Jueves, 31 Agosto 2017 22:43

MN 94 Ghotamukha Sutta – Discurso con Ghotamukha

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Un brahmán y un monje discuten sobre el significado de la vida de renunciamiento de acuerdo con el Dhamma.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Venerable Udena estaba morando en la arboleda de los mangos de Khemiya, cerca de Benarés.

[2] En aquella ocasión llegó a Benarés el brahmán Ghotamukha, por algún que otro asunto. Y mientras caminaba para ejercitarse, llegó a la arboleda de los mangos de Khemiya. En ese momento, el Venerable Udena estaba caminando al aire libre. Entonces, el brahmán Ghotamukha se acercó al Venerable Udena e intercambió con él cordiales saludos. Cuando terminaron las amables palabras de bienvenida y los cordiales saludos, caminando aún al lado del Venerable Udena, le dijo: “Digno asceta, yo opino que no existe una vida de los ascetas coherente con el Dhamma, puede ser porque no he visto a los venerables señores como usted aquí o [porque no he visto] el Dhamma”.

[3] Cuando se dijo esto, el Venerable Udena dejó de caminar y entró en su morada, donde se sentó en el asiento que estaba preparado para él. Y también Ghotamukha dejó de caminar y se acercó a la morada del Venerable Udena, donde se quedó en la puerta. Entonces el Venerable Udena le dijo: “He aquí que hay asientos, brahmán. Tome asiento si lo desea”.

Nosotros no nos hemos sentado porque estábamos esperando al maestro Udena. Por qué, ¿cómo alguien como yo pensaría en tomar el asiento sin ser primero invitado a hacerlo?”.

[4] Acto seguido el brahmán Ghotamukha tomó un asiento más bajo, se sentó a un lado y dijo al Venerable Udena: “Digno asceta, yo opino que no existe una vida de los ascetas coherente con el Dhamma, puede ser porque no he visto a los venerables señores como usted aquí o [porque no he visto] el Dhamma”.

Brahmán, si usted tiene en mente alguna declaración mía con la cual esté de acuerdo, manifieste su acuerdo; si tiene en mente alguna declaración mía con la cual está en desacuerdo, argumente en contra; si no entiende el significado de alguna declaración mía, pídame que se la clarifique así: ‘¿Cómo es esto, maestro Udena? ¿Cuál es el significado de esto?’. De esa manera podremos discutir este asunto”.

Maestro Udena, cuando tenga en mente alguna declaración suya con la cual esté de acuerdo, manifestaré mi acuerdo; cuando tenga en mente alguna declaración suya con la cual esté en desacuerdo, argumentaré en contra; cuando no entienda el significado de alguna declaración suya, pediré que me la clarifique así: ‘¿Cómo es esto, maestro Udena? ¿Cuál es el significado de esto?’. De esta manera podremos discutir este asunto”.

[5] “He aquí, brahmán, hay cuatro clases de personas que pueden ser encontradas en el mundo. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Hay una clase de personas que se atormenta a sí misma y persigue la práctica de torturarse a sí misma. Además, hay otra clase de personas que atormenta a otros y persigue la práctica de torturar a otros. Además, hay otra clase de personas que se atormenta a sí misma y persigue la práctica de torturarse a sí misma, y también atormenta a otros y persigue la práctica de torturar a otros. Y también hay una clase de personas que no se atormenta a sí misma ni persigue la práctica de torturarse a sí misma, y tampoco atormenta a otros ni persigue la práctica de torturar a otros. Puesto que no se atormentan a sí mismos ni a los demás, aquí y ahora permanecen sin hambre, sin sed, templados y moran experimentando la dicha, habiéndose convertido en santos. ¿Cuál de esas cuatro clases de personas satisface su mente, brahmán?”.

Las primeras tres clases no satisfacen mi mente, maestro Udena, pero la última, sí satisface mi mente”.

[6] “Pero, brahmán, ¿por qué las primeras tres clases de personas no satisfacen su mente?”.

