograr a liberarse de su hambre y debilidad royendo semejantes huesos sin carne, bien cortados, limpios, pero manchados de sangre?”

“No, venerable señor. Y ¿por qué no? Porque éstos son unos huesos sin carne, bien cortados, limpios, pero manchados de sangre. Finalmente, este perro cosecharía hastío y decepción.”

“De la misma manera, hombre hogareño, el noble discípulo considera esto: ‘Los placeres sensuales han sido comparados con unos huesos, por el Bienaventurado. Los mismos, suministran aún más sufrimiento, más desesperanza, mientras el peligro de ellos es muy grande.’ Habiendo visto eso, tal como realmente es con la sabiduría apropiada, él evita la ecuanimidad diversificada, basada en diversidad y desarrolla la ecuanimidad unificada, basada en unidad, donde el apego a las cosas materiales del mundo cesa por completo sin residuos.

“Hombre hogareño, imagina a un buitre, una garza o un halcón que incautó un pedazo de carne y se fue volando. Entonces, otros buitres, garzas o halcones lo persiguieron y lo clavaron. ¿Qué opinas, hombre hogareño? Si este buitre, garza o halcón no suelta rápidamente su pedazo de carne, ¿se expone a la muerte o al sufrimiento mortal por eso?”

“Sí, venerable señor.”

“De la misma manera, hombre hogareño, el noble discípulo considera esto: ‘Los placeres sensuales han sido comparados con el pedazo de carne, por el Bienaventurado. El mismo, suministra aún más sufrimiento, más desesperanza, mientras el peligro de ellos es muy grande.’ Habiendo visto eso, tal como realmente es con la sabiduría apropiada, él evita la ecuanimidad diversificada, basada en diversidad y desarrolla la ecuanimidad unificada, basada en unidad, donde el apego a las cosas materiales del mundo cesa por completo sin residuos.

“Hombre hogareño, imagina a un hombre que tomó una antorcha ardiente con paja y se fue en contra del viento. ¿Qué opinas, hombre hogareño? Si este hombre no suelta rápidamente su antorcha ardiente con paja, ¿puede el fuego de la antorcha con paja quemar su mano, brazo o alguna otra parte del cuerpo y exponerlo a la muerte o al sufrimiento mortal por eso?”

“Sí, venerable señor.”

“De la misma manera, hombre hogareño, el noble discípulo considera esto: ‘Los placeres sensuales han sido comparados con la antorcha con paja, por el Bienaventurado. El mismo, suministra aún más sufrimiento, más desesperanza, mientras el peligro de ellos es muy grande.’ Habiendo visto eso, tal como realmente es con la sabiduría apropiada, él evita la ecuanimidad diversificada, basada en diversidad y desarrolla la ecuanimidad unificada, basada en unidad, donde el apego a las cosas materiales del mundo cesa por completo sin residuos.

“Hombre hogareño, imagina a un pozo de carbón más profundo que la estatura de un hombre, lleno de brazas sin fuego ni humo. E imagina a un hombre que desea la vida y no la muerte, que busca lo placentero y no lo penoso, y otros dos hombres fuertes sujetándolo de los brazos lo arrastran a aquel pozo de carbón. ¿Qué opinas, hombre hogareño? Estaría este hombre retorciendo su cuerpo de una manera u otra?”

“Sí, venerable señor. ¿Y por qué sí? Porque este hombre sabe que va a caer dentro de un pozo de carbón, lo cual lo expone a la muerte o al sufrimiento mortal por eso”

“De la misma manera, hombre hogareño, el noble discípulo considera esto: ‘Los placeres sensuales han sido comparados con el pozo de carbón, por el Bienaventurado. El mismo, suministra aún más sufrimiento, más desesperanza, mientras el peligro de ellos es muy grande.’ Habiendo visto eso, tal como realmente es con la sabiduría apropiada, él evita la ecuanimidad diversificada, basada en diversidad y desarrolla la ecuanimidad unificada, basada en unidad, donde el apego a las cosas materiales del mundo cesa por completo sin residuos.

