Jueves, 28 Diciembre 2017 15:15

AN 4,195 Vappa Sutta – Vappa

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Un discípulo jainista se convierte a la enseñanza del Buda al escuchar cómo éste le explica los principios del kamma.


[Leer en pali]

[195] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando entre los sakyans, en el parque de las higueras, cerca de Kapilavatthu. Entonces Vappa el sakyano, discípulo de los niganthas, se acercó al Venerable Mahamoggallana, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Acto seguido, el Venerable Mahamoggallana le dijo:

“He aquí, Vappa, si uno está restringido por el cuerpo, el habla y la mente, entonces, con el desvanecimiento de la ignorancia y el surgimiento del conocimiento verdadero, ¿puedes ver  algo que, en las vidas futuras de semejante persona, produzca alguna sensación dolorosa a cuenta de las contaminaciones?”.

“Puedo ver semejante posibilidad, Venerable Señor. En el pasado uno cometió una mala acción, cuyo resultado todavía no ha madurado. Así, en alguna de las vidas futuras de semejante persona, alguna sensación dolorosa puede producirse a cuenta de las contaminaciones”.

Mientras estaba en curso esa conversación entre el Venerable Mahamoggallana y Vappa, el sakyano, llegada la tarde el Bienaventurado emergió de su reclusión y fue al pabellón de la concurrencia. Estando allí, se sentó en el asiento que estaba preparado para él y dijo al Venerable Mahamoggallana: “¿De qué trataba la discusión, Moggallana, en la cual estabais enganchados ahora? Y, ¿de qué trataba esa conversación que estaba en curso?”.

[El Venerable Mahamoggallana repite al Bienaventurado el contenido entero de la conversación, conluyendo:]

“Esta fue, Venerable Señor, la conversación que tuve con Vappa, el sakyano cuando el Bienaventurado había llegado”.

Entonces, el Bienaventurado dijo a Vappa, el sakyano: “Vappa, si admitieras lo que debería ser admitido y rechazaras lo que debería ser rechazado, y si, cuando no entendieras el significado de mis palabras, me hicieras las siguientes preguntas: ‘¿Cómo es esto, Venerable Señor? ¿Cuál es el significado de aquello?, entonces lo podríamos discutir”.

“Venerable Señor, voy a admitir lo que debe ser admitido y voy a rechazar lo que debe ser rechazado y, cuando no entienda el significado de sus palabras, voy a hacer las siguientes preguntas: ‘¿Cómo es esto, Venerable Señor? ¿Cuál es el significado de aquello?, así que discutámoslo”.

“¿Qué opinas, Vappa? Aquellas contaminaciones angustiantes y febriles, que pueden surgir a causa de los emprendimientos corporales, no ocurren cuando uno se abstiene de ellos. Él no crea ningún kamma nuevo y termina el kamma viejo, habiéndolo contactado una y otra vez. El desgaste está directamente visible, inmediato, invitando a uno a venir y ver, aplicable y experimentable directamente por el sabio. ¿Puedes ver algo, Vappa, que, en las vidas futuras de semejante persona, produzca alguna sensación dolorosa a cuenta de las contaminaciones?”.

“No, Venerable Señor.”

“¿Qué opinas, Vappa? Aquellas contaminaciones angustiantes y febriles, que pueden surgir a causa de los emprendimientos verbales, no ocurren cuando uno se abstiene de ellos. Él no crea ningún kamma nuevo y termina el kamma viejo, habiéndolo contactado una y otra vez. El desgaste está directamente visible, inmediato, invitando a uno a venir y ver, aplicable y experimentable directamente por el sabio. ¿Puedes ver algo, Vappa, que, en las vidas futuras de semejante persona, produzca alguna sensación dolorosa a cuenta de las contaminaciones?”.

“No, Venerable Señor”.

“¿Qué opinas, Vappa? Aquellas contaminaciones angustiantes y febriles, que pueden surgir a causa de los emprendimientos mentales, no ocurren cuando uno se abstiene de ellos. Él no crea ningún kamma nuevo y termina el kamma viejo, habiéndolo contactado una y otra vez. El desgaste está directamente visible, inmediato, invitando a uno a venir y ver, aplicable y experimentable directamente por el sabio. ¿Puedes ver algo, Vappa, que, en las vidas futuras de semejante persona, produzca alguna sensación dolorosa a cuenta de las contaminaciones?”.

