Sábado, 05 Febrero 2011 15:38

MN 146 {11M.5.4} Nandakovada Sutta – Consejos de Nandaka

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El Venerable Nandaka ofrece un extenso discurso sobre la impermanencia a un numeroso grupo de monjas, ilustrando su exposición con vívidos símiles. En efecto, poco después, las monjas alcanzan la iluminación.

[Leer en pali]

[1] {398}  Así lo he oído. En cierta ocasión el Bienaventurado residía en Savatthi, en la arboleda de Jeta; en el parque de Anathapindika.

[2] Entonces, Mahajapati Gotami, acompañada de quinientas monjas, fue adonde estaba el Bienaventurado, se le acercó, le ofreció sus respetos y permaneció de pie a un lado. De pie a un lado, Mahajapati Gotami dijo al Bienaventurado:

"Venerable señor, ruego al Bienaventurado que adiestre a las monjas, venerable señor, que el Bienaventurado instruya a las monjas, venerable señor, que el Bienaventurado dé una charla sobre la Enseñanza a las monjas."

[3] En aquella ocasión, los monjes veteranos adiestraban a las monjas por turnos pero el venerable Nandaka no deseaba adiestrar a las monjas en su turno. Entonces, el Bienaventurado preguntó a Ananda:

"Ananda, ¿a quién le toca hoy adiestrar a las monjas?"

"A Nandaka, venerable señor, a él le toca hoy adiestrar a las monjas, pero, venerable señor, el venerable Nandaka no desea hacerlo."

[4] Entonces, el Bienaventurado dijo al venerable Nandaka:

"Nandaka, adiestra a las monjas, Nandaka, instruye a las monjas, brahmán, da una charla sobre la Enseñanza a las monjas." - "Así sea, venerable señor."

Entonces, por la mañana temprano, el venerable Nandaka se vistió, tomó el cuenco y el manto, y se adentró en Savatthi para recolectar comida. Habiendo recorrido Savatthi para recolectar comida y habiendo regresado, después de comer, se fue por su cuenta al parque del rey. Las monjas vieron venir de lejos al venerable Nandaka y le dispusieron un asiento y agua para lavarse los pies. El venerable Nandaka se sentó en el lugar asignado y se lavó los pies. Las monjas ofrecieron sus respetos al venerable Nandaka y se sentaron a un lado. Una vez sentadas, el venerable Nandaka les dijo:

[5] "Monjas, la charla será sobre la base de preguntas. Si entendéis, decid: 'Entendemos', si no entendéis, decid: 'No entendemos'; si tenéis dudas o incertidumbres, preguntadme: '¿Qué es esto, qué significa?'"

"Venerable señor, nos deleita y complace que el venerable Nandaka nos invite a hacerlo así."

[6] "¿Qué os parece, monjas, el ojo es permanente o impermanente?" - "Impermanente, venerable señor."

"Y lo que es impermanente, ¿es sufrimiento o felicidad?" - "Sufrimiento, venerable señor."

"Y lo que es impermanente, sufrimiento y de naturaleza mutable, ¿es correcto considerarlo como: 'esto es mío', 'ése soy yo', 'ése es mi yo'?" - "No, venerable señor."

"¿Qué os parece, monjas, el oído... la nariz... la lengua... el cuerpo... la mente es permanente o impermanente?" - "Impermanente, venerable señor."

"Y lo que es impermanente, ¿es sufrimiento o felicidad?" - "Sufrimiento, venerable señor."

"Y lo que es impermanente, sufrimiento y de naturaleza mutable, ¿es correcto considerarlo como: 'esto es mío', 'ése soy yo', 'ése es mi yo'?" - "No, venerable señor."

"Y, ¿por qué?"

"Porque previamente, venerable señor, hemos visto bien con recta sabiduría tal y como son: 'Estas seis esferas internas de los sentidos son impermanentes'.

"Bien, monjas, bien, así es, monjas, como el Noble Discípulo ve esto, con recta sabiduría, tal y como es.

[7] "¿Qué os parece, monjas, las formas visibles son permanentes o impermanentes?" - "Impermanentes, venerable señor."

"Y lo que es impermanente, ¿es sufrimiento o felicidad?" - "Sufrimiento, venerable señor."

"Y lo que es impermanente, sufrimiento y de naturaleza mutable, ¿es correcto considerarlo como: 'esto es mío', 'ése soy yo', 'ése es mi yo'?" - "No, venerable señor."

"¿Qué os parece, monjas, los sonidos... los olores... los sabores... los objetos tangibles... los objetos mentales son permanentes o impermanentes?" - "Impermanentes, venerable señor."

"Y lo que es impermanente, ¿es sufrimiento o felicidad?" - "Sufrimiento, venerable señor."

"Y lo que es impermanente,, sufrimiento y de naturaleza mutable, ¿es correcto considerado como: 'esto es mío', 'ése soy yo', 'ése es mi yo'?" - "No, venerable señor."

"Y, ¿por qué?"