“Hombre hogareño, imagina a un hombre soñando con unos hermosos parques, hermosas arboledas, hermosas praderas y hermosos lagos, que al despertarse deja de ver todo eso. De la misma manera, hombre hogareño, el noble discípulo considera esto: ‘Los placeres sensuales han sido comparados con el sueño por el Bienaventurado. Los mismos, suministran aún más sufrimiento, más desesperanza, mientras el peligro de ellos es muy grande.’ Habiendo visto eso, tal como realmente es con la sabiduría apropiada, él evita la ecuanimidad diversificada, basada en diversidad y desarrolla la ecuanimidad unificada, basada en unidad, donde el apego a las cosas materiales del mundo cesa por completo sin residuos.

“Hombre hogareño, imagina a un hombre que haya tomado prestado muchos bienes –un carruaje de lujo y unos pendientes de joyería fina- y, precedido por estas cosas prestadas, fuera al mercado. Entonces, la gente al verlo diría ‘¡Señores, mirad a este rico hombre! ¡Es así cómo los ricos disfrutan de sus riquezas!’ Pero los propietarios, dondequiera que lo visualizaran, tomarían de vuelta sus cosas. ¿Qué opinas, hombre hogareño? ¿Sería esto suficiente para este hombre para que estuviera abatido?”

“Sí, venerable señor. ¿Y por qué sí? Porque los propietarios se llevaron de vuelta sus cosas.”

“De la misma manera, hombre hogareño, el noble discípulo considera esto: ‘Los placeres sensuales han sido comparados con las cosas prestadas por el Bienaventurado. El mismo, suministra aún más sufrimiento, más desesperanza, mientras el peligro de ellos es muy grande.’ Habiendo visto eso, tal como realmente es con la sabiduría apropiada, él evita la ecuanimidad diversificada, basada en diversidad y desarrolla la ecuanimidad unificada, basada en unidad, donde el apego a las cosas materiales del mundo cesa por completo sin residuos.

“Hombre hogareño, imagina a una densa arboleda cerca de un pueblo o una ciudad, dentro de cual había un árbol cargado de frutas, pero ninguna de las cuales se haya caído al cielo. E imagina a un hombre que llegó a necesitar las frutas, deseoso de las frutas, que estuviera caminando en búsqueda de las frutas entrando en la arboleda y visualizando el árbol cargado de frutas. En eso, él estuviera pensando: ‘Este árbol está cargado de frutas, pero ninguna de ellas ha caído al suelo. Y siendo yo sé cómo trepar a la cima del árbol, así que treparé a este árbol, comeré tantas frutas que pueda y llenaré mi barriga’. Y así lo hiciera. Luego, imagina a otro hombre que llegó a necesitar las frutas, deseoso de las frutas, que estuviera caminando en búsqueda de las frutas entrando en la arboleda y visualizando el árbol cargado de frutas. En eso, él también estuviera pensando: ‘Este árbol está cargado de frutas, pero ninguna de ellas ha caído al suelo. Y siendo yo sé cómo trepar a la cima del árbol, así que treparé a este árbol, comeré tantas frutas que pueda y llenaré mi barriga’. Y así lo hiciera. ¿Qué opinas, hombre hogareño? Si este primer hombre que trepó a la cima del árbol no bajara rápidamente, cuando el árbol cayera, ¿podría él quebrarse su mano, brazo o alguna otra parte del cuerpo y exponerse a la muerte o al sufrimiento mortal por eso?”

“Sí, venerable señor.”

“De la misma manera, hombre hogareño, el noble discípulo considera esto: ‘Los placeres sensuales han sido comparados con los frutos en el árbol el Bienaventurado. El mismo, suministra aún más sufrimiento, más desesperanza, mientras el peligro de ellos es muy grande.’ Habiendo visto eso, tal como realmente es con la sabiduría apropiada, él evita la ecuanimidad diversificada, basada en diversidad y desarrolla la ecuanimidad unificada, basada en unidad, donde el apego a las cosas materiales del mundo cesa por completo sin residuos.

MN 54

{139} “Imagina, Magandiya, a un leproso cubierto de llagas y lleno de ampollas en sus miembros, siendo devorado por los gusanos, rascándose las costras de las aberturas de las heridas con las uñas, tratando de cicatrizar, estando encima del carbón ardiente. Entonces sus amigos y compañeros, parientes cercanos y lejanos, podrían traerle a un médico para que lo tratara. El médico, podría preparar la medicina para él y, gracias a ella, el hombre podría curarse de su lepra y llegar a estar bien y contento, independiente, maestro de sí mismo, capaz de irse adonde le plazca. Entonces, dos hombres fuertes podrían agarrarle de ambos brazos y arrastrarlo hacia el carbón ardiente. ¿Qué opinas, Magandiya, estaría este hombre retorciéndose a uno y otro lado?”