Maestro Udena, la clase de personas que se atormenta a sí misma y persigue la práctica de torturarse a sí misma, se atormenta y se tortura a sí misma aunque desea el placer y el retroceso de la pena; es por eso que esta clase de personas no satisface mi mente. Y la clase de personas que atormenta a otros y persigue la práctica de torturar a otros, atormenta y tortura a otros que desean el placer y el retroceso de la pena; es por eso que esta clase de personas no satisface mi mente. Y la clase de personas que se atormenta a sí misma y persigue la práctica de torturarse a sí misma, y también atormenta a otros y persigue la práctica de torturar a otros, atormenta y tortura tanto a sí misma como a los demás, todos ellos deseando el placer y el retroceso de la pena; es por eso que esta clase de personas no satisface mi mente. Pero la clase de personas que no se atormenta a sí misma, ni persigue la práctica de torturarse a sí misma, y tampoco atormenta a otros ni persigue la práctica de torturar a otros, los cuales, puesto que no se atormentan a sí mismos ni a los demás, aquí y ahora permanecen sin hambre, sin sed, templados y moran experimentando la dicha, habiéndose convertido en santos, no se atormentan ni torturan a sí mismos ni a otros, todos ellos deseando el placer y el retroceso de la pena; es por eso que esta clase de personas satisface mi mente. Y ahora, maestro Udena, vamos a marcharnos. Estamos ocupados y tenemos mucho qué hacer”.

[7] “He aquí, brahmán, dos clases de asambleas. Y, ¿cuáles son esas dos? He aquí cierta asamblea que es deseosa de las joyas y los pendientes, que busca mujeres e hijos, esclavos y esclavas, campos y tierras, oro y plata. Pero también hay otra asamblea que no es deseosa de las joyas ni los pendientes, que no busca mujeres ni hijos, esclavos ni esclavas, campos ni tierras, oro ni plata, que renuncia a la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar. Y hay esta clase de personas que no se atormenta a sí misma ni persigue la práctica de torturarse a sí misma, y tampoco atormenta a otros ni persigue la práctica de torturar a otros, los cuales, puesto que no se atormentan a sí mismos ni a los demás, aquí y ahora permanecen sin hambre, sin sed, templados y moran experimentando la dicha, habiéndose convertido en santos. ¿En cuál de estas dos clases de asambleas usted ve usualmente a los brahmanes y a esa clase de personas? ¿En la asamblea que es deseosa de las joyas… o en la otra asamblea… que renuncia a la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar?”.

Usualmente veo a los brahmanes y a esa clase de personas en la asamblea que renuncia a la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar”.

[8] “Pero hace un momento le escuchamos decir: ‘Digno asceta, yo opino que no existe una vida de los ascetas coherente con el Dhamma, puede ser porque no he visto a los venerables señores como usted aquí o [porque no he visto] el Dhamma’, brahmán”.

Ciertamente, maestro Udena, fue en aras de aprender que dije estas palabras. He aquí, existen ascetas cuya vida es coherente con el Dhamma y el maestro Udena me recuerda eso. Sería bueno, por compasión, que el maestro Udena me expusiera en detalle aquellas cuatro clases de personas que mencionó en resumen”.

[9] “Entonces, brahmán, escuche y preste atención que voy a hablar”. “Sí, señor”, respondió el brahmán Ghotamukha y el Venerable Udena continuó:

[10] “Brahmán, ¿qué clase de personas se atormenta a sí misma y persigue la práctica de torturarse a sí misma? He aquí una persona que va desnuda, rechaza las convenciones, se lame sus manos, no viene cuando se le llama, no se detiene cuando se le pregunta; no acepta comida que se le trae, ni comida hecha especialmente para él, ni las invitaciones a comer; no recibe nada que proviene de una olla, de un cuenco, lo que se le ofrece a través de un umbral, a través de un palo o a través de una mano de mortero; nada proveniente de dos comidas, de una mujer preñada, de una mujer que da de mamar, de una mujer que se acuesta con hombre, de un lugar en el que se anuncia la distribución de alimentos, de donde un perro esté esperando, de donde zumban las moscas; no acepta pescado ni carne, no toma licor, vino ni bebidas embriagantes. Se mantiene de un bocado de una casa; se mantiene de dos bocados de dos casas… de siete bocados de siete casas. Vive de un platillo diario, de dos platillos diarios… de siete platillos diarios. Toma una sola comida al día, una vez cada dos días… una vez cada siete días y así sucesivamente hasta comer una vez cada quince días; mora procurando la práctica de comer en determinados intervalos. Es alguien que come verduras, mijo, arroz salvaje, musgo, salvado de arroz, escoria de arroz, harina de sésamo, hierba o estiércol de vaca. Vive de las raíces del bosque y las frutas, alimentándose de los frutos caídos. Se viste con cáñamo, con cáñamo mezclado con tela, con sudarios, con harapos desechos, con corteza de árboles, con piel de antílope, con tiras de piel de antílope, con tela fabricada con la hierba kusa, con telas hechas de la corteza de los árboles, con trenzados de cabello, con lana animal, con alas de búho. Es alguien que sacándose el pelo y la barba, persigue la práctica de sacarse el pelo y la barba. Es alguien que permanentemente está de pie, rehusando sentarse. Es alguien que permanentemente permanece en cuclillas, dedicándose a mantenerse en esta posición. Es alguien que usa un colchón de espigas, y del colchón de espigas hace su cama. Sigue persiguiendo la práctica de bañarse tres veces al día, incluyendo el atardecer. Esta es la variedad de formas en las cuales mora persiguiendo el tormento y la mortificación del cuerpo. Así es la clase de personas que se atormenta a sí misma y persigue la práctica de torturarse a sí misma.

[11] “Brahmán, y ¿qué clase de personas atormenta a otros y persigue la práctica de torturar a otros? He aquí una persona que es un carnicero de ovejas, un carnicero de cerdos, un cazador de aves, alguien que pone trampas a las bestias salvajes, un cazador, un pescador, un ladrón, un ejecutor, un guarda de prisión o alguien que tiene otra semejante ocupación sangrienta. Así es la clase de personas que atormenta a otros y persigue la práctica de torturar a otros.

[12] “Brahmán, y ¿qué clase de personas se atormenta a sí misma y persigue la práctica de torturarse a sí misma, y atormenta a otros y persigue la práctica de torturar otros? He aquí una persona que es un ungido rey o un brahmán de buena conducta. Habiendo construido un nuevo templo de los sacrificios al este de la ciudad, y habiendo afeitado su cabeza y barba, vistiéndose con piel áspera, untando su cuerpo con manteca y aceite, arañando su espalda con un cuerno de ciervo, entra al templo de los sacrificios con su primer príncipe y el brahmán, el sumo sacerdote. Allí se acuesta desnudo en el suelo, cubierto con hierba. El rey vive de la leche de la primera ubre de la vaca y del ternero del mismo color, el primer príncipe vive de la leche de la segunda ubre y el brahmán, el sumo sacerdote, vive de la leche de la tercera ubre; la leche de la cuarta la ponen sobre el fuego y el ternero vive de lo que sobra. Entonces dice: ‘Que muchos toros sean matados para el sacrificio, que muchos bueyes sean matados para el sacrificio, que muchos novillos sean matados para el sacrificio, que muchas cabras sean matadas para el sacrificio, que muchas ovejas sean matadas para el sacrificio, que muchos árboles sean cortados para los postes sacrificiales, que mucha hierba sea cortada para ser hierba sacrificial’. Y entonces, sus esclavos, mensajeros y sirvientes hacen los preparativos, llorando, con los rostros lacrimosos, se ven impulsados por las amenazas de castigo y por el miedo. Así es la clase de personas que se atormenta a sí misma y persigue la práctica de torturarse a sí misma, y atormenta a otros y persigue la práctica de torturar otros.