"Porque previamente, venerable señor, hemos visto bien con recta sabiduría tal y como son: 'Estas seis esferas externas de los sentidos son impermanentes'.

"Bien, monjas, bien, así es, monjas, como el Noble Discípulo ve esto, con recta sabiduría, tal y como es."

[8] "¿Qué os parece, monjas, la conciencia visual es permanente o impermanente?" - "Impermanente, venerable señor."

"Y lo que es impermanente, ¿es sufrimiento o felicidad?" - "Sufrimiento, venerable señor."

"Y lo que es impermanente, sufrimiento y de naturaleza mutable, ¿es correcto considerarlo como: 'esto es mío', 'ése soy yo', 'ése es mi yo'?" - "No, venerable señor."

"¿Qué os parece, monjas, la conciencia auditiva... la conciencia olfativa... la conciencia gustativa... la conciencia corporal... la conciencia mental es permanente o impermanente?" -  "Impermanente, venerable señor."

"Y lo que es impermanente, ¿es sufrimiento o felicidad?" - "Sufrimiento, venerable señor."

"Y lo que es impermanente, sufrimiento y de naturaleza mutable, ¿es correcto considerarlo como: 'esto es mío', 'ése soy yo', 'ése es mi yo'?" - "No, venerable señor."

"Y, ¿por qué?"

"Porque previamente, venerable señor, hemos visto bien con recta sabiduría tal y como son: 'Estas seis clases de conciencia son impermanentes.'

"Bien, monjas, bien, así es, monjas, como el Noble Discípulo ve esto con recta sabiduría, tal y como es."

[9] "Es, monjas, como una lámpara de aceite ardiendo. El aceite es impermanente y de naturaleza mutable, la mecha es impermanente y de naturaleza mutable, la llama es impermanente y de naturaleza mutable, la luz es impermanente y de naturaleza mutable.

"Monjas, si alguien dijera: 'El aceite es impermanente y de naturaleza mutable, la mecha es impermanente y de naturaleza mutable, la llama es impermanente y de naturaleza mutable, pero lo que es la luz, eso es permanente, perpetuo, eterno, de naturaleza inmutable'. ¿Diría bien, monjas, quien dijera esto?"

"No, venerable señor." - "¿Por qué?"

"Venerable señor, el aceite por el que arde la lámpara de aceite es impermanente y de naturaleza mutable, la mecha es impermanente y de naturaleza mutable, la llama es impermanente y de naturaleza mutable, luego la luz ha de ser también impermanente y de naturaleza mutable."

"Del mismo modo, monjas, si alguien dijera: 'Las seis esferas internas de los sentidos son impermanentes y de naturaleza mutable, pero las sensaciones placenteras, dolorosas y neutras que dependen de ellas, ésas son permanentes, perpetuas, eternas, de naturaleza inmutable". ¿Diría bien, monjas, quien dijera esto?"

"No, venerable señor."

"¿Por qué?"

"Pues, venerable señor, porque esta o aquella sensación surge en dependencia de esta o aquella condición, y al cesar esta o aquella condición, cesa esta o aquella sensación."

"Bien, monjas, bien, así es, monjas, como el Noble Discípulo ve esto con recta sabiduría, tal y como es."

[10] "Monjas, es como un gran árbol robusto y sano. La raíz es impermanente y de naturaleza mutable, el tronco es impermanente y de naturaleza mutable, las ramas y las hojas son impermanentes y de naturaleza mutable, la sombra es impermanente y de naturaleza mutable. Si alguien dijera: 'La raíz, el tronco, las ramas y las hojas son impermanentes y de naturaleza mutable, pero lo que es la sombra, ésa es permanente, perpetua, eterna, de naturaleza inmutable". ¿Diría bien, monjas, quien dijera esto?" - "No, venerable señor."

"¿Por qué?"

"Pues, venerable señor, porque la raíz, el tronco, las ramas y las hojas del gran árbol robusto y sano son impermanentes y de naturaleza mutable, luego la sombra ha de ser también impermanente y de naturaleza mutable."

"Del mismo modo, monjas, si alguien dijera: 'Las seis esferas externas de los sentidos son impermanentes, pero las sensaciones placenteras, dolorosas y neutras que dependen de ellas, ésas son permanentes, perpetuas, eternas, de naturaleza inmutable', ¿diría bien, monjas, quien dijera esto?" - "No, venerable señor."

"¿Por qué?"

"Pues, venerable señor, porque esta o aquella sensación surge en dependencia de esta o aquella condición, y al cesar esta o aquella condición, cesa esta o aquella sensación."

"Bien, monjas, bien, así es, monjas, como el Noble Discípulo ve esto con recta sabiduría, tal y como es."

[11] "Monjas, es como si un diestro carnicero, o su aprendiz, sacrificara una res, la desmembrara con un cuchillo afilado y, sin estropear la masa de carne del interior ni el pellejo exterior, cortara, seccionara y separara con el cuchillo afilado de carnicero los tendones, los nervios y los ligamentos. Y entonces, habiendo cortado, seccionado y separado todo eso, tomara el pellejo, volviera a ponerlo sobre la vaca y dijera: 'Igual que antes, esta vaca está unida a este pellejo'. ¿Diría bien, monjas, quien dijera esto?" - "No, venerable señor."

