Lunes, 27 Noviembre 2017 01:30

AN 4,124 Dutiyananakarama Sutta – Segundo discurso sobre la diferencia

Valora este artículo
(0 votos)

Cuatro clases de personas de acuerdo con sus logros meditativos y futuro destino.


[Leer en pali]

[124] “Monjes, he aquí estas cuatro clases de personas que se encuentran en el mundo. Y, ¿cuáles son esas cuatro?

“He aquí, monjes, recluido de los placeres sensuales, apartado de los perjudiciales estados, el monje entra y permanece en el primer jhana, el cual consiste en arrobamiento y placer nacidos de la reclusión, acompañados por el pensamiento aplicado y sostenido. Cualquier fenómeno perteneciente a la forma, la sensación, la percepción, las actividades volitivas y la conciencia lo considera como transitorio, como insatisfacción, como enfermedad, como llaga, como dardo, como miseria, como aflicción, como algo ajeno, como desintegración, como algo vacío y como no-yo. Con la ruptura del cuerpo después de la muerte, renace en compañía de los devas de las moradas puras. Este es un renacimiento no compartido con los mundanos.

“Además, monjes, con la superación del pensamiento aplicado y sostenido, entra y permanece en el segundo jhana, que se caracteriza por la placidez interna y unificación mental, y consiste en el arrobamiento y placer nacidos de la concentración, sin el pensamiento aplicado y sostenido… con la desaparición del arrobamiento, permanece ecuánime y —atentamente consciente y comprendiendo claramente—, experimenta placer con el cuerpo; él entra y permanece en el tercer jhana, del cual los nobles declararon ‘él mora ecuánime, atento y felizmente’… con el abandono del placer y la pena, y con la previa desaparición del gozo y el abatimiento, entra y permanece en el cuarto jhana, ni penoso ni placentero, caracterizado por la purificación y atención consciente a través de la ecuanimidad. Cualquier fenómeno perteneciente a la forma, la sensación, la percepción, las actividades volitivas y la conciencia lo considera como transitorio, como insatisfacción, como enfermedad, como llaga, como dardo, como miseria, como aflicción, como algo ajeno, como desintegración, como algo vacío y como no-yo. Con la ruptura del cuerpo después de la muerte, renace en compañía de los devas de las moradas puras. Este es un renacimiento no compartido con los mundanos.

“Estas son, monjes, las cuatro clases de personas que se encuentran en el mundo”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Diference en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. P. 305.

“Dutiyananakaramasuttam” en Digital Pali Reader


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2013.

 

Visto 949 veces