[13] “Brahmán, y ¿qué clase de personas no se atormenta a sí misma ni persigue la práctica de torturarse a sí misma, y tampoco atormenta a otros ni persigue la práctica de torturar a otros, aquellos que, al no atormentarse a sí mismos ni a los demás, aquí y ahora permanecen sin hambre, sin sed, templados y moran experimentando la dicha, habiéndose convertido en santos?

[14] “He aquí, brahmán, que aparece el Tathagata en el mundo, un Arahant plenamente Iluminado, perfecto en el verdadero conocimiento y la conducta, sublime, conocedor de los mundos, incomparable líder de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, con sus Maras y sus Brahmas, de esta generación con ascetas y brahmanes, con sus devas y seres humanos, y lo hace saber a otros. Enseña el Dhamma que es agradable en el principio, agradable en el medio y agradable al final, con el recto significado y correcta forma; revela la vida santa perfectamente completa y pura.

[15] “Un hombre hogareño, un hijo de hombre hogareño, o alguien nacido en alguna otra clase, escucha el Dhamma. Al escuchar el Dhamma, adquiere fe en el Tathagata. Poseyendo aquella fe, considera esto: ‘La vida hogareña es concurrida y polvorienta. La vida renunciante es ampliamente abierta. Viviendo en el hogar no es fácil llevar una vida santa completamente pura, como una concha pulida. Mejor afeito mi cabeza y barba, me visto con el hábito amarillo y salgo hacia la vida sin hogar’. De modo que más tarde abandona su pequeña o gran fortuna, abandona su pequeño o gran círculo familiar, afeita su cabeza y barba, se viste con el hábito amarillo y sale hacia la vida sin hogar.

[16] “Habiendo renunciado así y asumiendo el entrenamiento de los monjes como su manera de vivir, habiendo abandonado la destrucción de la vida, se abstiene de destruir la vida. Con la vara y el arma puestos a un lado, consciente y bondadosamente mora compasivo hacia todos los seres vivos. Habiendo abandonado la toma de lo que no le ha sido dado, se abstiene de tomar lo que no le ha sido dado; tomando solamente lo que se le ofrece, espera solo lo que se le ofrece y, al no robar, vive en la pureza. Habiendo abandonado la conducta sexual, viviendo aparte, se abstiene de la indebida conducta sexual.

Habiendo abandonado el falso hablar, se abstiene de hablar falsamente; dice la verdad, se adhiere a la verdad, es veraz e inspira confianza, alguien que no engaña al mundo. Habiendo abandonado el hablar malicioso, se abstiene del habla malicioso; habiendo escuchado algo aquí, no lo repite en otra parte para causar divisiones entre la gente; o, habiendo escuchado algo en otra parte, no lo repite a esas personas para causar divisiones entre la gente. De esta manera, es alguien que reúne lo que está dividido, promueve la unidad, disfruta de la concordia, se regocija en la concordia, se deleita en la concordia y profiere palabras que producen la concordia.

Habiendo abandonado el hablar áspero, se abstiene de hablar ásperamente; profiere palabras que son gentiles, placenteras para oír, amables, que llegan al corazón, corteses y que agradan a muchos. Habiendo abandonado las charlas frívolas, se abstiene de las charlas frívolas. Habla en el tiempo apropiado, habla verdad, habla lo que es beneficioso, profiere palabras del Dhamma y Disciplina, en el tiempo apropiado profiere palabras dignas de ser recordadas, palabras racionales, sucintas y beneficiosas.

