Viernes, 14 Enero 2011 19:32

Parte III: Los factores básicos

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F. Concentración y discernimiento {165-178}

Pasajes del Canon Pali

{165} “Monjes, puede haber cuatro tipo de individuos en el mundo. ¿Cuáles son estos cuatro?

“He aquí, monjes, hay individuo que adquirió la calma mental  pero no, un agudo discernimiento perspicaz dentro de los fenómenos. Hay también, monjes, individuo que adquirió un agudo discernimiento perspicaz dentro de los fenómenos, pero no adquirió la calma mental. Hay también, monjes, individuo que no adquirió ni la calma mental, ni un agudo discernimiento perspicaz dentro de los fenómenos, como también hay el individuo que adquirió a ambos: tanto la calma mental, como el agudo discernimiento perspicaz dentro de los fenómenos. Monjes, estos son los cuatro tipos de individuos que se pueden encontrar en el mundo.

“Monjes, aquel individuo que adquirió la calma mental pero no adquirió un agudo discernimiento perspicaz dentro de los fenómenos, debería acercarse a otro individuo que sí, lo adquirió y dirigirse a él con estas palabras: ‘Venerable señor, ¿cómo deberían considerarse los fenómenos? ¿Cómo deberían ser investigados? ¿Cómo deberían ser vistos con perspicacia?’

“Entonces, el otro individuo le expondría lo que el mismo hubo visto y experimentado, así: ‘Venerable señor, así deberían considerarse los fenómenos, así deberían ser investigados y así deberían ser vistos con perspicacia.’

“De esta manera, monjes, en algún tiempo futuro, él será un individuo que habrá alcanzado tanto la calma mental, como el agudo discernimiento perspicaz dentro de los fenómenos.

“Monjes, aquel individuo que adquirió un agudo discernimiento perspicaz dentro de los fenómenos, pero no adquirió la calma mental, debería acercarse a otro individuo que sí, la adquirió y dirigirse a él con estas palabras: ‘Venerable señor, ¿cómo debería tranquilizar la mente? ¿Cómo debería unificarla? ¿Cómo debería concentrar la mente?’

“Entonces, el otro individuo le expondría lo que el mismo hubo visto y experimentado, así: ‘Venerable señor, así debería tranquilizar la mente, así debería unificarla y así debería concentrar la mente.’

“De esta manera, monjes, en algún tiempo futuro, él será un individuo que habrá alcanzado tanto la calma mental, como el agudo discernimiento perspicaz dentro de los fenómenos.

“Monjes, aquel individuo que no adquirió ni la calma mental ni un agudo discernimiento perspicaz dentro de los fenómenos, debería acercarse a otro individuo que adquirió a ambos estados y dirigirse a él con estas palabras: ‘Venerable señor, ¿cómo debería tranquilizar la mente? ¿Cómo debería unificarla? ¿Cómo debería concentrar la mente?’ Y también: ‘¿cómo deberían considerarse los fenómenos? ¿Cómo deberían ser investigados? ¿Cómo deberían ser vistos con perspicacia?’

“Entonces, el otro individuo le expondría lo que el mismo hubo visto y experimentado, así: ‘Venerable señor, así debería tranquilizar la mente, así debería unificarla y así debería concentrar la mente.’ Y también: ‘Así deberían considerarse los fenómenos, así deberían ser investigados y así deberían ser vistos con perspicacia.’

“De esta manera, monjes, en algún tiempo futuro, él será un individuo que habrá alcanzado tanto la calma mental, como el agudo discernimiento perspicaz dentro de los fenómenos.

“Finalmente, monjes, aquel individuo que adquirió tanto la calma mental como el agudo discernimiento perspicaz dentro de los fenómenos, debería fortalecer estos provechos estados y, de esta manera, destruir las impurezas.”

AN 9,94

{166} El Venerable Ananda dijo: “Amigos, quienquiera -ya sea monje o monja- que declara el logro del estado de arahant en mi presencia, todos lo hacen mediante uno de estos cuatro caminos. ¿Qué cuatro?