“Sí, maestro Gotama. ¿Y por qué sí? Porque realmente es doloroso tocar el fuego, caliente y abrasador.”

“¿Y qué opinas, Magandiya, es solamente ahora que es doloroso tocar el fuego, que es caliente y abrasador o ya previamente era doloroso tocar el fuego, que ya antes era caliente y abrasador?”

“Maestro Gotama, es tanto ahora que es doloroso tocar el fuego, que es caliente y abrasador, como también ya previamente era doloroso tocar el fuego, que ya antes era caliente y abrasador. Para cuando este hombre era leproso cubierto de llagas y lleno de ampollas en sus miembros, siendo devorado por los gusanos, rascándose las costras de las aberturas de las heridas con las uñas, sus facultades fueron dañadas; por eso, aunque el fuego realmente es doloroso al ser tocado, él ha adquirido una percepción equivocada sobre él, percibiéndolo como algo placentero”.

“Así también, Magandiya, en el pasado los placeres sensuales eran dolorosos, calientes y abrasadores; en el futuro los placeres sensuales serán dolorosos, calientes y abrasadores; y ahora, en el momento presente, los placeres sensuales son dolorosos, calientes y abrasadores. Pero aquellos seres que no son libres del deseo descontrolado por los placeres sensuales, que son devorados por la avidez de los placeres sensuales, que están quemados por la fiebre de los deseos sensuales, tienen sus facultades dañadas; por eso, aunque los placeres sensuales son realmente dolorosos, al ser experimentados, ellos han adquirido una percepción equivocada sobre ellos, percibiéndolos como algo placentero”.

“Imagina, Magandiya, a un leproso cubierto de llagas y lleno de ampollas en sus miembros, siendo devorado por los gusanos, rascándose las costras de las aberturas de las heridas con las uñas, tratando de cicatrizar, estando encima del carbón ardiente, que mientras más se rasca las costras y más trata de cicatrizar su cuerpo, se vuelve peor, más maloliente y las aberturas de sus heridas llegan a ser más infectadas, pero aún así, él podría encontrar cierta medida de satisfacción y regocijo rasgando las costras de sus heridas. Así también, Magandiya, aquellos seres que no son libres del deseo descontrolado por los placeres sensuales, que son devorados por la avidez de los placeres sensuales, que están quemados por la fiebre de los deseos sensuales, todavía se empeñan en los placeres sensuales. Y mientras más se empeñan en los placeres sensuales, mayor es su avidez por los placeres sensuales y más les quema la fiebre por los placeres sensuales, pero aún así ellos encuentran cierta medida de satisfacción y regocijo en la dependencia de las cinco cuerdas de los placeres sensuales.

“¿Qué opinas, Magandiya, has visto alguna vez o has escuchado del rey alguno o ministro del rey, regocijándose a sí mismo, equipado y empeñado con las cinco cuerdas de los placeres sensuales quien, sin haber abandonado la avidez por los placeres sensuales, sin haberse liberado de la fiebre de los placeres sensuales, fuera capaz de morar libre de la sed, con una mente internamente apacible, o es capaz o será capaz de morar de esta manera?”

“No, maestro Gotama”.

“Bien, Magandiya, pues yo tampoco nunca he visto ni he escuchado del rey alguno o ministro del rey, regocijándose a sí mismo, equipado y empeñado con las cinco cuerdas de los placeres sensuales quien, sin haber abandonado la avidez por los placeres sensuales, sin haberse liberado de la fiebre de los placeres sensuales, fuera capaz de morar libre de la sed, con una mente internamente apacible, ni es capaz ni será capaz de morar de esta manera. Por el contrario, Magandiya, aquellos ascetas o brahmines que han morado, moran o van a morar libres de la sed, con una mente internamente apacible, todos lo hacen posible después de haber entendido cómo realmente es el origen, la desaparición, la gratificación, el peligro y el escape de los placeres sensuales y es recién después de haber abandonado la avidez por los placeres sensuales, después de haberse liberado de la fiebre de los placeres sensuales, que eran capaces, o son capaces o serán capaces de morar libres de la sed, con una mente internamente apacible.”

