Jueves, 28 Diciembre 2017 16:01

AN 4,200 Pema Sutta – Afección

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Diferentes combinaciones de afección y odio.


[Leer en pali]

[200] “Monjes, he aquí hay estas cuatro cosas que son nacidas. Y, ¿cuáles son esas cuatro? La afección nacida de la afección, el odio nacido del odio, la afección nacida del odio y el odio nacido de la afección.

“Y, ¿cómo es, monjes, la afección nacida de la afección? He aquí, una persona es deseable, agradable y encantadora para otra. Y los otros la tratan de manera que es deseable, agradable y encantadora. A este último se le ocurre esto: ‘Las otras personas tratan de manera deseable, agradable y encantadora a aquella persona que me es deseable, agradable y encantadora’. Entonces él siente afección por ellos. Y es así, monjes, cómo la afección nace de la afección.

“Y, ¿cómo es, monjes, el odio nacido de la afección? He aquí, una persona es deseable, agradable y encantadora para otra. Pero los otros la tratan de manera que es indeseable, desagradable y antipática. A este último se le ocurre esto: ‘Las otras personas tratan de manera indeseable, desagradable y antipática a aquella persona que me es deseable, agradable y encantadora’. Entonces él siente odio por ellos. Y es así, monjes, cómo el odio nace de la afección.

“Y, ¿cómo es, monjes, la afección nacida del odio? He aquí, una persona es indeseable, desagradable y antipática para otra. Y los otros la tratan de manera que es indeseable, desagradable y antipática. A este último se le ocurre esto: ‘Las otras personas tratan de manera indeseable, desagradable y antipática a aquella persona que me es indeseable, desagradable y antipática’. Entonces él siente afección por ellos. Y es así, monjes, cómo la afección nace del odio.

“Y, ¿cómo es, monjes, el odio nacido del odio? He aquí, una persona es indeseable, desagradable y antipática para otra. Pero los otros la tratan de manera que es deseable, agradable y encantadora. A este último se le ocurre esto: ‘Las otras personas tratan de manera deseable, agradable y encantadora a aquella persona que me es indeseable, desagradable y antipática’. Entonces él siente odio por ellos. Y es así, monjes, cómo el odio nace del odio.

“Estas son, monjes, las cuatro cosas que son nacidas”.

“Monjes, cuando un monje, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, entra y permanece en el primer jhana, que consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido, en esta ocasión la afección nacida de la afección no existe en él, el odio nacido del odio no existe en él, la afección nacida del odio tampoco existe en él ni el odio nacido de la afección existe en él.

“Cuando, al calmarse el pensamiento aplicado y sostenido, un monje entra y permanece en el segundo jhana, el cual tiene la placidez interior y la unificación mental, y consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la concentración, sin el pensamiento aplicado y sostenido, en esta ocasión la afección nacida de la afección no existe en él, el odio nacido del odio no existe en él, la afección nacida del odio tampoco existe en él ni el odio nacido de la afección existe en él.

“Cuando, al desaparecer el arrobamiento, el monje permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión, y experimenta la felicidad en su cuerpo; y entra y permanece en el tercer jhana, del cual los nobles declararon: ‘’Él es ecuánime, atentamente consciente y es alguien que tiene una morada feliz’, en esta ocasión la afección nacida de la afección no existe en él, el odio nacido del odio no existe en él, la afección nacida del odio tampoco existe en él ni el odio nacido de la afección existe en él.

“Cuando, al abandonar la felicidad y la pena, con la previa desaparición de la alegría y el abatimiento, entra y permanece en el cuarto jhana, ni penoso ni placentero, el cual tiene la purificación de la atención consciente mediante la ecuanimidad, en esta ocasión la afección nacida de la afección no existe en él, el odio nacido del odio no existe en él, la afección nacida del odio tampoco existe en él ni el odio nacido de la afección existe en él.

“Cuando, con la destrucción de las contaminaciones, el monje ha descubierto por sí mismo, con el conocimiento directo y en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, la cual no abandona, una vez entrado en ella, entonces él ha abandonado la afección nacida del odio, la cortó de raíces, hizo de ella como con un tronco de palmera, destruyéndola de tal manera que no está más sujeta a futuros surgimientos. También ha abandonado el odio nacido de la afección…  la afección nacida del odio… el odio nacido del odio, lo cortó de raíces, hizo de él como con un tronco de palmera, destruyéndola de tal manera que no está más sujeta a futuros surgimientos.

