Martes, 31 Octubre 2017 02:53

AN 4,61 Pattakamma Sutta – Actos meritorios

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Grupos de acciones organizados en cuatro, que conducen al bienestar presente y futuro.


[Leer en pali]

[61] Entonces, el hombre hogareño Anathapindika se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Estando sentado ahí, el Bienaventurado le dijo:

“Hombre hogareño, he aquí estas cuatro cosas que son queridas, deseadas, agradables y raramente obtenidas en el mundo. Y, ¿cuáles son esas cuatro?

“Alguien piensa así: ‘Que me lleguen las riquezas de manera recta’. Esta es la primera cosa que es querida, deseada, agradable y raramente obtenida en el mundo.

“Además, habiendo obtenido las riquezas de manera recta, alguien piensa así: ‘Que la fama llegue a mí, a mis parientes y preceptores’. Esta es la segunda cosa que es querida, deseada, agradable y raramente obtenida en el mundo.

“Además, habiendo obtenido las riquezas de manera recta y habiendo obtenido la fama para uno mismo, para sus parientes y preceptores, alguien piensa así: ‘Que tenga una vida larga y gozosa’. Esta es la tercera cosa que es querida, deseada, agradable y raramente obtenida en el mundo.

“Además, habiendo obtenido las riquezas de manera recta, habiendo obtenido la fama para uno mismo, para sus parientes y preceptores, y habiendo vivido una vida larga y gozosa, alguien piensa así: ‘Con el quiebre del cuerpo, después de la muerte, que renazca en un buen destino, en el mundo celestial’. Esta es la cuarta cosa que es querida, deseada, agradable y raramente obtenida en el mundo.

“Estas son, hombre hogareño, las cuatro cosas que son queridas, deseadas, agradables y raramente obtenidas en el mundo.

“Hombre hogareño, he aquí estas [otras] cuatro cosas que conducen a la obtención de aquellas cuatro. Y, ¿cuáles son esas cuatro? La realización en la fe, la realización de la conducta virtuosa, la realización en la generosidad y la realización en la sabiduría.

“Y, ¿qué es, hombre hogareño, la realización en la fe? He aquí, un noble discípulo está dotado de fe; pone su fe en la iluminación del Tathagata de esta manera: ‘El Bienaventurado es un Arahant, plenamente iluminado, realizado en el conocimiento verdadero y la conducta, Sublime, conocedor del mundo, insuperable entrenador de los que han de ser amansados, maestro de los devas y los seres humanos, el Iluminado, Bienaventurado’. Esto se llama la realización en la fe.

“Y, ¿qué es, hombre hogareño, la realización en la conducta virtuosa? He aquí, un noble discípulo se abstiene de destruir la vida, se abstiene de tomar lo que no le ha sido dado, se abstiene de la conudcta sexual indebida, se abstiene de decir mentiras y se abstiene de los licores, vinos y [otros] embriagantes que son la base de la indolencia. Esto se llama la realización en la conducta virtuosa.

“Y, ¿qué es, hombre hogareño, la realización en la generosidad? He aquí, un noble discípulo mora en el hogar con la mente libre de la mancha de la avaricia, libremente generoso, con la mano abierta, deleitándose en el renunciamiento, devoto a la caridad, deleitándose en dar y compartir. Esto se llama la realización en la generosidad.

“Y, ¿qué es, hombre hogareño, la realización en la sabiduría? Cuando uno mora con el corazón superado por el anhelo y la codicia desigual, uno hace lo que debería evitar y es negligente en su tarea, así que su fama y felicidad se estropean. Cuando uno mora con el corazón superado por la animadversión… por la pereza y somnolencia… por el remordimiento y la preocupación… por la duda, uno hace lo que debería evitar y es negligente en su tarea, así que su fama y felicidad se estropean.

“Hombre hogareño, cuando el noble discípulo ha entendido esto: ‘El anhelo y la codicia desigual son impurezas mentales’, los abandona. Cuando ha entendido esto: ‘La animadversión es impureza mental’, la abandona. Cuando ha entendido esto: ‘La pereza y la somnolencia son impurezas mentales’, las abandona. Cuando ha entendido esto: ‘La preocupación y el remordimiento son impurezas mentales’, los abandona. Cuando ha entendido esto: ‘La duda es impureza mental’, la abandona.

“Hombre hogareño, y cuando el noble discípulo haya entendido esto: ‘El anhelo y la codicia desigual son impurezas mentales’, y los haya abandonado; cuando haya entendido esto: ‘La animadversión es impureza mental’, y la haya abandonado; cuando haya entendido esto: ‘La pereza y la somnolencia son impurezas mentales’, y las haya abandonado; cuando haya entendido esto: ‘La preocupación y el remordimiento son impurezas mentales’, y los haya abandonado; cuando haya entendido esto: ‘La duda es impureza mental’, y la haya abandonado, entonces es llamado un noble discípulo de gran sabiduría, de amplia sabiduría, alguien que ve el rango, alguien realizado en la sabiduría. Esto se llama la realización en la sabiduría.