“Se da el caso en el que un monje ha desarrollado la visión clara precedida por la tranquilidad. A medida que desarrolla la visión clara precedida por la tranquilidad, el camino nace. Sigue ese camino, lo desarrolla, lo continúa. A medida que sigue el camino, desarrollándolo y continuándolo, sus trabas son abandonadas, sus obsesiones destruidas.

“Entonces se da el caso en el que un monje ha desarrollado la tranquilidad precedida por la visión clara. A medida que desarrolla la tranquilidad precedida por la visión clara, el camino nace. Sigue ese camino, lo desarrolla, lo continúa. A medida que sigue el camino, desarrollándolo y continuándolo, sus trabas son abandonadas, sus obsesiones destruidas.

“Entonces se da el caso en el que un monje ha desarrollado la tranquilidad en tándem con la visión clara. A medida que desarrolla la tranquilidad en tándem con la visión clara, el camino nace. Sigue ese camino, lo desarrolla, lo continúa. A medida que sigue el camino, desarrollándolo y continuándolo, sus trabas son abandonadas, sus obsesiones destruidas.

“Entonces se da el caso en el que en la mente de un monje tiene su inquietud respecto al Dhamma [Comentario: las corrupciones de la visión clara] bien bajo control. Llega un momento en que su mente se vuelve firme interiormente, se calma, y se hace unificada y concentrada. En él, el camino nace. Sigue ese camino, lo desarrolla, lo continúa. A medida que sigue el camino, desarrollándolo y continuándolo, sus trabas son abandonadas, sus obsesiones destruidas.

“Quienquiera -ya sea monje o monja- que declara el logro del estado de arahant en mi presencia, todos lo hacen mediante uno de estos cuatro caminos.”

AN 4,170

{167} (En breve)

AN 3,128

{168} (En breve)

MN 70

{169} (En breve)

SN 56,1

{170} "Monjes, desarrollad la concentración. El monje que es concentrado entiende las cosas tal como realmente son.

"Y ¿qué es, monjes, lo que él entiende tal como realmente es? El origen y la desaparición de la forma; el origen y la desaparición de la sensación; el origen y la desaparición de la percepción; el origen y la desaparición de las formaciones mentales; el origen y la desaparición de la conciencia.

"Y ¿cuál es, monjes, el origen de la forma? ¿Cuál es el origen de la sensación? ¿Cuál es el origen de la percepción? ¿Cuál es el origen de las formaciones mentales? ¿Cuál es el origen de la conciencia?

"He aquí, monjes, uno mira el deleite, uno da la bienvenida y uno se apropia.  Y ¿en qué cosa uno mira el deleite, a qué da la bienvenida y de qué se apropia? Uno mira el deleite en la forma, le da la bienvenida y se apropia de ella. Como consecuencia de esto, surge el deleite en la forma. Deleite en la forma es el apego. Con el apego de uno como condición, la existencia [llega a ser]; con la existencia como condición, el nacimiento; con el nacimiento como condición, el envejecimiento y la muerte, el pesar, la lamentación, la pena, el displacer y la desesperanza. Este es el origen de esta gran masa de sufrimiento."

(De manera similar se trata a sensación, la percepción, las formaciones mentales y la conciencia.)

SN 22,5

{171} No hay concentración para el que no tiene sabiduría; no hay sabiduría para el que no se concentra. En aquel que hay concentración y sabiduría, ése verdaderamente está próximo al Nibbana .

Dhp 372

{172} (En breve)

MN 111

{173} “En verdad, monjes, os digo que la destrucción de las impurezas mentales depende del primer jhana. En verdad, monjes, os digo que la destrucción de las impurezas mentales depende del segundo jhana… del tercer jhana… del cuarto jhana… de la esfera del espacio infinito… de la esfera de la conciencia infinita… de la esfera de la nada. En verdad, monjes, os digo que la destrucción de las impurezas mentales depende de la esfera de la ni percepción ni la no-percepción.

