Sábado, 22 Julio 2017 02:55

DN 6-7 Mahali y Jaliya Sutta – Discursos con Mahali y Jaliya

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El gobernador de los licchavi (DN 6) y un asceta ambulante (DN 7), hacen al Buda la misma pregunta sobre por qué algunas personas no pueden oír los sonidos celestiales. En consecuencia ambos reciben la misma respuesta.

 


DN 6 Mahali Sutta – Discurso con Mahali

[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en el salón de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. En aquella ocasión, un gran grupo de brahmanes, emisarios de Kosala y Maghada, fue  a Vesali por algún negocio. Entonces escucharon esto:

“El asceta Gotama, hijo de los sakia, que ha renunciado del clan de los sakia, está morando en el salón con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. Ahora bien, se propaga muy buena referencia acerca del Maestro Gotama: ‘Este Bienaventurado Señor es un Arahant, un Perfectamente Iluminado, realizado en el conocimiento verdadero y la conducta, el Sublime, conocedor del mundo, insuperable líder de los que han de ser domados, maestro de los devas y los seres humanos, el Iluminado, el Bienaventurado. Él proclama este mundo con sus devas, Maras y Brahmas, esta generación con sus ascetas y brahmanes, con sus devas y seres humanos, habiéndolo conocido, lo transmite a otros. Enseña el Dhamma que es agradable en el principio, agradable en el medio y agradable al final, con el recto significado y correcta forma; revela la vida santa perfectamente completa y pura’. Ahora bien, es bueno ver a semejantes Arahants”.

[2] Entonces, estos brahmanes, emisarios de Kosala y Maghada, fueron al salón de dos aguas, en el Gran Bosque. En ese tiempo, el Venerable Nagita era el asistente personal del Bienaventurado. Así que ellos se acercaron al Venerable Nagita y le dijeron: “Querido Nagita, ¿dónde se encuentra ahora el Venerable Gotama? Nosotros quisiéramos verlo”.

“Amigos, este no es el tiempo apropiado para ver al Bienaventurado. El Bienaventurado se encuentra en reclusión”.

Pero los brahmanes, emisarios de Kosala y Maghada, se sentaron a un lado y dijeron: “Cuando veamos al Venerable Gotama, entonces nos iremos”.

[3] Justo entonces, llegó al salón con dos aguas, en el Gran Bosque, un licchavi de nombre Otthaddha con una gran compañía, se acercó al Venerable Nagita, le rindió homenaje y se quedó a un lado. Estando allí, le dijo: “¿Dónde se encuentra ahora el Bienaventurado, el Arahant, el Plenamente Iluminado? Nosotros quisiéramos verlo”.

“Amigo, este no es el tiempo apropiado para ver al Bienaventurado. El Bienaventurado se encuentra en reclusión”.

Pero Otthaddha se sentó a un lado y dijo: “Cuando vea al Bienaventurado, el Arahant, el Plenamente Iluminado, entonces me iré”.

[4] En eso, el novicio Siha se acercó al Venerable Nagita, le rindió homenaje, se quedó a un lado y le dijo: “Venerable Kassapa [1], estos numerosos brahmanes, emisarios de Kosala y Maghada, han llegado para ver al Bienaventurado y, el licchavi Otthaddha, también ha llegado con una gran compañía para ver al Bienaventurado. Sería bueno que el  Venerable Kassapa permitiera a esta gente ver al Bienaventurado”.

“Bien, entonces, Siha, anunciales al Bienaventurado”.

“Si, Venerable Señor”, respondió el novicio Siha. Acto seguido, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se quedó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, estos numerosos brahmanes, emisarios de Kosala y Maghada, han llegado para ver al Bienaventurado y, el licchavi Otthaddha, también ha llegado con una gran compañía para ver al Bienaventurado. Sería bueno que el  Bienaventurado permitiera a esta gente que lo viesen”.