MN 74

{140} Contemplad este bello cuerpo,

masa de dolores, montón de grumos,trastornado,

en el que nada dura, nada persiste.

Este cuerpo es una ciudadela

hecha de huesos cubiertos de carne y sangre

en donde se almacenan el envejecimiento y la muerte,

el orgullo y el engaño.

Dhp 147. 150

{141} Ni un torrente de monedas de oro

hace la felicidad levantando placeres sensuales.

De pequeñas dulzuras y penas son los placeres sensuales.

Conociendo esto, el hombre sabio no encuentra felicidad

ni siquiera en placeres celestiales.

El discípulo del Todo Iluminado

se deleita en la aniquilación del apego.

Dhp 186-187

{142} Un pícaro obstruía el camino de la monja Subha mientras ésta caminaba

Por el deleitoso bosque Jivakamba; Subha le dijo:

“¿Qué mal te he hecho para que obstruyas mi camino?

No es apropiado, amigo, que un hombre toque a una mujer que ha abandonado el hogar.

Cuyo entrenamiento ha sido enseñado por el Bienhechor, en las severas enseñanzas de mi maestro.

¿Por qué te pones a obstruirme el camino, siendo mi estado purificado y sin reproche?

¿Por qué, con mente perturbada y con pasión, te pones a obstruirme,

Siendo yo imperturbable, con pasiones apartadas, sin reproche, con la mente perfectamente liberada en respecto a todo?”

“Eres joven y nada fea; ¿qué te hace el haber abandonado el hogar?

Tira fuera tu hábito amarillo y ven, deleitémonos en el floreado bosque.

Los encumbrados árboles expiden un dulce aroma en todas las direcciones con el polen de las flores;

El comienzo de la primavera es una feliz época; ven, deleitémonos en el floreado bosque.

Al mismo tiempo, los árboles con las florecientes crestas lloran, cuando están sacudidos por el viento.

¿Qué deleite puede haber aquí para ti si estás hundida aquí dentro del bosque?

Deseas entrar sin compañía al solitario, aterrador y gran bosque,

Frecuentado por manadas de bestias de presa, perturbado por elefantes-hembras y excitado por los elefantes machos.

Tú podrás caminar por ahí como una muñeca dorada, como una ninfa en jardines celestiales.

Oh incomparable, vas a brillar con hermosas prendas de fina muselina, con excelentes telas.

Podría estar a tu servicio si morásemos dentro de la arboleda;

He aquí no hay creatura más querida para mí, que tú, oh kinnari de placentera vista.

Si cumples con lo que te pido, haciéndome feliz y vienes a habitar la casa,

Morarás en la calma del palacio, y las mujeres te atenderán.

Vestirás prendas de fina muselina, te pondrás guirnaldas y ungüentos;

Y yo haré una gran variedad de adornos para ti, del oro, piedras preciosas y perlas.

Subirás al lecho con sobrecama bien lavada de polvo, hermosa, con colcha de lana expandida,

Nueva, costosa, decorada con madera de sándalo, expidiendo un excelente aroma.

Al igual que un loto azul florece hermosamente de las aguas frecuentadas por los espíritus del agua,

Así también tú, que vives la vida santa, llegarás a la vejez, no siendo tocada por el hombre.”

“Lo que tú asumes como esencial aquí en el cuerpo, el cual está lleno de corporeidad, relleno de cementerio, destinado a quebrarse;

¿Qué es lo que ves en mí cuando me miras, tú que estás fuera de tu mente?”

“Tus ojos realmente son como aquellos de Turi, como aquellos de kinnari dentro de las montañas;

Habiendo contemplado tus ojos, mi deleite en los placeres sensuales se ha incrementado.

Habiendo visto tus ojos en tu rostro, lo podría comparar con el capullo del loto azul, dorado y sin mancha;

Mi deleite en los placeres sensuales se ha incrementado.

Aún si te fueras lejos, te recordaría, oh tú de pestañas largas, oh tú de la mirada pura;

No hay ojos más queridos para mí, que los tuyos, oh kinnari de mirada placentera.”