“Monjes, esto ha sido dicho: ‘la destrucción de las impurezas mentales depende del primer jhana’. ¿En referencia a qué se ha dicho esto? Es el caso del monje que, apartado de la sensualidad, apartado de los perjudiciales estados mentales, entra y permanece en el primer jhana: el arrobamiento y la felicidad nacidos de la reclusión, acompañados del pensamiento aplicado y el pensamiento sostenido. Él considera a cualquier fenómeno que ahí ocurra y sea conectado con la forma, la sensación, la percepción, las construcciones mentales y la conciencia, como impermanente, doloroso, penoso, canceroso, angustiante, como una saeta, una aflicción, algo ajeno, desintegrado, vacío y carente del ser. Entonces, aparta su mente de estos fenómenos y habiéndolo hecho esto, inclina su mente hacia lo propiamente inmortal: ‘Ésta es la paz, esto es lo excelso: la desactivación de todas las construcciones mentales, el renunciamiento de todo lo adquirido, el fin de la avidez, el desapasionamiento, el cese, el Nibbana.

“Monjes, suponed que un arquero o un aprendiz del arquero practicara sobre un hombre de paja o arcilla; de esta manera, después de un tiempo, estaría capaz de disparar de larga distancia, asestar acertadamente sus disparos en rápida sucesión y perforar una grana masa. De la misma manera, monjes, éste es el caso del monje que, apartado de la sensualidad, apartado de los perjudiciales estados mentales, entra y permanece en el primer jhana: el arrobamiento y la felicidad nacidos de la reclusión, acompañados del pensamiento aplicado y el pensamiento sostenido. Él considera a cualquier fenómeno que ahí ocurra y sea conectado con la forma, la sensación, la percepción, las construcciones mentales y la conciencia, como impermanente, doloroso, penoso, canceroso, angustiante, como una saeta, una aflicción, algo ajeno, desintegrado, vacío y carente del ser. Entonces, aparta su mente de estos fenómenos y habiéndolo hecho esto, inclina su mente hacia lo propiamente inmortal: ‘Ésta es la paz, esto es lo excelso: la desactivación de todas las construcciones mentales, el renunciamiento de todo lo adquirido, el fin de la avidez, el desapasionamiento, el cese, el Nibbana.

“Permaneciendo justo ahí, alcanza el fin de las impurezas mentales. Y si no fuera así, entonces –a través de esta real pasión por el Dhamma, este real deleite en el Dhamma- hace desaparecer totalmente los cinco grilletes menores para, de esta manera, renacer [en las Moradas Puras] donde será totalmente liberado y nunca más retornará a este mundo.

“En verdad, monjes, esto ha sido dicho: ‘la destrucción de las impurezas mentales depende del primer jhana’ y esto se ha dicho en referencia a esto.

“Monjes, esto también ha sido dicho: ‘la destrucción de las impurezas mentales depende del segundo jhana… del tercer jhana… del cuarto jhana… de la esfera del espacio infinito… de la esfera de la conciencia infinita… de la esfera de la nada’. ¿En referencia a qué ha sido dicho esto? [Se repite, de manera similar lo mismo con cada uno de los niveles del jhana y logros superiores ]

“Así, monjes, hasta donde llegan los logros alcanzados con la percepción, llega la penetración del conocimiento. Pero en cuanto a estas dos esferas, yo declaro, -el logro de la esfera de la ni percepción ni la no-percepción y el logro del cese de las sensaciones y de la percepción- esto debe ser correctamente dado a conocer a los meditadores hábiles en alcanzar a los logros, hábiles en emerger de los logros, después de que hubieron alcanzado los logros y emergido de ellos.”

AN 9,36

{174} (En breve)

AN 11,17

{175} (En breve)

AN 9,34

{176} (En breve)

AN 9,37

{177} (En breve)

AN 11,10

{178} (En breve)

AN 6,68

 

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