Se abstiene de herir semillas y plantas. Practica la forma de comer solamente hasta una cierta parte del día, absteniéndose a comer de noche, fuera del tiempo apropiado. Se abstiene de danzar y cantar, de la música y de los espectáculos teatrales. Se abstiene de vestir guirnaldas, ponerse perfumes y embellecerse con ungüentos. Se abstiene de camas altas y lujosas. Se abstiene de comer granos crudos. Se abstiene de aceptar la comida cruda. Se abstiene de aceptar mujeres y muchachas. Se abstiene de aceptar a hombres y mujeres como esclavos. Se abstiene de aceptar cabras y ovejas. Se abstiene de aceptar aves de corral y cerdos. Se abstiene de aceptar elefantes, ganado, caballos y yeguas. Se abstiene de aceptar campos y tierras. Se abstiene de ir a llevar mensajes y hacer recados que luego se ejecutan. Se abstiene de la compra y venta. Se abstiene de usar falsos pesos, falsos metales y falsas medidas. Se abstiene de hacer trampas, engaños, defraudaciones y estafas. Se abstiene de herir, asesinar y aprisionar, del bandolerismo, el saqueo y la violencia.

[17] “Llega a estar contento con los hábitos que protegen su cuerpo y con la comida de las limosnas para sostener su estómago y, dondequiera que vaya, solamente esto lleva consigo. Al igual que un pájaro que, a dondequiera que va, vuela con el viento como su única carga, así también el monje llega a estar contento con los hábitos que protegen su cuerpo y con la comida de las limosnas para sostener su estómago y, dondequiera que vaya, solamente esto lleva consigo. Poseyendo este cúmulo de la noble virtud, experimenta dentro de sí mismo la dicha que es inmaculada.

[18] “Al ver una forma con el ojo, no ansía sus signos ni características. Puesto que si dejara la facultad del ojo no resguardada, malos y perjudiciales estados de codicia y pena lo invadirían; practica el camino de la restricción y resguarda la facultad del ojo, comprometiéndose con la restricción de la facultad del ojo. Al escuchar un sonido con el oído… Al oler un olor con la nariz… Al saborear un sabor con la lengua… Al tocar un objeto tangible con el cuerpo… Al pensar un objeto mental con la mente, no ansía sus signos ni características. Puesto que si dejara la facultad de la mente no resguardada, malos y perjudiciales estados de codicia y pena lo invadirían; practica el camino de la restricción y resguarda la facultad de la mente, comprometiéndose con la restricción de la facultad de la mente. Poseyendo esta noble restricción de las facultades, experimenta dentro de sí mismo la dicha que es inmaculada.

[19] “Llega a ser alguien que actúa con plena conciencia cuando va adelante y cuando retorna. Que actúa con plena conciencia cuando mira adelante y cuando mira atrás. Que actúa con plena conciencia cuando dobla su brazo y cuando lo endereza. Que actúa con plena conciencia cuando viste sus hábitos, cuando lleva su hábito exterior o el cuenco. Que actúa con plena conciencia cuando come, toma, consume los alimentos y los saborea. Que actúa con plena conciencia cuando defeca y orina. Que actúa con plena conciencia cuando camina, está de pie, está sentado, se acuesta a dormir, se despierta, conversa o guarda silencio.

[20] “Poseyendo este cúmulo de la noble virtud y esta noble restricción de las facultades, y poseyendo esta noble atención consciente y plena comprensión, recurre a los solitarios lugares de reposo: el bosque, el pie de un árbol, la montaña, un barranco, la cueva de una colina, el cementerio, la espesura de la jungla, un espacio abierto o un montículo de paja.

[21] “Al retornar de su ronda, en búsqueda de la comida de las limosnas, después de comer se sienta con las piernas cruzadas, con la espalda recta y la atención consciente establecida delante de él. Al abandonar la codicia por el mundo, mora con la mente libre de la codicia; purifica su mente de la codicia. Al abandonar la animadversión y el odio, mora con la mente libre de la animadversión, compasivo por el bienestar de los seres; purifica su mente de la animadversión y el odio. Al abandonar la pereza y la somnolencia, mora libre de la pereza y la somnolencia, percibiendo la luz, atentamente consciente y despierto; purifica su mente de la pereza y la somnolencia. Al abandonar la preocupación y el remordimiento, mora sin agitación alguna, con una mente internamente pacífica; purifica su mente de la preocupación y el remordimiento. Al abandonar la duda, mora habiéndose ido más allá de la duda, sin la perplejidad acerca de los estados beneficioso; purifica la mente de la duda.

