Sábado, 09 Septiembre 2017 07:00

SN 42,13 Pataliya Sutta – Pataliya

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En este sutta el Buda responde a una acusación, hecha aparentemente por sus envidiosos rivales, según la cual era un mago.

 


[Leer en pali]

[13] En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando entre los kosala, en una de sus ciudades llamada Uttara. Entonces, el jefe de clan Pataliya se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo: “He escuchado esto, Venerable Señor: ‘El asceta Gotama conoce la magia’. Espero, Venerable Señor, que aquellos que dicen: ‘El asceta Gotama conoce la magia’, lo hacen de acuerdo con lo que dijo el maestro Gotama y no lo malinterpretan con algo que es contrario a los hechos; espero que lo explican de acuerdo con el Dhamma, de tal modo que no incurren [en algo que daría pie] a una crítica razonable, ni proporcionan las bases para la censura. Porque nosotros no queremos malinterpretar al Bienaventurado, Venerable Señor”.

“Aquellos que dicen: ‘El asceta Gotama conoce la magia’, jefe de clan, lo hacen de acuerdo con lo que dije y no me malinterpretan con algo que es contrario a los hechos; lo explican de acuerdo con el Dhamma, y no incurren [en algo que de pie] a una crítica razonable, ni proporcionan las bases para la censura”.

“Entonces, Señor, nosotros no creemos que es la pura verdad cuando aquellos ascetas y brahmanes dicen: ‘El asceta Gotama conoce la magia’; ¿realmente, el asceta Gotama es un mago?”.

“Jefe de clan, alguien que afirma ‘yo conozco la magia’, ¿afirma también ‘soy un mago’?”.

“Así es, Bienaventurado, es así, Afortunado”.

“Entonces, jefe de clan, voy a preguntarte acerca de este tema. Responde como mejor te parezca.

I [1]

(i)

“¿Qué me dices, jefe de clan? ¿Conoces a los asalariados koliya, esos con los tocados caidos?” [2].

“Sí, Venerable Señor”.

“Y ¿qué me dices, jefe de clan? ¿En qué consiste el trabajo de los asalariados koliya con los tocados caídos?”.

“Su trabajo, Venerable Señor, consiste en arrestar a los ladrones de los koliya y transmitir los mensajes de los koliya”.

“¿Qué opinas, jefe de clan? ¿Sabes si estos asalariados koliya, con los tocados caídos, son virtuosos o inmorales?”.

“Sé, Venerable Señor, que ellos son inmorales, de mal carácter. Están incluidos entre aquellos en el mundo que son inmorales y de mal carácter”.

“¿Pudiera alguien, jefe de clan, hablando rectamente decir esto: ‘El jefe de clan Pataliya conoce que los asalariados koliya, con los tocados caídos, son inmorales y de mal carácter; el jefe de clan Pataliya también es inmoral y de mal carácter’?”.

“No, Venerable Señor. Yo soy muy diferente de los asalariados koliya con los tocados caídos. Mi carácter es muy diferente al de ellos”.

“Entonces, si se puede decir de ti: ‘El jefe de clan Pataliya conoce que los asalariados koliya, con los tocados caídos, son inmorales y de mal carácter; pero el jefe de clan Pataliya no es inmoral ni de mal carácter’. ¿Por qué no se puede decir del Tathagata: ‘El Tathagata conoce la magia, pero no es un mago’? Yo entiendo la magia, jefe de clan, y el resultado de la magia; y entiendo cómo un mago tan avanzado, con la desintegración del cuerpo después de la muerte, renace en un estado de miseria, en el mal destino, en el mundo bajo, en el infierno.

(ii)

“Yo entiendo la destrucción de la vida, jefe de clan, y el resultado de destruir la vida; y entiendo cómo alguien que destruye la vida tan avanzado, con la desintegración del cuerpo después de la muerte, renace en un estado de miseria, en el mal destino, en el mundo bajo, en el infierno.