“No, Venerable Señor”.

“¿Qué opinas, Vappa? Con el desvanecimiento de la ignorancia y el surgimiento del verdadero conocimiento, aquellas contaminaciones, angustiantes y febriles, que surgen con la ignorancia como condición no ocurren más. Él no crea ningún kamma nuevo y termina el kamma viejo, habiéndolo contactado una y otra vez. El desgaste está directamente visible, inmediato, invitando a uno a venir y ver, aplicable y experimentable directamente por el sabio. ¿Puedes ver algo, Vappa, que, en las vidas futuras de semejante persona, produzca alguna sensación dolorosa a cuenta de las contaminaciones?”

“No, Venerable Señor”.

“Un monje así, Vappa, perfectamente liberado en la mente, alcanza las seis constantes moradas. Habiendo visto una forma con el ojo, no es ni alegre ni triste, sino que permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión. Habiendo escuchado un sonido con el oído... Habiendo olido un olor con la nariz… Habiendo saboreado un sabor con la lengua… Habiendo sentido un objeto táctil con el cuerpo… Habiendo conocido un fenómeno con la mente, no es ni alegre ni triste, sino que permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión.

“Cuando siente una sensación que termina con el cuerpo, comprende: ‘Siento una sensación que termina con el cuerpo’. Cuando siente una sensación que termina con la vida, comprende: ‘Siento una sensación que termina con la vida’. Y entiende esto: ‘Con el quiebre del cuerpo, tras el fin de la vida, todo lo que se puede sentir, al no haber deleite en ello, se convertirá en frescura aquí’.

“Imagina, Vappa, una sombra aparecida por causa de un tronco y a un hombre llegando con una pala y una cesta. Luego el hombre corta el tronco en sus raíces, cava las raíces y las saca afuera, aún aquellas que son muy finas y hasta sus fibras. Después corta el tronco en pedazos, divide los pedazos y los reduce a briznas. Entonces seca las briznas en el viento y en el sol, las quema en el fuego y las reduce a cenizas. Habiendo hecho esto las tira al viento o las hecha en una rápida corriente de un río. De esta manera, aquella sombra que dependía del tronco, estaría cortada de raíz, hecha como el tronco de una palmera, borrada de tal manera que no habría más para ella futuros nacimientos.

“De la misma manera, Vappa, un monje así, perfectamente liberado en la mente, alcanza las seis constantes moradas. Habiendo visto una forma con el ojo… Habiendo escuchado un sonido con el oído... Habiendo olido un olor con la nariz… Habiendo saboreado un sabor con la lengua… Habiendo sentido un objeto táctil con el cuerpo… Habiendo conocido un fenómeno con la mente, no es ni alegre ni triste, sino que permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión. Cuando siente una sensación que termina con el cuerpo, comprende: ‘Siento una sensación que termina con el cuerpo’. Cuando siente una sensación que termina con la vida, comprende: ‘Siento una sensación que termina con la vida’. Y entiende esto: ‘Con el quiebre del cuerpo, tras el fin de la vida, todo lo que se puede sentir, al no haber deleite en ello, se convertirá en frescura aquí’.

Cuando esto se dijo, Vappa, el sakyano, el discípulo de los niganthas, dijo al Bienaventurado:

“Imagine, Venerable Señor, a un hombre que busca el lucro criando caballos para la venta, pero que no está pudiendo obtener ganancias y sólo cosecha cansancio y angustia. De la misma manera, buscando los beneficios, estuve atendiendo a los estúpidos niganthas, pero no obtuve ganancia alguna y sólo coseché cansancio y angustia. A partir de hoy, cualquier confianza que tuve en los tontos niganthas, la echaré al fuerte viento o la dejaré caer en la corriente del río.

“¡Excelente, maestro Gotama! ¡Excelente, maestro Gotama! El maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. Que el maestro Gotama me considere como su seguidor laico a partir de ahora, que ha ido por refugio de por vida”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Vappa en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 342-344.

“Vappasuttam” en Digital Pali Reader 4.1.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2014.

 

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