Sábado, 19 Agosto 2017 05:29

MN 151 Pindapataparisuddhi Sutta - La Purificación de las limosnas

Valora este artículo
(2 votos)

El Buda enseña a Sariputta cómo un monje debería examinarse a sí mismo para ser digno de los donativos de la comida.

 


[Leer en pali]

[1] Así lo he oído:

En cierta ocasión el Bienaventurado estaba residiendo en Rajagaha, en la arboleda de bambúes del Santuario de las Ardillas. Cuando llegó la noche, el Venerable Sariputta se levantó de su meditación y se dirigió al Bienaventurado. Tras rendirle homenaje, se sentó a un lado. Entonces el Bienaventurado se dirigió a Sariputta:

[2] “Sariputta, tus facultades son claras. El color de tu piel es puro y brillante. ¿En qué estado has morado y habitualmente permaneces morando, Sariputta?”.

Ahora, Venerable Señor, permanezco morando en la vacuidad”. [1]

¡Bien, bien, Sariputta! Tú moras en los estados en los que suele permanecer morando un gran hombre. Porque esta es la morada de un gran hombre, a saber, la vacuidad. [2]

[3] “Por lo tanto, Sariputta, si un monje deseara esto: ‘¿Puedo morar ahora en la vacuidad?’, debería tener en cuenta esto: ‘En el camino que lleva al pueblo para pedir limosna, o en el lugar donde estoy recogiendo las limosnas, o en el camino de vuelta de la ronda de limosnas, ¿hubo algún deseo, lujuria, odio, engaño o aversión en mi mente con respecto a las formas cognoscibles por el ojo? [3]. Si, haciéndose esta pregunta, conoce esto: ‘En el camino que lleva al pueblo para pedir limosna, o en el lugar donde estoy recogiendo las limosnas, o en el camino de vuelta de la ronda de limosnas, hubo deseo, lujuria, odio, engaño o aversión en mi mente con respecto a las formas cognoscibles por el ojo’; entonces debe hacer el esfuerzo para abandonar aquellos estados insanos. Pero si, al preguntarse de ese modo, conoce esto: ‘En el camino que lleva al pueblo para pedir limosna, o en el lugar donde estoy recogiendo las limosnas, o en el camino de vuelta de la ronda de limosnas, no surgió el deseo, la lujuria, el odio, el engaño o aversión en mi mente con respecto a las formas cognoscibles por el ojo’; entonces debería morar feliz y regocijado, durante el día y la noche, en esos estados sanos.

[4-8] “Además, Sariputta, el monje debe considerar esto: ‘En el camino que lleva al pueblo para pedir limosna, o en el lugar donde estoy recogiendo las limosnas, o en el camino de vuelta de la ronda de limosnas, ¿hubo algún deseo, lujuria, odio, engaño o aversión en mi mente con respecto a los sonidos cognoscibles por el oído?... respecto a los olores cognoscibles por la nariz?... respecto a los sabores cognoscibles por la lengua?... respecto a los objetos tangibles cognoscibles por el cuerpo?... respecto a los objetos mentales cognoscibles por la mente?’ Si, haciéndose esta pregunta, conoce esto: ‘En el camino que lleva al pueblo para pedir limosna, o en el lugar donde estoy recogiendo las limosnas, o en el camino de vuelta de la ronda de limosnas…, hubo deseo, lujuria, odio, engaño o aversión en mi mente con respecto a los objetos mentales cognoscibles por la mente’; entonces debe hacer el esfuerzo para abandonar aquellos estados insanos. Pero si, al preguntarse de ese modo, conoce esto: ‘En el camino que lleva al pueblo para pedir limosna, o en el lugar donde estoy recogiendo las limosnas, o en el camino de vuelta de la ronda de limosnas…, no surgió el deseo, la lujuria, el odio, el engaño o aversión en mi mente con respecto a los objetos mentales cognoscibles por la mente’; entonces debería morar feliz y regocijado, durante el día y la noche, en esos estados sanos.

[9] “Además, Sariputta, el monje debe considerar esto: ‘¿Están las cinco cuerdas de los placeres sensuales abandonadas en mí?’ [4]. Si, mediante esta pregunta, conoce esto: ‘Las cinco cuerdas de los placeres sensuales no están abandonadas en mí’; entonces debería hacer el esfuerzo para abandonar esas cinco cuerdas de los placeres sensuales. Pero si, al preguntarse aquello, conoce esto: ‘Las cinco cuerdas de los placeres sensuales fueron abandonadas en mí’; entonces debería morar feliz y regocijado, durante el día y la noche, en esos estados sanos.