“Yo entiendo, jefe de clan, tomar lo que no ha sido dado… la indebida conducta sexual… decir falsedades… preferir un habla divisiva… hablar ásperamente… involucrarse en charlas frívolas… la codicia… el odio… el incorrecto punto de vista, y el resultado del incorrecto punto de vista, y entiendo cómo alguien que tiene el incorrecto punto de vista tan avanzado, con la desintegración del cuerpo después de la muerte, renace en un estado de miseria, en el mal destino, en el mundo bajo, en el infierno.

II

“He aquí, jefe de clan, hay algunos ascetas y brahmanes que sostienen una doctrina u punto de vista como este: ‘Cualquiera en absoluto, que destruye la vida, experimenta la pena y el dolor en esta presente vida. Cualquiera en absoluto, que toma lo que no le ha sido dado… que se involucra en la indebida conducta sexual… que dice falsedades, experimenta la pena y el dolor en esta presente vida.

(i)

“Alguien aquí, jefe de clan, es visto con adornos y guirnaldas, recientemente bañado como un novio, con su cabello y barba recortados, disfrutando de los placeres sensuales con las mujeres como si fuera un rey. Entonces la gente pregunta por él: ‘Señor, ¿qué ha hecho este hombre para que se lo vea con adornos y guirnaldas… como si fuera un rey?’. Entonces ellos responden así: ‘Señor, este hombre atacó al enemigo del rey y tomó su vida. El rey está complacido con él y le otorga una recompensa. Es por eso que a este hombre se lo ve con adornos y guirnaldas… como si fuera un rey’.

(ii)

“Además, jefe de clan, alguien aquí es visto con sus brazos fuertemente atados detrás de la espalda con una fuerte cuerda, con su cabeza afeitada, siendo conducido de una calle a otra, de una cuadra a otra, al son de un tambor ominoso, llevado finalmente por la puerta del sur y decapitado allí, en el sur de la ciudad. Entonces la gente pregunta por él: ‘Señor, ¿qué ha hecho este hombre para que se lo vea con sus brazos fuertemente atados… decapitado allí en el sur de la ciudad?’. Entonces ellos responden así: ‘Señor, este hombre es el enemigo del rey, ha tomado la vida de un hombre o una mujer. Es por eso que se lo ve con sus brazos fuertemente atados… decapitado allí en el sur de la ciudad’.

“¿Qué me dices, jefe de clan? ¿Has visto alguna vez semejantes casos o has escuchado acerca de ellos?”.

“He visto eso, Venerable Señor, y he escuchado acerca de eso, he escuchado de eso [una y otra vez]”.

“Por eso, jefe de clan, cuando aquellos ascetas y brahmanes sostienen esta doctrina y punto de vista, y dicen: ‘Cualquiera en absoluto, que destruye la vida, experimenta la pena y el dolor en esta presente vida’, ¿están hablando verdadera o falsamente?”.

“Falsamente”, Venerable Señor”.

“Y los del vacío parloteo falso, ¿son virtuosos o inmorales?”.

“Inmorales, Venerable Señor”.

“Y aquellos que son inmorales y de mal carácter, ¿practican equivocada o rectamente?”.

“Practican equivocadamente, Venerable Señor”.

“Y aquellos que practican equivocadamente, ¿sostienen el punto de vista equivocado o recto?”.

“Equivocado punto de vista, Venerable Señor”.

“Y, ¿es apropiado poner la confianza en aquellos cuyo punto de vista es equivocado?”.

“No, Venerable Señor”.

(iii)

“Además, jefe de clan, alguien aquí es visto con adornos y guirnaldas, recientemente bañado como un novio, con su cabello y barba recortados, disfrutando de los placeres sensuales con las mujeres como si fuera un rey. Entonces la gente pregunta por él: ‘Señor, ¿qué ha hecho este hombre para que se lo vea con adornos y guirnaldas… como si fuera un rey?’. Entonces ellos responden así: ‘Señor, este hombre atacó al enemigo del rey y le robó una piedra preciosa. El rey está complacido con él y le otorga una recompensa. Es por eso que a este hombre se lo ve con adornos y guirnaldas… como si fuera un rey’.