[22] “Habiendo abandonado así, estos cinco impedimentos, imperfecciones de la mente que debilitan la sabiduría, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, entra y permanece en el primer jhana, que consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido.

[23] “Al calmarse el pensamiento aplicado y sostenido, entra y permanece en el segundo jhana, el cual tiene la placidez interior y la unificación mental y consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la concentración, sin el pensamiento aplicado y sostenido.

[24] “Al desaparecer el arrobamiento, permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión, y experimenta la felicidad en su cuerpo; entonces, entra y permanece en el tercer jhana, del cual los nobles declararon: ‘Él es ecuánime, atentamente consciente y es alguien que tiene una morada feliz’.

[25] “Al abandonar la felicidad y la pena, con la previa desaparición de la alegría y el abatimiento, entra y permanece en el cuarto jhana, ni penoso ni placentero, el cual tiene la purificación de la atención consciente mediante la ecuanimidad.

[26] “Cuando su mente está así concentrada, purificada, radiante, sin mácula, libre de corrupción, flexible, maleable, firme y ha alcanzado la imperturbabilidad, la dirige al conocimiento de sus moradas pasadas. Recuerda sus múltiples moradas pasadas esto es, un nacimiento, dos nacimientos, cinco nacimientos, diez nacimientos, cincuenta nacimientos, cien nacimientos, mil nacimientos, cien mil nacimientos, muchos eones de contracción cósmica, muchos eones de expansión cósmica, muchos eones de contracción y expansión cósmica, así: 'Allí tuve tal nombre, pertenecí a tal clan, tuve tal apariencia. Tal fue mi alimento, tal mi experiencia de placer y dolor, tal el final de mi vida. Muriendo en este estado, renací allá. Ahí también tuve tal nombre, pertenecí a tal clan, tuve tal apariencia. Tal fue mi alimento, tal mi experiencia de placer y dolor, tal el final de mi vida. Muriendo en ese estado, renací acá'. Así conoce sus múltiples moradas pasadas con sus aspectos y detalles.

[27] “Cuando su mente está así concentrada, purificada, radiante, sin mácula, libre de corrupción, flexible, maleable, firme y ha alcanzado la imperturbabilidad, la dirige al conocimiento del fallecimiento y renacimiento de los seres. Ve —por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano— seres falleciendo y renaciendo, inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados según su kamma, así: 'Estos seres —involucrados con la mala conducta de cuerpo, palabra y mente, que injuriaron a los Nobles, que mantuvieron opiniones erróneas y realizaron acciones bajo la influencia de las opiniones erróneas—, con la descomposición del cuerpo, tras la muerte, han renacido en el plano de la privación, en el destino malo, en los reinos inferiores, en el infierno. Pero estos seres —dotados de buena conducta de cuerpo, palabra y mente, que no injuriaron a los Nobles, que mantuvieron opiniones correctas y realizaron acciones bajo la influencia de las opiniones correctas—, con la descomposición del cuerpo, tras la muerte, han reaparecido en los destinos buenos, en el mundo celestial'. Así —por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano—, ve seres falleciendo y reapareciendo, inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados, según su kamma.

[28] “Cuando su mente está así concentrada, purificada, radiante, sin mácula, libre de corrupción, flexible, maleable, firme y ha alcanzado la imperturbabilidad, la dirige al conocimiento de la destrucción de las corrupciones mentales. Entiende tal como realmente es: ‘Esta es la insatisfacción’; entiende tal como realmente es: ‘Este es el origen de la insatisfacción’; entiende tal como realmente es: ‘Este es el cese de la insatisfacción’; entiende tal como realmente es: ‘Este es el sendero que conduce al cese de la insatisfacción’. Y entiende tal como realmente es: ‘Estas son las corrupciones mentales’; entiende tal como realmente es: ‘Este es el origen de las corrupciones mentales’; entiende tal como realmente es: ‘Este es el cese de las corrupciones mentales’; entiende tal como realmente es: ‘Este es el sendero que conduce al cese de las corrupciones mentales'.