“Estas son, hombre hogareño, las [otras] cuatro cosas que conducen a la obtención de aquellas cuatro que son queridas, deseadas, agradables y raramente obtenidas en el mundo.

“Con las riquezas obtenidas mediante un esfuerzo enérgico, amasadas por la fuerza de sus manos, ganadas con el sudor de su frente, rectas riquezas rectamente ganadas, el noble discípulo emprende cuatro actos meritorios. Y, ¿cuáles son esos cuatro?

“He aquí, hombre hogareño, con las riquezas obtenidas mediante un esfuerzo enérgico, amasadas por la fuerza de sus manos, ganadas con el sudor de su frente, rectas riquezas rectamente ganadas, el noble discípulo se hace feliz y satisfecho a sí mismo, y se mantiene a sí mismo apropiadamente en la felicidad; hace felices y satisfechos a sus padres, y les mantiene apropiadamente en la felicidad; hace felices y satisfechos a su mujer e hijos, a sus esclavos, trabajadores y sirvientes, y les mantiene apropiadamente en la felicidad; hace felices y satisfechos a sus amigos y compañeros, y les mantiene apropiadamente en la felicidad. Este es el primer caso de las riquezas que han tenido un buen uso, que han sido apropiadamente utilizadas y usadas  para una causa digna.

“Además, hombre hogareño, con las riquezas obtenidas mediante un esfuerzo enérgico, amasadas por la fuerza de sus manos, ganadas con el sudor de su frente, rectas riquezas rectamente ganadas, el noble discípulo hace provisiones en contra de las pérdidas que podrían surgir a partir del fuego, inundaciones, reyes, ladrones o herederos disgustados; se hace a sí mismo seguro de ello. Este es el segundo caso de las riquezas que han tenido un buen uso, que han sido apropiadamente utilizadas y usadas  para una causa digna.

“Además, hombre hogareño, con las riquezas obtenidas mediante un esfuerzo enérgico, amasads por la fuerza de sus manos, ganadas con el sudor de su frente, rectas riquezas rectamente ganadas, el noble discípulo hace cinco ofrendas: a sus parientes, huéspedes, ancestros, reyes y deidades. Este es el tercer caso de las riquezas que han tenido un buen uso, que han sido apropiadamente utilizadas y usadas  para una causa digna.

“Además, hombre hogareño, con las riquezas obtenidas mediante un esfuerzo enérgico, amasadas por la fuerza de sus manos, ganadas con el sudor de su frente, rectas riquezas rectamente ganadas, el noble discípulo establece una elevada ofrenda de las limosnas ofrenda que es celestial, que resulta en la felicidad y conduce al cielo a aquellos ascetas y brahmanes que se refrenan del uso de los embriagantes que conducen a la negligencia, que están establecidos en la paciencia y suavidad, que se amansan a sí mismos, se calman a sí mismos y se entrenan a sí mismos para el Nibbana. Este es el cuarto caso de las riquezas que han tenido un buen uso, que han sido apropiadamente utilizadas y usadas  para una causa digna.

“Estos son, hombre hogareño, los cuatro actos meritorios que el noble discípulo emprende con las riquezas obtenidas mediante un esfuerzo enérgico, amasadas por la fuerza de sus manos, ganadas con el sudor de su frente, rectas riquezas rectamente ganadas. Cualquiera que agota sus riquezas de manera diferente de estos cuatro actos meritorios, se dice que aquellas riquezas han sido malgastadas, han sido despilfarradas y han sido usadas de manera frívola. Pero cualquiera que agota sus riquezas por estos cuatro actos meritorios, se dice que aquellas riquezas han tenido un buen uso, han sido usadas apropiadamente y han sido utilizadas para una causa digna”.

“He disfrutado de las riquezas,

He ayudado a mis dependientes,

Y he superado las adversidades.

Ofrecí una ofrenda elevada

E hice cinco ofrendas.

Serví a los monjes virtuosos,

A los célibes bien controlados.

Alcancé lo que me propuse,

Un sabio que habita en el hogar,

Hubiese deseado las riquezas;

Lo que hice no me produce remordimientos”.

Recordando esto, un mortal

Permanece firme en el noble Dhamma.

Lo alaban aquí, en esta vida,

Y después de la muerte se regocija en el cielo.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Worthy Deeds en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 271-273.

“Pattakammasuttam” en Digital Pali Reader 4.1.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2014.

 

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