(iv)

“Además, jefe de clan, alguien aquí es visto con sus brazos fuertemente atados detrás de la espalda con una fuerte cuerda, con su cabeza afeitada, siendo conducido de una calle a otra, de una cuadra a otra, al son de un tambor ominoso, llevado finalmente por la puerta del sur y decapitado allí, en el sur de la ciudad. Entonces la gente pregunta por él: ‘Señor, ¿qué ha hecho este hombre para que se lo vea con sus brazos fuertemente atados… decapitado allí en el sur de la ciudad?’. Entonces ellos responden así: ‘Señor, este hombre es el enemigo del rey, ha robado algo en un pueblo o en un bosque, ha cometido un robo. Es por eso que los gobernantes, habiéndolo arrestado, le impusieron este castigo’.

“¿Qué me dices, jefe de clan? ¿Has visto alguna vez semejantes casos o has escuchado acerca de ellos?”.

“He visto eso, Venerable Señor, y he escuchado acerca de eso, he escuchado de eso [una y otra vez]”.

“Por eso, jefe de clan, cuando aquellos ascetas y brahmanes sostienen esta doctrina y punto de vista y dicen: ‘Cualquiera en absoluto, que toma lo que no le ha sido dado, experimenta la pena y el dolor en esta presente vida’, ¿están hablando verdadera o falsamente?”.

“Falsamente”, Venerable Señor”.

“Y los del vacío parloteo falso, ¿son virtuosos o inmorales?”.

“Inmorales, Venerable Señor”.

“Y aquellos que son inmorales y de mal carácter, ¿practican equivocada o rectamente?”.

“Practican equivocadamente, Venerable Señor”.

“Y aquellos que practican equivocadamente, ¿sostienen el punto de vista equivocado o recto?”.

“Equivocado punto de vista, Venerable Señor”.

“Y, ¿es apropiado poner la confianza en aquellos cuyo punto de vista es equivocado?”.

“No, Venerable Señor”.

(v)

“Además, jefe de clan, alguien aquí es visto con adornos y guirnaldas, recientemente bañado como un novio, con su cabello y barba recortados, disfrutando de los placeres sensuales con las mujeres como si fuera un rey. Entonces la gente pregunta por él: ‘Señor, ¿qué ha hecho este hombre para que se lo vea con adornos y guirnaldas… como si fuera un rey?’. Entonces ellos responden así: ‘Señor, este hombre sedujo a las mujeres del enemigo del rey. El rey está complacido con él y le otorga una recompensa. Es por eso que a este hombre se lo ve con adornos y guirnaldas… como si fuera un rey’.

(vi)

“Además, jefe de clan, alguien aquí es visto con sus brazos fuertemente atados detrás de la espalda con una fuerte cuerda, con su cabeza afeitada, siendo conducido de una calle a otra, de una cuadra a otra, al son de un tambor ominoso, llevado finalmente por la puerta del sur y decapitado allí, en el sur de la ciudad. Entonces la gente pregunta por él: ‘Señor, ¿qué ha hecho este hombre para que se lo vea con sus brazos fuertemente atados… decapitado allí en el sur de la ciudad?’. Entonces ellos responden así: ‘Señor, este hombre sedujo a las mujeres y muchachas de buenas familias. Es por eso que los gobernantes, habiéndolo arrestado, le impusieron este castigo’.

“¿Qué me dices, jefe de clan? ¿Has visto alguna vez semejantes casos o has escuchado acerca de ellos?”.

“He visto eso, Venerable Señor, y he escuchado acerca de eso, he escuchado de eso [una y otra vez]”.

“Por eso, jefe de clan, cuando aquellos ascetas y brahmanes sostienen esta doctrina y punto de vista, y dicen: ‘Cualquiera en absoluto, que se involucra en una indebida conducta sexual, experimenta la pena y el dolor en esta presente vida’, ¿están hablando verdadera o falsamente?”.

“Falsamente”, Venerable Señor”.

“Y los del vacío parloteo falso, ¿son virtuosos o inmorales?”.