“Este se llama un monje que no recoge ni empuja, no echa humo, no arde ni rumia.

“Y, ¿Cómo es, monjes, un monje que recoge? He aquí, monjes, el monje considera la forma como el yo, o el yo como el poseedor de la forma, o la forma como [si estuviera] en el yo o el yo como [si estuviera] en la forma. Considera la sensación como el yo… la percepción… las actividades volitivas… la conciencia como el yo, o el yo como el poseedor de la conciencia, o la conciencia como [si estuviera] en el yo o el yo como [si estuviera] en la conciencia. Es de esta manera, monjes, que un monje recoge.

“Y, ¿Cómo es, monjes, un monje que no recoge? He aquí, monjes, el monje no considera la forma como el yo, ni el yo como el poseedor de la forma, ni la forma como [si estuviera] en el yo ni el yo como [si estuviera] en la forma. No considera la sensación como el yo… la percepción… las actividades volitivas… la conciencia como el yo, ni el yo como el poseedor de la conciencia, ni la conciencia como [si estuviera] en el yo ni el yo como [si estuviera] en la conciencia. Es de esta manera, monjes, que un monje no recoge.

“Y, ¿cómo es, monjes, un monje que empuja? He aquí, monjes, el monje insulta a quien lo insulta, regaña a quien lo regaña y discute con el que levanta una discusión con él. Es de esta manera, monjes, que un monje empuja.

“Y, ¿cómo es, monjes, un monje que no empuja? He aquí, monjes, el monje no insulta a quien lo insulta, no regaña a quien lo regaña ni discute con el que levanta una discusión con él. Es de esta manera, monjes, que un monje no empuja.

“Y, ¿cómo es, monjes, un monje que echa humo? Cuando hay [la noción] ‘yo soy’, ‘yo soy eso’, ‘soy exactamente así’, ‘soy de otra manera’, ‘soy duradero’, ‘soy perecedero’, ‘puedo ser’, ‘puedo ser así’, ‘puedo ser exactamente así’, ‘puedo ser de otra manera’, ‘que sea así’, ‘que sea exactamente así’, ‘que sea de otra manera’, ‘voy a ser’, ‘voy a ser así’, ‘voy a ser exactamente así’, ‘voy a ser de otra manera’. Es de esta manera, monjes, que un monje echa humo.

“Y, ¿cómo es, monjes, un monje que no echa humo? Cuando no hay [la noción] ‘yo soy’… ni ‘voy a ser de otra manera’. Es de esta manera, monjes, que un monje no echa humo.

“Y, ¿cómo es, monjes, un monje que arde? Cuando hay [la noción] ‘yo soy eso debido a esto’, ‘soy exactamente así debido a esto’, ‘soy de otra manera debido a esto’, ‘soy duradero debido a esto’, ‘soy perecedero debido a esto’, ‘puedo ser debido a esto’, ‘puedo ser así debido a esto’, ‘puedo ser exactamente así debido a esto’, ‘puedo ser de otra manera debido a esto’, ‘que sea así debido a esto’, ‘que sea exactamente así debido a esto’, ‘que sea de otra manera debido a esto’, ‘voy a ser debido a esto’, ‘voy a ser así debido a esto’, ‘voy a ser exactamente así debido a esto’, ‘voy a ser de otra manera debido a esto’. Es de esta manera, monjes, que un monje arde.

“Y, ¿cómo es, monjes, un monje que no arde? Cuando no hay [la noción] ‘yo soy debido a esto’… ni ‘voy a ser de otra manera debido a esto’. Es de esta manera, monjes, que un monje no arde.

“Y, ¿cómo es, monjes, un monje que rumia? He aquí, el monje no ha abandonado la presunción del ‘yo soy’, no la cortó de raíces, ni hizo de ella como con un tronco de palmera, destruyéndola de tal manera que no esté más sujeta a futuros surgimientos. Es de esta manera que un monje rumia.

“Y, ¿cómo es, monjes, un monje que no rumia? He aquí, el monje ha abandonado la presunción del ‘yo soy’, la cortó de raíces, hizo de ella como con un tronco de palmera, destruyéndola de tal manera que no está más sujeta a futuros surgimientos. Es de esta manera que un monje no rumia”.

 


FUENTES

Bhikkhu Bodhi (2012). “Affection” en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. Pp. 351-353.

“Pemasuttam” en Digital Pali Reader.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2016.   

 

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