[10] “Además, Sariputta, el monje debe considerar esto: ‘¿Los cinco obstáculos han sido abandonados en mí?’ Si, mediante esta pregunta, conoce esto: ‘Los cinco obstáculos no han sido abandonados en mí’; entonces debe hacer el esfuerzo para abandonar esos cinco obstáculos. Pero si, al preguntarse aquello, conoce esto: ‘Los cinco obstáculos fueron abandonados en mí’; entonces debería morar feliz y regocijado, durante el día y la noche, en esos estados sanos.

[11] “Además, Sariputta, el monje debe considerar esto: ‘¿Están los cinco agregados afectados por el apego, completamente entendidos por mí?’ Si, mediante esta pregunta, conoce esto: ‘Los cinco agregados afectados por el apego no han sido entendidos completamente por mí’; entonces debe hacer el esfuerzo para entender completamente los cinco agregados afectados por el apego. Pero si, mediante aquella pregunta, conoce esto: ‘Los cinco agregados afectados por el apego están completamente entendidos por mí’; entonces debería morar feliz y regocijado, durante el día y la noche, en esos estados sanos.

[12-20] “Además, Sariputta, el monje debe considerar esto: ‘¿Están los cuatro fundamentos de la atención completamente desarrollados en mí?... ¿Están los cuatro tipos de esfuerzo adecuado completamente desarrollados en mí?... ¿Están las cuatro bases del poder espiritual desarrolladas en mí?... ¿Están los siete factores de la iluminación desarrollados en mí?... ¿Está el Noble Óctuple Sendero desarrollado por mí?... ¿Están la serenidad y la visión desarrolladas en mí?... ¿Está el verdadero conocimiento y la liberación realizados por mí?’ Si, mediante esta pregunta, conoce esto otro: ‘El verdadero conocimiento y la liberación no están realizados por mí’; entonces debe hacer el esfuerzo para comprender el verdadero conocimiento y la liberación. Pero si, al preguntarse aquello, sabe esto otro: ‘He realizado el verdadero conocimiento y la liberación’; entonces debería morar feliz y regocijado, durante el día y la noche, en esos estados sanos. [5]

[21] “Sariputta, siempre que los ascetas y brahmanes del pasado hayan purificado sus comidas de las limosnas, todos lo hicieron mediante la repetida revisión de esos factores. Siempre que los ascetas y brahmanes del futuro hayan de purificar sus comidas de las limosnas, todos lo harán mediante la repetida revisión de esos factores. Siempre que los ascetas y brahmanes del presente purifiquen sus comidas de las limosnas, todos lo hacen mediante la repetida revisión de esos factores. Por lo tanto, Sariputta, debes entrenarte así: ‘Nosotros purificaremos nuestras limosnas mediante la revisión repetida de los factores mencionados’”.

Eso es lo que dijo el Bienaventurado. Y el Venerable Sariputta quedó satisfecho y complacido con las palabras del Bienaventurado.

 


NOTAS:

[1] Según los Comentarios: realización del fruto de vacuidad de un Arahant.

[2] Según los Comentarios: Esta es la morada de los "grandes hombres" (Mahapurisa) como Budas, Paccekabudas y los grandes discípulos del Tathagata.

[3] Entre los cinco términos, el deseo y la lujuria son sinónimos, como lo son el odio y la aversión.

[4] A partir de esta sección aparece la secuencia de desarrollo del camino: el abandono de las cinco cuerdas de los placeres sensuales es el paso previo para el desarrollo de los jhanas y el abandono de los cinco impedimentos (v.10) el antecedente inmediato a la realización del primer jhana; la comprensión total de los cinco agregados (v.11) produce la sabiduría necesaria para alcanzar el camino de la entrada en la corriente y las secciones de las treinta y siete ayudas para la iluminación (v.12-18), el cultivo de los factores necesarios para llegar a las etapas intermedias de la santidad; la sección sobre la serenidad y la introspección (v.19), aunque aplicable a todas las etapas, puede ser vista como totalmente realizada por el esfuerzo del que no-retorna hacia el arahantado. Por último, la sección sobre el verdadero conocimiento y liberación significa el logro del sendero y el fruto del arahantado.

[5] Aunque el arahant, que ha comprendido plenamente el verdadero conocimiento y liberación, no tiene necesidad de una formación continua, se sigue cultivando la serenidad y la visión con el fin de entrar en la bienaventuranza de los jhanas, el logro del fruto del arahantado y el cese de la percepción y la sensación.

 


FUENTE:

Ñanamoli, B. y Bodhi, B. (2001). MN 151 Piṇḍapataparisuddhi Sutta - The Purification of Almsfood en The Middle Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 1143 - 1146

Traducción del inglés: Alfon

Revisión y edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación del Bosque Theravada 2013.  

 

 

Visto 2352 veces Modificado por última vez en Sábado, 15 Diciembre 2018 16:53