“Inmorales, Venerable Señor”.

“Y aquellos que son inmorales y de mal carácter, ¿practican equivocada o rectamente?”.

“Practican equivocadamente, Venerable Señor”.

“Y aquellos que practican equivocadamente, ¿sostienen el punto de vista equivocado o recto?”.

“Equivocado punto de vista, Venerable Señor”.

“Y, ¿es apropiado poner la confianza en aquellos cuyo punto de vista es equivocado?”.

“No, Venerable Señor”.

(vii)

“Además, jefe de clan, alguien aquí es visto con adornos y guirnaldas, recientemente bañado como un novio, con su cabello y barba recortados, disfrutando de los placeres sensuales con las mujeres como si fuera un rey. Entonces la gente pregunta por él: ‘Señor, ¿qué ha hecho este hombre para que se lo vea con adornos y guirnaldas… como si fuera un rey?’ Entonces ellos responden así: ‘Señor, este hombre entretuvo al rey con una falsa manera de hablar. El rey está complacido con él y le otorga una recompensa. Es por eso que a este hombre se lo ve con adornos y guirnaldas… como si fuera un rey’.

(viii)

“Además, jefe de clan, alguien aquí es visto con sus brazos fuertemente atados detrás de la espalda con una fuerte cuerda, con su cabeza afeitada, siendo conducido de una calle a otra, de una cuadra a otra, al son de un tambor ominoso, llevado finalmente por la puerta del sur y decapitado allí, en el sur de la ciudad. Entonces la gente pregunta por él: ‘Señor, ¿qué ha hecho este hombre para que se lo vea con sus brazos fuertemente atados… decapitado allí en el sur de la ciudad?’. Entonces ellos responden así: ‘Señor, este hombre llevó a la ruina a un hombre hogareño o a un hijo del hombre hogareño por medio de una falsa forma de hablar. Es por eso que los gobernantes, habiéndolo arrestado, le impusieron este castigo’.

“¿Qué me dices, jefe de clan? ¿Has visto alguna vez semejantes casos o has escuchado acerca de ellos?”.

“He visto eso, Venerable Señor, y he escuchado acerca de eso, he escuchado de eso [una y otra vez]”.

“Por eso, jefe de clan, cuando aquellos ascetas y brahmanes sostienen esta doctrina y punto de vista y dicen: ‘Cualquiera en absoluto, que habla falsedades, experimenta la pena y el dolor en esta presente vida’, ¿están hablando verdadera o falsamente?”.

“Falsamente”, Venerable Señor”.

“Y los del vacío parloteo falso, ¿son virtuosos o inmorales?”.

“Inmorales, Venerable Señor”.

“Y aquellos que son inmorales y de mal carácter, ¿practican equivocada o rectamente?”.

“Practican equivocadamente, Venerable Señor”.

“Y aquellos que practican equivocadamente, ¿sostienen el punto de vista equivocado o recto?”.

“Equivocado punto de vista, Venerable Señor”.

“Y, ¿es apropiado poner la confianza en aquellos cuyo punto de vista es equivocado?”.

“No, Venerable Señor.

III

“¡Esto es maravilloso, Venerable Señor, es magnífico, Venerable Señor! Yo tengo una casa de descanso, Venerable Señor, en la cual hay camas, sillas, cántaro y una lámpara de aceite. Cuando cualquier asceta o brahmán llega a residir allí, entonces comparto con él lo mejor de mis medios y habilidades. En el pasado, Venerable Señor, cuatro maestros —con diferentes puntos de vista, con diferentes convicciones y diferentes preferencias— llegaron a aquella casa de reposo.

(i)

“Un maestro sostenía esta doctrina y este punto de vista: ‘He aquí, nada hay dado ni ofrendado, nada presentado en caridad; no hay fruto ni resultado de las buenas ni malas acciones; ni en este mundo ni en el venidero; no hay madre ni padre; no hay seres que renacen espontáneamente; no hay ascetas ni brahmanes que hacen y practican rectamente en el mundo, quienes, habiendo descubierto este mundo y el venidero por sí mismos y con el conocimiento directo, lo hacen saber a otros’.