“Entonces, Siha, prepara un asiento a la sombra de esta morada”.

“Si, Venerable Señor”, respondió el novicio Siha y así lo hizo. Acto seguido, el Bienaventurado salió de su morada y se sentó en el asiento que estaba preparado para él.

[5] Entonces los brahmanes, emisarios de Kosala y Maghada, se acercaron al Bienaventurado e intercambiaron con él cordiales saludos y se sentaron a un lado. Y Otthaddha, junto con su gran compañía, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, no hace mucho tiempo, el hijo de los licchavi, Sunakkhatta, se acercó a mí y me dijo: ‘Pronto se cumplirán tres años desde que me hice un seguidor del Bienaventurado. He visto visiones celestiales, placenteras, deleitosas y encantadoras. Sin embargo, no escuché sonido celestial alguno que fuera placentero, deleitoso y encantador’. ¿Existen, Venerable Señor, estos sonidos celestiales ―que son placenteros, deleitosos y encantadores― que el hijo de los licchavi, Sunakkhatta, no puede escuchar, o no existen?”.

“Estos sonidos existen, Mahali”.

[6] Entonces, ¿cuál es la razón, cuál es la causa, por la cual el hijo de los licchavi, Sunakkhatta, no puede escucharlos’”.

“He aquí, Mahali, este es el caso de un monje que, mirando hacia el oeste, se dirige hacia la concentración unilateral y ve las visiones celestiales placenteras, deleitosas y encantadoras. Sin embargo, no escucha sonidos celestiales placenteros, deleitosos y encantadores. Por medio de esta concentración unilateral es que ve estas visiones celestiales placenteras, deleitosas y encantadoras, pero no escucha los sonidos celestiales placenteros, deleitosos y encantadores. Y, ¿por qué así? Porque esta concentración unilateral sólo conduce a ver las visiones celestiales placenteras, deleitosas y encantadoras, pero no a escuchar los sonidos celestiales placenteros, deleitosos y encantadores.

[7] “Además, es el caso del monje que, mirando hacia el sur, el este y el norte, se dirige hacia la concentración unilateral y, mirando hacia arriba, abajo o de modo trasverso, ve las visiones celestiales placenteras, deleitosas y encantadoras, pero no escucha sonidos celestiales placenteros, deleitosos y encantadores. Por medio de esta concentración unilateral es que ve estas visiones celestiales placenteras, deleitosas y encantadoras, pero no escucha los sonidos celestiales placenteros, deleitosos y encantadores. Y, ¿por qué así? Porque esta concentración unilateral sólo conduce a ver las visiones celestiales placenteras, deleitosas y encantadoras, pero no a escuchar los sonidos celestiales placenteros, deleitosos y encantadores.

[8] “Además, es el caso de un monje que, mirando hacia el oeste, se dirige hacia la concentración unilateral y escucha los sonidos celestiales placenteros, deleitosos y encantadores. Sin embargo, no ve las visiones celestiales placenteras, deleitosas y encantadoras. Por medio de esta concentración unilateral es que escucha estos sonidos celestiales placenteros, deleitosos y encantadores, pero no ve las visiones celestiales placenteras, deleitosas y encantadoras. Y, ¿por qué así? Porque esta concentración sólo conduce a escuchar los sonidos celestiales placenteros, deleitosos y encantadores, pero no a ver las visiones celestiales placenteras, deleitosas y encantadoras.

