Sábado, 24 Mayo 2008 11:19

La Tierra de la Manzana Rosa

Valora este artículo
(1 Voto)

1. Aunque el Dhamma es una proyección directa de la propia comprensión del Buda, la forma en que fue proclamado al mundo fue, por supuesto, muy influida por la cultura en la que el Buda vivió. Por lo tanto, alguna comprensión de esta cultura ayudará a tener una mejor comprensión del Dhamma.

2. India es un subcontinente enorme en forma de cuña, con el Mar Arábigo a su Oeste, el Mar de Andaman a su Este, y los picos nevados de los Himalayas a su Norte. En tiempos antiguos era conocido como ‘La Tierra de la Manzana Rosa’ (Jambudipa). El Buda nació y vivió toda su vida en la India nor-central, en el área conocida entonces como la Tierra Media (Majjhima Desa), llamada así porque la gente que vivía allí creía que era el centro de la tierra. La totalidad del área consiste en una planicie vasta, llana y fértil a través de la cual fluyen dos grandes ríos, el Ganges y el Yamuna, y muchos ríos pequeños. Hay tres estaciones – verano, cuando la temperatura puede alcanzar hasta los 40º; la estación lluviosa, cuando los ríos se inundan y viajar se hace difícil; y el invierno, cuando los días pueden ser placenteros pero las noches pueden ser congelantes. En la época del Buda, grandes áreas del norte de la India estaban cubiertas por junglas y las personas que vivían en las varias aldeas que bordeaban las junglas frecuentemente encontraban leones, elefantes, ciervos, rinocerontes y otros animales salvajes.

La población de esta parte norte de India era mucho más pequeña que hoy; había grandes extensiones de tierras cultivables para la agricultura y la mayoría de las personas tenía comida más que suficiente. Incluso los granjeros más pobres podían suplementar su dieta o sus ingresos cazando animales salvajes y recolectando los abundantes frutos que proveían los bosques.

3. La India que el Buda conoció no era una sola unidad política sino más bien una colección de países independientes, frecuentemente luchando entre sí por la supremacía. El más grande y poderosos de esos países era el reino de Magadha [1], que durante la mayor parte de la vida del Buda estuvo regido por el Rey Bimbisara, un gobernante fuerte y eficaz que tuvo un gran interés en la religión. La capital de Maghada era Rajagaha (la Residencia del Rey) que estaba anidada entre colinas escabrosas, y estaba protegida por masivos muros de piedra, los restos de los cuales pueden verse aun en la actualidad. Poco tiempo después de la entrada del Buda en su Nirvana final, Maghada trasladó su capital de Rajagaha a Pataligama, que se llamaría más tarde Pataliputta y hoy se llama Patna, y en ciento cincuenta años había conquistado casi toda la India. Directamente al norte de Magadha y separada de ella por el río Ganges estaba la Confederación Vajjian. La Confederación Vajjian estaba compuesta de varias tribus, dos de las cuales se llamaban los Licchavis y los Videhas, que se habían unido para protegerse de su poderoso vecino de sur. Los Licchavis eran la tribu más importante de la Confederación y su ciudad principal Vesali, era la capital de facto de la Confederación.

A lo largo de la frontera occidental de la Confederación Vajjian estaba Malla, una pequeña república tribal dividida en dos partes, una con su capital en Kusinagara y la otra con su capital en Pava.

Al norte de Malla estaban las dos repúblicas semi independientes de los Sakyas y los Koliyas, con sus capitales en Kapilavatthu y Devadaha respectivamente. Estos y los otros estados tribales no estaban regidos por reyes sino por consejos compuestos por los ciudadanos líderes, no diferentes de aquellos que regían las antiguas ciudades-estado griegas. Los consejos se reunían regularmente y todos eran libres de expresar sus opiniones.

Al noroeste de Magadha estaba Kosala, el segundo país más grande y poderoso de la época. Durante la mayor parte de la vida del Buda, Kosala estuvo gobernado por el rey Pasenadi desde su capital en Savatthi. Kosala ejercía una gran cantidad de influencia sobre los Sakyas. Al sudeste de Kosala estaba Varnsa, con su capital en Kosambi, sobre el río Yamuna. Durante bastante tiempo de la vida del Buda, Varnsa estuvo regida por el rey Udena.

