Miércoles, 27 Septiembre 2017 17:10

SN 55,27 Dutiyaanathapindika Sutta – Segundo discurso con Anathapindika

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El Venerable Ananda declara que el seguidor laico Anathapindika posee el fruto de la entrada-en-la-corriente.

 


[Leer en pali]

[27] En Savatthi. En esta ocasión, el hombre hogareño Anathapindika estaba aquejado, afligido y gravemente enfermo. Entonces, el hombre hogareño Anathapindika se dirigió a un hombre de esta manera:

“Ven, buen hombre, acércate al Venerable Ananda, ríndele homenaje en mi nombre con tu cabeza a sus pies y dile: ‘Venerable Señor, el hombre hogareño Anathapindika está aquejado, afligido y gravemente enfermo. Rinde homenaje al Venerable Ananda con su cabeza a sus pies’. Y luego dile: ‘Sería bueno, Venerable Señor, que el Venerable Ananda llegara a la residencia del hombre hogareño Anathapindika, por compasión’”.

“Sí, maestro”, respondió aquel hombre y, acto seguido, se acercó al Venerable Ananda, le rindió homenaje, se sentó a un lado y entregó el mensaje. Y el Venerable Ananda asintió en silencio.

Entonces, por la mañana temprano, el Venerable Ananda se vistió, tomó su cuenco y hábito exterior, y fue a la residencia del hombre hogareño Anathapindika. Acto seguido, se sentó en el asiento que estaba preparado para él y dijo al hombre hogareño Anathapindika: “Espero que lo estés soportando bien, hombre hogareño, espero que estés mejorando. Espero que tus sensaciones dolorosas estén disminuyendo en vez de incrementarse, y que se discierna su disminución y no su incremento”.

“No lo estoy soportando bien, Venerable Señor, no estoy mejorando. Mis sensaciones dolorosas no están disminuyendo, sino que se incrementan, y se discierne su incremento y no su disminución”.

“Hombre hogareño, para un no instruido mundano que posee cuatro cosas hay miedo y trepidación, hay temor de una muerte inminente. Y, ¿cuáles son esas cuatro?

“He aquí, hombre hogareño, un no instruido mundano tiene desconfianza hacia el Buda, y cuando considera dentro de sí mismo esta desconfianza hacia el Buda, tiene miedo y trepidación, tiene temor de una muerte inminente.

“Además, hombre hogareño, un no instruido mundano tiene desconfianza hacia el Dhamma, y cuando considera dentro de sí mismo esta desconfianza hacia el Dhamma, tiene miedo y trepidación, tiene temor de una muerte inminente.

“Además, hombre hogareño, un no instruido mundano tiene desconfianza hacia el Sangha, y cuando considera dentro de sí mismo esta desconfianza hacia el Sangha, tiene miedo y trepidación, tiene temor de una muerte inminente.

“Además, hombre hogareño, un no instruido mundano es inmoral, y cuando considera dentro de sí mismo aquella inmoralidad, tiene miedo y trepidación, tiene temor de una muerte inminente.

“Para un no instruido mundano que posee estas cuatro cosas, hay miedo y trepidación, hay temor de una muerte inminente.

“Pero, hombre hogareño, para un noble discípulo que posee cuatro cosas no hay miedo ni trepidación, y no hay temor de una muerte inminente. Y, ¿cuáles son esas cuatro?

“He aquí, hombre hogareño, un noble discípulo tiene una firme confianza en el Buda de esta manera: ‘El Bienaventurado es un Arahant… maestro de los devas y los seres humanos, el Iluminado, el Bendito’. Al considerar dentro de sí mismo esta firma confianza en el Buda, no tiene miedo ni trepidación, ni tiene temor de una muerte inminente.

“Además, hombre hogareño, un noble discípulo tiene una firme confianza en el Dhamma de esta manera: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado… a ser personalmente experimentada por el sabio’. Al considerar dentro de sí mismo esta firme confianza en el Dhamma, no tiene miedo ni trepidación, ni tiene temor de una muerte inminente.

“Además, hombre hogareño, un noble discípulo tiene una firme confianza en el Sangha de esta manera: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de una buena manera… es el insuperable campo de mérito para el mundo’. Al considerar dentro de sí mismo esta firma confianza en el Sangha, no tiene miedo ni trepidación, ni tiene temor de una muerte inminente.

“Además, hombre hogareño, un noble discípulo tiene aquella virtud apreciada por los Nobles, inquebrantable… conducente a la concentración. Al considerar dentro de sí mismo aquella virtud apreciada por los Nobles, no tiene miedo ni trepidación, ni tiene temor de una muerte inminente.

“Para un noble discípulo que posee estas cuatro cosas, no hay miedo ni trepidación, y no hay temor de una muerte inminente”.

“Yo no tengo miedo, Venerable Ananda. ¿Por qué tendría que temer? Porque, Venerable Señor, poseo una firme confianza en el Buda… en el Dhamma… en el Sangha… Y en cuanto a las reglas que el Bienaventurado enseñó a los laicos, no veo dentro de mí ninguna que haya sido quebrada”.

“¡Esta es una ganancia para ti, hombre hogareño! ¡Esto es bien ganado por ti, hombre hogareño! Has sido declarado, hombre hogareño, [como alguien que tiene] el fruto de la entrada-en-la-corriente”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). Anathapindika (2) en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications (versión digital), pp. 2336-2337.   

Dutiyaanathapindikasuttam en Digital Pali Reader 4.0


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

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