[9] “Además, es el caso del monje que, mirando hacia el sur, el este y el norte, se dirige hacia la concentración unilateral y, mirando hacia arriba, abajo o de modo trasverso, escucha los sonidos celestiales… pero no ve las visiones celestiales… Por medio de esta concentración unilateral es que escucha estos sonidos celestiales… pero no ve estas visiones celestiales… Y, ¿por qué así? Porque esta concentración sólo conduce a escuchar los sonidos celestiales… pero no a escuchar las visiones celestiales…

[10] “Pero es otro el caso, Mahali, de un monje que, mirando hacia el oeste, se dirige hacia la concentración de ambos lados y, entonces, ve tanto las visiones celestiales placenteras, deleitosas y encantadoras, como escucha los sonidos celestiales placenteros, deleitosos y encantadores. Por medio de esta concentración, a ambos lados, es que ve estas visiones celestiales… y escucha los sonidos celestiales… Y, ¿por qué así? Porque esta concentración de ambos lados conduce tanto a ver las visiones celestiales… como a escuchar los sonidos celestiales…

[11] “Además, es el caso del monje que, mirando hacia el sur, el este y el norte, se dirige hacia la concentración de ambos lados y, mirando hacia arriba, abajo o de modo trasverso, ve tanto las visiones celestiales… como escucha los sonidos celestiales… Por medio de esta concentración de ambos lados es que ve estas visiones celestiales… y escucha los sonidos celestiales… Y, ¿por qué así? Porque esta concentración de ambos lados conduce tanto a ver las visiones celestiales… como a escuchar los sonidos celestiales…

“Es por esa razón, Mahali, que el hijo de los licchavi, Sunakkhatta, no puede escuchar los sonidos celestiales placenteros, deleitosos y encantadores”.

[12] “Venerable Señor, ¿es mediante la realización de esos estados de concentración, que el monje se conduce hacia la vida santa bajo el Bienaventurado?”.

“He aquí, Mahali, hay otras cosas, más elevadas y más perfectas mediante las cuales el monje se conduce hacia la vida santa bajo mi [dirección]”.

[13] “Y, ¿cuáles son esas cosas, Venerable Señor?”.

“He aquí, Mahali, es el caso del monje que, habiendo abandonado los tres grilletes, llega a ser el que entra-en-la-corriente, no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la Iluminación como su destino.

“Además, está el caso del monje que, habiendo abandonado los tres grilletes, disminuyó el ansia, el odio y la falsa ilusión, y llega a ser alguien que una-vez-retorna, quien solamente una vez más retornará a este mundo para poner fin a su insatisfacción.

“Además, está el caso del monje que, habiendo abandonado los cinco grilletes menores, toma un renacimiento espontáneo y ―sin retornar más a este mundo― pone fin a su insatisfacción.

“Además, está el caso del monje que, mediante la completa destrucción de las contaminaciones, alcanza en esta presente vida, a través del conocimiento directo, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndola por sí mismo.

“Estas son, Mahali, las otras cosas, más elevadas y más perfectas, mediante las cuales el monje se conduce hacia la vida santa bajo mi [dirección]”.

[14] “Venerable Señor, ¿existe algún sendero, existe algún método para la realización de esas cosas?”.

“He aquí, hay un sendero, Mahali, he aquí, hay un método para la realización de estas cosas”.

“Y, ¿cuál es, Venerable Señor, este sendero y cuál es el método?”.

“Es el Noble Óctuple Sendero, es decir, el recto punto de vista, la recta intención, la recta forma de hablar, la recta forma de actuar, la recta forma de vida, el recto esfuerzo, la recta atención consciente y la recta concentración. Este es el sendero, Mahali, y este el método para la realización de estas cosas.

[15] “Una vez, Mahali, estaba en el parque de Ghosita, cerca de Kosambi, donde dos ascetas mendigantes de nombres Mandissa y Jaliya, púpilos del asceta de pelo enmarañado, se acercaron a mí e intercambiaron conmigo cordiales saludos, se sentaron a un lado y me dijeron: ‘¿Cómo es esto, maestro Gotama? ¿Es el cuerpo y el alma lo mismo, o el cuerpo es una cosa y el alma otra?’.

“’Bien, amigos, escuchad y prestad atención que voy a hablar’.