“Tú deseas ir por el camino equivocado; quieres la luna como si fuera juguete;

Quieres saltar por encima del monte Meru, tú que persigues a la hija del Buda.

Porque para mí ahora, en ninguna parte del mundo, junto con los devas, existe el objeto de deseo alguno.

Ni siquiera sé cuál sea esto, pues todo ha sido cortado de raíces por el Camino.

Esto ha sido diseminado como las moscas de la fosa llena del carbón ardiente; ha sido considerado como un tazón de veneno.

Ni siquiera he visto cuál sea esto, pues todo ha sido cortado de raíces por el Camino.

Trate de seducir a alguien que no lo ha observado, o a alguien cuyo maestro no ha servido,

Pero al haber seducido a alguien que conoce, vas a sufrir angustia.

Mi atención consciente está establecida en el medio de ambos: injuria y alabanza, felicidad y dolor.

Sabiendo que las cosas condicionadas son repugnantes, mi mente no se apega absolutamente a nada.

Soy discípula del Bienhechor, viajando en el óctuple vehículo, el cual es el Camino.

Con mi dardo sacado afuera, sin las intoxicaciones, habiendo ido a una casa vacía, lo estoy disfrutando.

Como títeres bien pintados o muñecas, han de ser vistos por mi,

Pegados por cuerdas y adhesivos, ejecutan las danzas de diferentes maneras.

Cuando se les quitan las cuerdas y los adhesivos, se desparraman, se mutilan y se esparcen,

No pueden ser hallados, quebrados en piezas pequeñas, ¿cómo una podría fijar en eso la mente?

Este pequeño cuerpo, siendo de semejante clase, no existe sin estos fenómenos;

Siendo que no existe sin estos fenómenos, ¿cómo uno puede fijar su mente en él?

Al igual si vieras un cuadro pintado en la pared manchado con el oropimente amarillo, tu vista está confusa

Así también, la sabiduría humana es inútil.

Oh hombre ciego, estás siguiendo a una cosa vacía, como una ilusión puesta frente de ti.

Como un árbol dorado en el fin del sueño, como títeres de un espectáculo en el medio de la gente.

[El ojo es] como una pequeña pelota puesta en un hueco, teniendo las burbujas en el medio, con lágrimas;

Las secreciones del ojo, también se originan aquí: varias partes del ojo están enrollados dentro todos juntos de diferentes maneras.”

Alejada de eso, la señora de la agradable mirada, teniendo una mente no apegada, no se apegó a eso.

“Ven, toma este ojo para ti”. Y enseguida lo ofreció a aquel hombre.

Y enseguida su pasión cesó y suplicó su perdón.

“Llega a ser entera otra vez, tú que vives la vida santa. Semejante cosa no se repetirá de nuevo.

Habiendo herido semejante persona, era como si fuera un fuego flamante y abrasador,

Como incautar una serpiente venenosa. Llega a ser entera otra vez y perdóname.

Y entonces, aquella monja, fue en la presencia del excelso Buda.

Y habiendo visualizado las marcas de su excelso mérito, su ojo volvió a ser como antes.

Thi 14,1

{143} Animadversión. “Monjes, he aquí, las cinco maneras de abandonar el odio, para que, cuando el odio surja en el monje, el monje lo pueda abandonar por completo. ¿Cuáles cinco?

“Monjes, cuando en uno surge el odio hacia un individuo, uno debería desarrollar el amor benevolente hacia este individuo. De esta manera uno puede abandonar el odio.

“Monjes, cuando en uno surge el odio hacia un individuo, uno debería desarrollar la compasión hacia este individuo. De esta manera uno puede abandonar el odio.

“Monjes, cuando en uno surge el odio hacia un individuo, uno debería desarrollar la ecuanimidad hacia este individuo. De esta manera uno puede abandonar el odio.

“Monjes, cuando en uno surge el odio hacia un individuo, uno debería conscientemente dejar de prestarle atención, para no ser provocado. De esta manera uno puede abandonar el odio.

“Monjes, cuando en uno surge el odio hacia un individuo, uno debería dirigir su mente hacia el hecho, de que este ser es el producto de sus acciones de esta manera: ‘Este venerable señor es el hacedor de sus propias acciones, es nacido de sus propias acciones, emparentado con sus propias acciones, y sus acciones son sus jueces. Cualquier acción que haga, sea buena o mala, se convertirá en su herencia’. De esta manera uno puede abandonar el odio.