(ii)

“Otro maestro sostenía esta doctrina y este punto de vista: ‘He aquí, hay lo dado y ofrendado, lo presentado en caridad; hay fruto y resultado de las buenas y malas acciones; tanto en este mundo como en el venidero; hay madre y padre; hay seres que renacen espontáneamente; hay ascetas y brahmanes que hacen y practican rectamente en el mundo, quienes, habiendo descubierto este mundo y el venidero por sí mismos y con el conocimiento directo, lo hacen saber a otros’.

(iii)

“Otro maestro sostenía esta doctrina y este punto de vista: ‘Cuando uno actúa o hace actuar a otros, cuando uno mutila o hace que otros mutilen, cuando uno tortura y hace que otros torturen, cuando uno inflige sufrimiento o hace que otros inflijan sufrimiento, cuando uno oprime o hace que otros opriman, cuando uno intimida o hace que otros intimiden, cuando uno destruye la vida, toma lo que no le ha sido dado, irrumpe en las casas, saquea las riquezas, comete robos, asalta en las carreteras, seduce a las mujeres de otros, dice falsedades: no hay mal alguno cometido por el hacedor.  Si alguien con una filosa hoja de afeitar convirtiera a los seres vivos de la tierra en un montón de carne, una gran masa de carne, debido a esto no habría ningún mal ni resultado malo alguno. Si alguien recorriera a lo largo de la orilla sur del río Ganges matando, asesinando y mutilando, y haciendo que otros mutilaran y torturaran, debido a esto no habría ningún mal ni resultado malo alguno. Si alguien recorriera a lo largo de la orilla norteña del río Ganges dando y haciendo ofrendas, y haciendo que otros dieran y regalaran ofrendas, debido a esto no habría ningún mérito ni resultado meritorio alguno. En dar, en amansarse, en auto-controlarse y en decir la verdad no hay ningún mérito ni resultado meritorio alguno’.

(iv)

“Otro maestro sostenía esta doctrina y este punto de vista: ‘Cuando uno actúa o hace actuar a otros, cuando uno mutila o hace que otros mutilen, cuando uno tortura y hace que otros torturen, cuando uno inflige sufrimiento o hace que otros inflijan sufrimiento, cuando uno oprime o hace que otros opriman, cuando uno intimida o hace que otros intimiden, cuando uno destruye la vida, toma lo que no le ha sido dado, irrumpe en las casas, saquea las riquezas, comete robos, asalta en las carreteras, seduce a las mujeres de otros, dice falsedades: hay un mal cometido por el hacedor.  Si alguien con una filosa hoja de afeitar convirtiera a los seres vivos de la tierra en un montón de carne, una gran masa de carne, debido a esto habría un mal y un mal resultado. Si alguien recorriera a lo largo de la orilla sur del río Ganges matando, asesinando y mutilando, y haciendo que otros mutilaran y torturaran, debido a esto habría un mal y un mal resultado. Si alguien recorriera a lo largo de la orilla norteña del río Ganges dando y haciendo ofrendas, y haciendo que otros dieran y regalaran ofrendas, debido a esto habría un mérito y un resultado meritorio. En dar, en amansarse, en auto-controlarse y en decir la verdad hay un mérito y un resultado meritorio’.

“Entonces, Venerable Señor, surgió en mí la perplejidad y la duda: ‘¿Cuál de estos honorables ascetas y brahmanes dice la verdad y cuál dice la mentira?’”.

“Es apropiado para ti, jefe de clan, estar perplejo, es apropiado para ti dudar. La duda surgió en ti debido a un asunto confuso”.

 “Yo tengo confianza en el Bienaventurado de esta manera: ‘El Bienaventurado es capaz de enseñarme el Dhamma, de tal manera que pueda abandonar ese estado de perplejidad’”.

IV

“He aquí, jefe de clan, existe la concentración del Dhamma. Al obtener esta concentración de la mente, es posible abandonar ese estado de perplejidad. Y, ¿cómo es, jefe de clan, la concentración del Dhamma?