“’Sí, amigo’, respondieron ellos y yo continué:

[16] “’He aquí, amigos, el Tathagata surgió en el mundo, un Arahant, un Perfectamente Iluminado, realizado en el verdadero conocimiento y la conducta, el Afortunado, el conocedor del mundo, incomparable líder de los que han de ser amansados, el maestro de los devas y seres humanos, el Despierto, el Bienaventurado. Él, habiéndolo descubierto por sí mismo y con el conocimiento directo, lo proclama en este mundo con sus devas, Maras y Brahmas, sus príncipes y la gente común. Enseña el Dhamma que es agradable desde principio, agradable en el medio y agradable al final, tanto en su contenido como en la forma, y despliega una vida santa completamente purificada y perfecta.

“’Un hombre hogareño o el hijo del hombre hogareño, o alguien que hubo renacido desde un hogar a otro, al escuchar este Dhamma, obtiene fe en el Tathagata… [se repite la porción del DN 2,41-63].

“’Gracias a su moral, no ve peligro alguno en ningún lado. Y experimenta, en sí mismo, la inmaculada felicidad proveniente del resguardo de la moral de los Nobles. De esta manera, se perfecciona en la moral. ¿Y de qué manera el monje guarda las puertas de sus sentidos?...  [se repite la porción del DN 2,64-74].

“’Y estando así, apartado de los placeres sensuales, apartado de los perjudiciales estados mentales, entra y permanece en el primer jhana, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido, con el arrobamiento y placer, nacidos de la reclusión. Y todo su cuerpo está impregnado, bañado y colmado de este arrobamiento y placer nacidos de la reclusión, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo que no fuera impregnado por el arrobamiento y placer, nacidos de la reclusión. Entonces, para alguien que conoce así y ve así ¿es apropiado decir «el alma y el cuerpo es lo mismo», o «el alma es una cosa y el cuerpo otra»’ ― ‘Pues no lo es, amigo’ ― ‘Pero yo conozco y veo, y no digo «el alma y el cuerpo es lo mismo», ni digo «el alma es una cosa y el cuerpo otra»’.

[17] “’Además… [sigue lo mismo con el segundo, tercero y cuatro jhana, igual que en DN 2,77-82].

[18] “’La mente se inclina y tiende hacia el conocimiento y la visión. Ahora bien, para alguien que conoce así y ve así ¿es apropiado decir «el alma y el cuerpo es lo mismo», o «el alma es una cosa y el cuerpo otra»?’ ― ‘No, amigo’.

[19] “’Y él conoce esto: «He aquí, no hay nada más aquí». Ahora bien, para alguien que conoce así y ve así ¿es apropiado decir «el alma y el cuerpo es lo mismo», o «el alma es una cosa y el cuerpo otra»?’ ― ‘No, amigo’ ―  ‘Pero yo conozco y veo, entonces no digo «el alma y el cuerpo es lo mismo», ni digo «el alma es una cosa y el cuerpo otra»’”.

Esto es lo que el Bienaventurado dijo y el licchavi Otthaddha se regocijó en las palabras del Bienaventurado.

 

DN 7 Jaliya Sutta – Discurso con Jaliya

[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en el parque de Ghosita, cerca de Kosambi, cuando dos ascetas mendigantes de nombres Mandissa y Jaliya, púpilos del asceta de pelo enmarañado, se acercaron a él, intercambiaron cordiales saludos, se sentaron a un lado y le dijeron:

[sigue igual que en el sutta anterior: versos 1-5 y 15-19].

 


NOTA:

[1] Probablemente el nombre de pila de Nagita (cf. Walshe, 1995, p. 552).

 


FUENTES:

Walshe, M. (1995). Mahali Sutta: About Mahali. Heavenly Sound, Soul and Body y Jaliya Sutta: About Jaliya en The Long Discourses of the Buddha: A Translation of the Digha Nikaya, pp. 142-148.

Mahali y Jaliyasuttam en World Tipitaka Edition


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

 

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