"¿Por qué?"

"Pues, venerable señor, aunque el diestro carnicero o su aprendiz, sacrificara una res, la desmembrara con un cuchillo afilado y, sin estropear la masa de carne del interior ni el pellejo, cortara, seccionara y separara con el cuchillo afilado de carnicero los tendones, los nervios y los ligamentos, y entonces, habiendo cortado, seccionado y separado todo esto, tomara el pellejo, volviera a ponerlo sobre la vaca, y dijera: 'Esta vaca está unida a este pellejo igual que antes", la vaca seguiría estando desunida del pellejo."

[12] "Monjas, he hecho este símil para que toméis conciencia de su significado. He aquí su significado: 'la masa de carne del interior', monjas, designa a las seis esferas internas de los sentidos; 'el pellejo exterior', monjas, designa a las seis esferas externas de los sentidos; 'los tendones, nervios y ligamentos' designan al deleite apasionado; 'el cuchillo afilado de carnicero' designa a la Noble sabiduría, Noble sabiduría que corta, secciona y separa las contaminaciones, las trabas y los vínculos internos.

[13] "Monjas, hay siete factores de la iluminación cuyo cultivo y práctica constante aniquilan las corrupciones, y el monje, habiéndolos experimentado por sí mismo con conocimiento superior, logra y permanece en este mismo mundo la liberación por la sabiduría, la liberación de la mente de corrupciones gracias a la aniquilación de las mismas. ¿Cuáles son los siete? Aquí, monjas, el monje cultiva la atención que es factor de iluminación que, basado en el apartamiento, el desapasionamiento y la cesación, madura el desasimiento. El monje cultiva la indagación de la realidad... la energía... el gozo... el sosiego... la concentración... la ecuanimidad que son factores de la iluminación, basados en el apartamiento, el desapasionamiento y la cesación y que maduran el desasimiento.

"Monjas, he aquí los siete factores de la iluminación cuyo cultivo y práctica constante, aniquilan las corrupciones... la liberación por la sabiduría, la liberación de la mente de corrupciones gracias a la aniquilación de las mismas."

[14] Una vez que el venerable Nandaka hubo instruido a las monjas, las despidió:

"Podéis retiraros, monjas, ya es hora."

Entonces las monjas, habiendo gozado con las palabras del venerable Nandaka y, habiéndole dado las gracias, se levantaron, le ofrecieron sus respetos y, manteniéndolo a su derecha, fueron adonde estaba el Bienaventurado, se le acercaron, le ofrecieron sus respetos y permanecieron de pie a un lado. Mientras las monjas permanecían de pie, el Bienaventurado les dijo:

"Podéis retiraros, monjas, ya es hora."

Entonces las monjas le ofrecieron sus respetos y manteniéndolo a su derecha, se marcharon.

[15] No mucho después de que las monjas se hubieran marchado, el Bienaventurado se dirigió a los monjes:

"Monjes, al igual que en los días festivos de luna incompleta, la gente no duda ni tiene incertidumbre sobre si la luna es llena o no, puesto que la luna no es evidentemente ni llena ni nueva, del mismo modo, monjes, las monjas se han complacido de la predicación de la Enseñanza de Nandaka pero su propósito no es todavía perfecto.

[16-26] Entonces, el Bienaventurado se dirigió al venerable Nandaka:

"Bueno, Nandaka, también mañana tendrías que adiestrar a las monjas del mismo modo."

"Sí, venerable señor" -contestó el venerable Nandaka al Bienaventurado.

Luego, al día siguiente, por la mañana temprano, el venerable Nandaka se vistió, tomó el cuenco y el manto... [se repite enteramente lo mismo que el día anterior, es decir, el contenido de los versos 4 al 14]... Entonces, las monjas le ofrecieron sus respetos y, manteniéndolo a su derecha, se marcharon.

[27] No mucho después de que las monjas se hubieran marchado, el Bienaventurado se dirigió a los monjes:

"Monjes, al igual que en los días festivos de luna llena, la gente no duda ni tiene incertidumbre sobre si la luna es creciente o llena, puesto que ya es luna llena, del mismo modo, monjes, las monjas se han complacido de la predicación de la Enseñanza de Nandaka y su propósito ya es perfecto.

"Monjes, aun la menos evolucionada de esas quinientas monjas, ha entrado ya en la corriente, no puede retroceder, sino que está destinada y encaminada a la perfecta iluminación."

Así habló el Bienaventurado, y los monjes gozaron y se complacieron con sus palabras.


FUENTE:

SOLÉ-LERIS, Amadeo y Abraham Vélez de Cea (2004) Mjjhima Nikaya: Los sermones medios del Buddha. Versión digital


Revisión y edición: Isidatta

Publicación del Bosque Theravada, 2011

Visto 2944 veces Modificado por última vez en Domingo, 15 Abril 2018 18:14