(i)

“He aquí, jefe de clan, habiendo abandonado la destrucción de la vida, el noble discípulo se abstiene de destruir la vida. Habiendo abandonado tomar lo que no le ha sido dado, se abstiene de tomar lo que no le ha sido dado. Habiendo abandonado la incorrecta conducta sexual, se abstiene de una incorrecta conducta sexual. Habiendo abandonado decir falsedades, se abstiene de decir falsedades. Habiendo abandonado el habla divisiva, se abstiene de hablar de manera divisiva. Habiendo abandonado hablar rudamente, se abstiene de hablar con rudeza. Habiendo abandonado las charlas frívolas, se abstiene de hablar de manera frívola. Habiendo abandonado la codicia, permanece no codicioso. Habiendo abandonado la animadversión, tiene una mente libre de la animadversión. Habiendo abandonado el incorrecto punto de vista, es alguien de recto punto de vista.

“Entonces, jefe de clan, aquel noble discípulo —que evita así la codicia, evita la animadversión, no confundido, comprendiendo claramente y atentamente consciente— permanece impregnando un cuadrante con la mente imbuida de amor benevolente. De la misma forma, el segundo, tercero y cuarto cuadrante, tanto por encima como por debajo, alrededor y en todas partes, para todos como para sí mismo, permanece impregnando el mundo entero con la mente imbuida de amor benevolente; [mente] abundante, exaltada, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión.

“Entonces reflexiona así: ‘Este maestro sostiene esta doctrina y este punto de vista: «He aquí, nada hay dado ni ofrendado… no hay ascetas ni brahmanes que hacen y practican rectamente en el mundo, quienes, habiendo descubierto este mundo y el venidero por sí mismos y con el conocimiento directo, lo hacen saber a otros». Si lo expresado por este buen maestro fuera cierto, para mí aún así esto sería incontrovertible, por cuanto yo no oprimo a nadie ni frágilmente ni con firmeza. En ambos aspectos he hecho un tiro afortunado: puesto que soy restringido en el cuerpo, el habla y la mente, con la desintegración del cuerpo, después de la muerte, voy a renacer en un buen destino, en el mundo celestial’. [Cuando reflexiona así] la alegría surge en él. Y cuando uno está alegre, nace el arrobamiento. Cuando la mente está elevada por el arrobamiento, el cuerpo llega a tranquilizarse. Alguien tranquilo en el cuerpo, experimenta la felicidad. La mente de alguien que es feliz, llega a estar concentrada.

“Esta es, jefe de clan, la concentración del Dhamma. Al obtener esta concentración de la mente, es posible abandonar ese estado de perplejidad.

(ii)

“Entonces, jefe de clan, aquel noble discípulo —que evita así la codicia, evita la animadversión, no confundido, comprendiendo claramente y atentamente consciente— permanece impregnando un cuadrante con la mente imbuida de amor benevolente… sin hostilidad ni animadversión.

“Entonces reflexiona así: ‘Este maestro sostiene esta doctrina y este punto de vista: «He aquí, hay lo dado y lo ofrendado… hay ascetas y brahmanes que hacen y practican rectamente en el mundo, quienes, habiendo descubierto este mundo y el venidero por sí mismos y con el conocimiento directo, lo hacen saber a otros». Si lo expresado por este buen maestro fuera cierto, para mí aún así esto sería incontrovertible, por cuanto yo no oprimo a nadie ni frágilmente ni con firmeza. En ambos aspectos he hecho un tiro afortunado: puesto que soy restringido en el cuerpo, el habla y la mente, con la desintegración del cuerpo, después de la muerte, voy a renacer en un buen destino, en el mundo celestial’. [Cuando reflexiona así] la alegría surge en él. Y cuando uno está alegre, nace el arrobamiento. Cuando la mente está elevada por el arrobamiento, el cuerpo llega a tranquilizarse. Alguien tranquilo en el cuerpo, experimenta la felicidad. La mente de alguien que es feliz, llega a estar concentrada.