“Monjes, éstas son las cinco maneras de abandonar el odio, para que, cuando el odio surja en el monje, el monje lo pueda abandonar por completo.

AN 5,161

{144} [Sariputta:] “Amigos, he aquí, las cinco maneras de abandonar el odio, para que, cuando el odio surja en el monje, el monje lo pueda abandonar por completo. ¿Cuáles cinco?

“Este es el caso, amigos, cuando ciertos individuos son impuros en su conducta corporal, pero son puros en su conducta verbal. El odio hacia esta clase de personas ha de ser abandonado.

“Este es otro caso, amigos, cuando ciertos individuos son impuros en su conducta verbal, pero son puros en su conducta corporal. El odio hacia esta clase de personas ha de ser abandonado.

“Este es otro caso, amigos, cuando ciertos individuos son impuros tanto en su conducta corporal como en su conducta verbal, pero periódicamente experimentan la claridad mental y calma. El odio hacia esta clase de personas ha de ser abandonado.

“Este es otro caso, amigos, cuando ciertos individuos son impuros tanto en su conducta corporal como en su conducta verbal, pero no experimentan periódicamente la claridad mental y calma. El odio hacia esta clase de personas ha de ser abandonado.

“Este es otro caso, amigos, cuando ciertos individuos son puros tanto en su conducta corporal como en su conducta verbal, y experimentan periódicamente la claridad mental y calma. El odio hacia esta clase de personas ha de ser abandonado.

“Ahora, bien, ¿en qué manera debería ser abandonado el odio hacia la persona cuya conducta corporal es impura, pero cuya conducta verbal es pura? Al igual, cuando el monje que hace uso de las cosas tiradas mira el andrajo en el camino: sujetándolo con su pie izquierdo y tendiéndolo con el derecho, puede quedarse con la mejor parte y llevársela consigo. De la misma manera, cuando algún individuo es impuro en su conducta corporal, pero puro en su conducta verbal, uno al mismo tiempo, no debería prestar atención a la impureza de su conducta corporal, sino en vez de eso, poner atención en la pureza de su conducta verbal. De esta manera, el odio hacia él debería ser abandonado.

“¿Y en qué manera debería ser abandonado el odio hacia la persona cuya conducta verbal es impura, pero cuya conducta corporal es pura? Al igual, cuando un estanque de agua está descuidado con limo y plantas acuáticas y un individuo camina a lo largo, acalorado, cubierto de sudor, exhausto, tembloroso y sediento. Él debería entrar en el estanque, apartar el limo y las plantas acuáticas y luego, juntando ambas manos, tomar el agua y seguir su camino. De la misma manera, cuando algún individuo es impuro en su conducta verbal, pero puro en su conducta corporal, uno al mismo tiempo, no debería prestar atención a la impureza de su conducta verbal, sino en vez de eso, poner atención en la pureza de su conducta corporal. De esta manera, el odio hacia él debería ser abandonado.

“¿Y en qué manera debería ser abandonado el odio hacia la persona cuya conducta, tanto verbal como corporal, es impura, pero que periódicamente experimenta la claridad mental y calma? Al igual, cuando un pequeño charco está dentro de la huella de una vaca y un individuo camina por ahí, acalorado, cubierto de sudor, exhausto, tembloroso y sediento. Entonces, él podría pensar esto: ‘he aquí, un pequeño charco está dentro de la huella de una vaca. Si trato de tomar el agua usando mis manos o la taza, podría disturbarla, revolverla y hacerla no apta para beber. ¿Qué tal si me acerco a cuatro patas, como una vaca, para sorber el agua?’ Entonces, él se acerca a cuatro patas, como una vaca, para sorber el agua y luego sigue su camino. De la misma manera, cuando una persona es impura, tanto en su conducta verbal como corporal, pero periódicamente experimenta la claridad mental y calma, uno al mismo tiempo, no debería prestar atención a la impureza de su conducta verbal ni tampoco prestar atención a su conducta corporal, sino en vez de eso, poner atención en el hecho, según el cual, esta persona periódicamente experimenta la claridad mental y calma. De esta manera, el odio hacia él debería ser abandonado.