[29] "Y cuando conoce y ve de esta manera, su mente es liberada de la corrupción de la sensualidad, de la corrupción de la existencia, de la corrupción de la ignorancia. Con la liberación, aparece el conocimiento: ‘[Eso es estar] liberado’. Y comprende esto: ‘El nacimiento está destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que tenía que hacerse ha sido realizado y, he aquí, no hay futuros estados de existencia’.

[30] “Así es, brahmán, la clase de personas que no se atormenta a sí misma ni persigue la práctica de torturarse a sí misma, ni tampoco atormenta a otros ni persigue la práctica de torturar a otros; aquellos que, al no atormentarse a sí mismos ni a los demás, aquí y ahora permanecen sin hambre, sin sed, templados y moran experimentando la dicha, habiéndose convertido en santos”.

[31] Cuando se dijo esto, el brahmán Ghotamukha dijo al Venerable Udena: “¡Excelente, maestro Udena! ¡Excelente, maestro Udena! El maestro Udena esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al maestro Udena, al Dhamma y al Sangha de los monjes. Que el maestro Udena me considere como su seguidor laico a partir de ahora, que ha ido por refugio de por vida”.

[32] “No venga por refugio a mí, brahmán. Vaya por refugio al mismo Bienaventurado a quien yo he ido por refugio también”.

Y, ¿dónde mora ahora el Maestro Gotama, el Arahant plenamente Iluminado, maestro Udena?”.

Aquel Bienaventurado, el Arahant plenamente Iluminado, ha alcanzado su Nibbana final, brahmán”.

Si escuchásemos que el Maestro Gotama viviera a diez leguas de aquí, iríamos las diez leguas en aras de ver al Maestro Gotama, el Arahant plenamente Iluminado. Si escuchásemos que el Maestro Gotama viviera a veinte… treinta… cuarenta… cincuenta… cien leguas de aquí, iríamos las cien leguas en aras de ver al maestro Gotama, el Arahant plenamente Iluminado. Pero puesto que el Maestro Gotama ya alcanzó su Nibbana final, nosotros vamos por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. Que el maestro Udena me considere como su seguidor laico a partir de hoy, que ha ido por refugio de por vida.

[33] “Ahora bien, maestro Udena, puesto que el rey de Anga me ofrece un donativo diario, que el maestro Udena me permita también ofrecerle una parte de este donativo regular”.

Y, ¿qué clase de donativo regular le ofrece el rey de Anga, brahmán?”.

Quinientos kahapanas [1], maestro Udena”.

A nosotros no nos es permitido aceptar oro ni plata, brahmán”.

Si esto no es permitido al maestro Udena, voy a construir un monasterio para el maestro Udena”.

Si usted desea construir un monasterio para mí, brahmán, construya un salón de asamblea para el Sangha de Pataliputta”.

Estoy aún más satisfecho y complacido, con la sugerencia del maestro Udena, de realizar un donativo al Sangha. De manera que, con este donativo regular y con otro donativo regular, voy a construir un salón de asamblea para el Sangha de Pataliputta”.

Acto seguido, con aquel donativo regular y con aquel otro donativo regular, el brahmán Ghotamukha construyó el salón de asamblea para el Sangha de Pataliputta. Y aquel salón es conocido hoy como el Ghotamukhi.

 


 NOTA:

[1] La principal unidad monetaria de la época.

 


FUENTES:

Bhikkhu Ñanamoli y Bhikkhu Bodhi (1995). Ghotamukha Sutta – To Ghotamukha The Middle-Length Discourses of the Buda: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Pp. 523-525.

Ghotamukhasuttam en Digital Pali Reader 4.1. 

Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

 

 

 

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