“Esta es, jefe de clan, la concentración del Dhamma. Al obtener esta concentración de la mente, es posible abandonar ese estado de perplejidad.

(iii)

“Entonces, jefe de clan, aquel noble discípulo —que evita así la codicia, evita la animadversión, no confundido, comprendiendo claramente y atentamente consciente— permanece impregnando un cuadrante con la mente imbuida de amor benevolente… sin hostilidad ni animadversión.

“Entonces reflexiona así: ‘Este maestro sostiene esta doctrina y este punto de vista: «Cuando uno actúa o hace actuar a otros… En dar, en amansarse, en auto-controlarse y en decir la verdad no hay ningún mérito ni resultado meritorio alguno». Si lo expresado por este buen maestro fuera cierto, para mí aún así esto sería incontrovertible, por cuanto yo no oprimo a nadie ni frágilmente ni con firmeza. En ambos aspectos he hecho un tiro afortunado: puesto que soy restringido en el cuerpo, el habla y la mente, con la desintegración del cuerpo, después de la muerte, voy a renacer en un buen destino, en el mundo celestial’. [Cuando reflexiona así] la alegría surge en él. Y cuando uno está alegre, nace el arrobamiento. Cuando la mente está elevada por el arrobamiento, el cuerpo llega a tranquilizarse. Alguien tranquilo en el cuerpo, experimenta la felicidad. La mente de alguien que es feliz, llega a estar concentrada.

“Esta es, jefe de clan, la concentración del Dhamma. Al obtener esta concentración de la mente, es posible abandonar ese estado de perplejidad.

(iv)

“Entonces, jefe de clan, aquel noble discípulo —que evita así la codicia, evita la animadversión, no confundido, comprendiendo claramente y atentamente consciente— permanece impregnando un cuadrante con la mente imbuida de amor benevolente… sin hostilidad ni animadversión.

“Entonces reflexiona así: ‘Este maestro sostiene esta doctrina y este punto de vista: «Cuando uno actúa o hace actuar a otros… En dar, en amansarse, en auto-controlarse y en decir la verdad hay un mérito y un resultado meritorio». Si lo expresado por este buen maestro fuera cierto, para mí aún así esto sería incontrovertible, por cuanto yo no oprimo a nadie ni frágilmente ni con firmeza. En ambos aspectos he hecho un tiro afortunado: puesto que soy restringido en el cuerpo, el habla y la mente, con la desintegración del cuerpo, después de la muerte, voy a renacer en un buen destino, en el mundo celestial’. [Cuando reflexiona así] la alegría surge en él. Y cuando uno está alegre, nace el arrobamiento. Cuando la mente está elevada por el arrobamiento, el cuerpo llega a tranquilizarse. Alguien tranquilo en el cuerpo, experimenta la felicidad. La mente de alguien que es feliz, llega a estar concentrada.

“Esta es, jefe de clan, la concentración del Dhamma. Al obtener esta concentración de la mente, es posible abandonar ese estado de perplejidad.

V

(i)

“Entonces, jefe de clan, aquel noble discípulo —que evita así la codicia, evita la animadversión, no confundido, comprendiendo claramente y atentamente consciente— permanece impregnando un cuadrante con la mente imbuida de compasión… con la mente imbuida con la alegría altruista… con la mente imbuida con la ecuanimidad. De la misma forma, el segundo, tercero y cuarto cuadrante, tanto por encima como por debajo, alrededor y en todas partes, para todos como para sí mismo, permanece impregnando el mundo entero con la mente imbuida de ecuanimidad; [mente] abundante, exaltada, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión.