“¿Y en qué manera debería ser abandonado el odio hacia la persona cuya conducta, tanto verbal como corporal, es impura, y que además, no experimenta periódicamente la claridad mental y calma? Al igual, cuando un hombre enfermo –penosa y seriamente enfermo- está viajando a lo largo del camino, lejos del anterior pueblo y lejos del siguiente, incapaz de conseguir la comida que necesita, incapaz de conseguir la medicina que necesita, incapaz de conseguir la asistencia necesaria e incapaz de conseguir a nadie que le ofrezca una habitación humana. E imaginad a otra persona que lo ve caminando a lo largo del camino. Él haría lo que pudiera por la compasión, lástima y simpatía por este hombre, pensando: ‘oh, que este hombre consiga la comida que necesita, la medicina que necesita, la asistencia que necesita y a alguien que lo ofrezca una habitación humana. ¿Por qué así? Para que no caiga dentro de la ruina justo aquí’. De la misma manera, cuando una persona tiene una conducta impura, tanto verbal como corporal, y que además, no experimenta periódicamente la claridad mental y calma, uno debería hacer lo que pudiera por compasión, lástima y simpatía por este hombre, pensando: ‘oh, que esta persona abandone la incorrecta conducta verbal y desarrolle la conducta verbal correcta; que abandone la incorrecta conducta corporal y desarrolle la conducta corporal correcta. ¿Por qué así? Porque al disolverse este cuerpo, después de la muerte, él puede caer dentro de un estado de privación, en el mal destino, en un reino bajo, en el infierno. De esta manera, el odio hacia él debería ser abandonado.

“¿Y en qué manera debería ser abandonado el odio hacia la persona cuya conducta, tanto verbal como corporal, es pura y que experimenta periódicamente la claridad mental y calma? Al igual, cuando un estanque está lleno de agua pura –dulce, fresca y limpia, con suaves pendientes y sombras en todos lados de árboles de toda clase, y un individuo camina por ahí, acalorado, cubierto de sudor, exhausto, tembloroso y sediento. Entonces, habiéndose hundido dentro del estanque, habiéndose bañado y bebido, vuelve y se sienta o recuesta justo ahí, a la sombra de los árboles. De la misma manera, cuando una persona tiene conducta pura, tanto verbal como corporal, y experimenta periódicamente la claridad mental y calma, uno debería, al mismo tiempo, prestar atención a la pureza de su conducta verbal y prestar atención a la pureza de su conducta corporal, y poner atención en el hecho, según el cual, esta persona periódicamente experimenta la claridad mental y calma. De esta manera, el odio hacia él debería ser abandonado. Un individuo enteramente inspirador, puede hacer que la mente crezca en serenidad.

“Estas son las cinco maneras de abandonar el odio, para que, cuando el odio surja en el monje, el monje lo pueda abandonar por completo.”

AN 5,162

{145} “Monjes, he aquí, existen estas diez maneras de abandonar el odio. ¿Cuáles diez? Pensando, ‘él me ha hecho daño, ¿pero qué debería esperar?’, uno abandona el odio. Pensando, ‘él me está haciendo daño, ¿pero qué debería esperar?’, uno abandona el odio. Pensando, ‘él me va a hacer daño, ¿pero qué debería esperar?’, uno abandona el odio. Pensando, ‘él ha hecho daño a la gente que quiero y aprecio, ¿pero qué debería esperar?’, uno abandona el odio. Pensando, ‘él está haciendo daño a la gente que quiero y aprecio, ¿pero qué debería esperar?’, uno abandona el odio. Pensando, ‘él va a hacer daño a la gente que quiero y aprecio, ¿pero qué debería esperar?’, uno abandona el odio. Pensando, ‘él ha prestado ayuda a la gente que no quiero ni aprecio, ¿pero qué debería esperar?’, uno abandona el odio. Pensando, ‘él está prestando ayuda a la gente que no quiero ni aprecio, ¿pero qué debería esperar?’, uno abandona el odio. Pensando, ‘él va a prestar ayuda a la gente que no quiero ni aprecio, ¿pero qué debería esperar?’, uno abandona el odio. Uno no es molesto sin fundamento. Estas son las diez maneras de abandonar el odio.”

AN 10,80

{146} "Él abusó de mí, me maltrató,

me derrotó y me saqueó";

alguien que lleva semejante pensamiento

no puede disipar el odio.

"Él abusó de mí, me maltrató,

me derrotó y me saqueó";

alguien que no lleva semejante pensamiento,

puede disipar el odio.

La enemistad nunca puede ser disipada

por medio de la enemistad;

sólo puede ser disipada por medio de la bondad.

Ésta es la ley eterna.

Dhp 3-5

{147} Pereza y somnolencia. En una oportunidad, el Bienaventurado estaba morando entre los Bhaggas, en el Parque de los Venados de la arboleda Bhesakala, cerca de la guarida de los cocodrilos. En este mismo instante, el venerable Maha Moggallana estaba sentado cabeceando cerca del pueblo de Kallavalaputta en Magadha. Y el Bienaventurado, con su ojo divino, que es purificado y superior al humano, vio al venerable Maha Moggallana cuando estaba sentado cabeceando cerca de pueblo de Kallavalaputta en Magadha. Tan pronto como vio esto, al igual que un hombre fuerte extiende su brazo o lo dobla cuando está extendido, desapareció de entre los Bhaggas, del Parque de los Venados de la arboleda Bhesakala, cerca de la guarida de los cocodrilos y reapareció cerca del pueblo de Kallavalaputta en Magadha, justo enfrente del venerable Maha Moggallana. Estando ahí, se sentó en el asiento preparado para él. Una vez sentado ahí, el Bienaventurado dijo esto al venerable Maha Moggallana: “¿estás cabeceando, Moggallana, estás cabeceando?”

“Sí, venerable señor”.

“Entonces, bien, Moggallana, cualquier percepción que tengas en la mente cuando la somnolencia desciende sobre ti, no atiendas esta percepción ni la persigas. Es posible que haciendo esto, puedas sacudirte de tu somnolencia.

“Pero, si haciendo esto, no puedes sacudirte de tu somnolencia, entonces haz volver tu conciencia del Dhamma, tal como lo habías escuchado y memorizado; examínala y reflexiona sobre ella en tu mente. Es posible que haciendo esto, puedas sacudirte de tu somnolencia.

“Pero, si haciendo esto, no puedes sacudirte de tu somnolencia, entonces repite en voz alta el Dhamma tal como lo habías escuchado y memorizado. Es posible que haciendo esto, puedas sacudirte de tu somnolencia.

“Pero, si haciendo esto, no puedes sacudirte de tu somnolencia, entonces estira a ambos lóbulos de tus orejas y friegues tus miembros con tus manos. Es posible que haciendo esto, puedas sacudirte de tu somnolencia.

“Pero, si haciendo esto, no puedes sacudirte de tu somnolencia, entonces levántate de tu asiento y, después de lavar tus ojos con el agua, mira alrededor en todas las direcciones y hacia arriba, hacia las estrellas y constelaciones mayores. Es posible que haciendo esto, puedas sacudirte de tu somnolencia.

“Pero, si haciendo esto, no puedes sacudirte de tu somnolencia, entonces atiende la percepción de la luz, resuelve fijar tu atención en el tiempo diurno, morando de noche como si fuera de día, y de día como si fuera de noche. Por causa de esta conciencia, así abierta y libre de obstáculos, se desarrolla una mente luminosa. Es posible que haciendo esto, puedas sacudirte de tu somnolencia.

“Pero, si haciendo esto, no puedes sacudirte de tu somnolencia, entonces –percibiendo lo que se encuentra enfrente y atrás- ponte a una distancia para hacer la meditación caminando hacia atrás y adelante, con tus sentidos inmersos en el interior, no permitiendo que tu mente se extravíe hacia lo externo. Es posible que haciendo esto, puedas sacudirte de tu somnolencia.

“Pero, si haciendo esto, no puedes sacudirte de tu somnolencia, entonces –reclinándote sobre tu lado derecho- toma la postura del león, puesto un pie sobre el otro, consciente, alerta, con tu mente puesta en levantarse. Tan pronto como te despiertes, levántate rápidamente con este pensamiento: ‘no voy a consentirme en el placer de seguir recostado ni en el placer de la somnolencia’. Así es cómo deberías entrenarte a ti mismo.

AN 7,61

 

Visto 4816 veces Modificado por última vez en Lunes, 28 Febrero 2011 21:44