“Entonces reflexiona así: ‘Este maestro sostiene esta doctrina y este punto de vista: «He aquí, nada hay dado ni ofrendado… no hay ascetas ni brahmanes que hacen y practican rectamente en el mundo, quienes, habiendo descubierto este mundo y el venidero por sí mismos y con el conocimiento directo, lo hacen saber a otros». Si el mundo de este buen maestro fuera cierto, para mí aún así esto sería incontrovertible, por cuanto yo no oprimo a nadie ni frágilmente ni con firmeza. En ambos aspectos he hecho un tiro afortunado: puesto que soy restringido en el cuerpo, el habla y la mente, con la desintegración del cuerpo, después de la muerte, voy a renacer en un buen destino, en el mundo celestial’. [Cuando reflexiona así] la alegría surge en él. Y cuando uno está alegre, nace el arrobamiento. Cuando la mente está elevada por el arrobamiento, el cuerpo llega a tranquilizarse. Alguien tranquilo en el cuerpo, experimenta la felicidad. La mente de alguien que es feliz, llega a estar concentrada.

“Esta es, jefe de clan, la concentración del Dhamma. Al obtener esta concentración de la mente, es posible abandonar ese estado de perplejidad.

(ii) – (iv)

“Entonces, jefe de clan, aquel noble discípulo —que evita así la codicia, evita la animadversión, no confundido, comprendiendo claramente y atentamente consciente— permanece impregnando un cuadrante con la mente imbuida de compasión… con la mente imbuida con la alegría altruista… con la mente imbuida con la ecuanimidad. De la misma forma, el segundo, tercero y cuarto cuadrante, tanto por encima como por debajo, alrededor y en todas partes, para todos como para sí mismo, permanece impregnando el mundo entero con la mente imbuida de ecuanimidad; [mente] abundante, exaltada, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión.

“Entonces reflexiona así: ‘Este maestro sostiene esta doctrina y este punto de vista: «He aquí, hay lo dado y lo ofrendado… hay ascetas y brahmanes que hacen y practican rectamente en el mundo, quienes, habiendo descubierto este mundo y el venidero por sí mismos y con el conocimiento directo, lo hacen saber a otros... Cuando uno actúa o hace actuar a otros… en dar, en amansarse, en auto-controlarse y en decir la verdad no hay ningún mérito ni resultado alguno… en dar, en amansarse, en auto-controlarse y en decir la verdad hay un mérito y un resultado meritorio». Si lo expresado por este buen maestro fuera cierto, para mí aún así esto sería incontrovertible, por cuanto yo no oprimo a nadie ni frágilmente ni con firmeza. En ambos aspectos he hecho un tiro afortunado: puesto que soy restringido en el cuerpo, el habla y la mente, con la desintegración del cuerpo, después de la muerte, voy a renacer en un buen destino, en el mundo celestial’. [Cuando reflexiona así] la alegría surge en él. Y cuando uno está alegre, nace el arrobamiento. Cuando la mente está elevada por el arrobamiento, el cuerpo llega a tranquilizarse. Alguien tranquilo en el cuerpo, experimenta la felicidad. La mente de alguien que es feliz, llega a estar concentrada.

“Esta es, jefe de clan, la concentración del Dhamma. Al obtener esta concentración de la mente, es posible abandonar ese estado de perplejidad”.

Cuando se dijo esto, el jefe de clan Pataliya dijo al Bienaventurado: “¡Excelente, maestro Gotama! ¡Excelente, maestro Gotama! El maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. Que el maestro Gotama me considere como su seguidor laico a partir de ahora, que ha ido por refugio de por vida”.

NOTA:

[1] Estas divisiones numéricas, que facilitan la comprensión lectora del sutta, pertenecen a la edición de Bhikkhu Bodhi (2000).

[2] Rhys Davids (1903, p. 21) interpreta este pasaje de la siguiente manera: “Las autoridades centrales de los koliya, se sirvieron de un cuerpo especial de peones o policías que se distinguían por su uniforme, del cual tomaron el nombre, debido a un particular tocado de la cabeza. Estos hombres tuvieron una mala reputación debido a su extorsión y la violencia.

 

 

FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Pataliya The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 1570-1569.

Rhys Davids, T.W. (1903). Buddhist India. Londres, Inglaterra y Nueva York, EE.UU.: T. Fisher Unwin Adelphi Terrace y H.P. Putnam’s Sons.

Pataliyasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

Visto 1073 veces Modificado por última vez en Lunes, 18 Septiembre 2017 19:30