4. El siglo V antes de Cristo fue un periodo de transición. Antiguas repúblicas tribales estaban disolviéndose bajo el impacto de los reinados predadores y autocráticos como Kosala y Magadha. Las ciudades se estaban volviendo más grandes y más sofisticadas, y la gente estaba dejando sus aldeas y granjas para congregarse en ciudades como Kosambi, Savatthi, Rajagaha y otros centros urbanos.

5. La sociedad india estaba ásperamente dividida por el sistema de castas (catuvana) [2]. La casta en la cual nacía una persona determinaba qué trabajo tendría, su estatus en la sociedad, con quién se casaría, dónde viviría y con quién se relacionaría, de hecho casi todos los aspectos de su vida. La casta más alta era la de los brahmanes, que eran los sacerdotes hereditarios del Brahmanismo, los educadores y eruditos. Debajo de ellos estaban los Khattiyas, la casta de los guerreros, que eran gobernantes, soldados y administradores. La casta siguiente eran los Vessa, los comerciantes, mercaderes y artesanos. En el fondo del sistema de castas estaban los Sudras, que trabajaban como granjeros, labradores, y sirvientes. Fuera del sistema de castas estaban los Candalas, los descastados, que eran considerados inaceptables en la sociedad civilizada y el contacto con ellos se consideraba contaminante. Ellos vivían en las afueras de las ciudades y las aldeas, y eran obligados a realizar tareas como la recolección de basura, mover cadáveres, limpiar las calles. El sistema de castas le daba a la sociedad una enorme estabilidad, pero hacía casi imposible la movilidad social y el cambio, y también generaba una enorme crueldad hacia las castas más bajas y los descastados.

Originalmente el sistema de castas era sólo una institución pero más tarde fue integrado al Brahmanismo y se le dio sanción religiosa, y la mayoría de la literatura Brahmánica e Hindú acepta al sistema de castas como algo que fue ordenado por Dios.

6. La escritura era conocida en la época del Buda pero no era ampliamente usada. La razón es que India había perfeccionado modos de aprender la literatura de memoria mucho tiempo atrás, y de transmitirla con tal exactitud que la escritura simplemente no era necesaria. Los Vedas, los himnos sagrados del Brahmanismo, habían sido compuestos unos mil años antes del Buda, y por cierto no fueron escritos hasta muchos siglos después de su Nirvana final, y aun así fueron fielmente preservados. Canciones, leyendas, historias, textos sagrados y grandes cantidades de otra literatura que formaba parte de la cultura de la época fueron todos preservados oralmente.

7. La religión predominante en India durante los tiempos del Buda era el Brahmanismo, no el Hinduismo como se supone comúnmente – siendo el Hinduismo una amalgama del Brahmanismo, el Budismo y varios cultos folklóricos que se desarrollaron sólo muchos siglos después del Buda.

El Brahmanismo creía en un dios creador supremo llamado Brahma y muchos dioses menores como Aggi [3] , el dios del fuego, Indra, el rey de los dioses, Yama, el rey del sub-mundo, Suriya, el dios del sol, etc. Esos dioses eran propiciados con sacrificios (yaga) los que eran arrojados al fuego ritual y luego se creía que eran llevados al cielo en el humo. Las personas ordinarias podían hacer pequeños sacrificios de arroz o ghee (manteca), pero los ricos o la realeza a veces sacrificaban una gran cantidad de animales, usualmente vacas pero ocasionalmente incluso seres humanos. Los sacrificios eran asuntos muy complejos y se creía que podían hacer descender las bendiciones de los dioses sólo si eran practicados de un modo absolutamente correcto. Sólo los brahmanes, los sacerdotes hereditarios, sabían cómo realizar los sacrificios correctamente, conocimiento que guardaban celosamente, y esperaban ser bien pagados por sus servicios. Como resultado de esto, los brahmanes tenían una bien ganada reputación de codiciosos y avaros. Otra práctica importante del Brahmanismo eran los baños rituales. Se creía que si una persona hacía el mal podía ser limpiada o lavada bañándose en ciertos ríos sagrados, el más popular de los cuales era el Ganges.

8. En los tiempos del Buda, había una insatisfacción ampliamente difundida con el Brahmanismo, y muchas personas, incluyendo muchos intelectuales Brahmanes, se estaban interesando en nuevas ideas religiosas. Paralela al Brahmanismo y mucho más antigua era la tradición de los maestros ascéticos no-ortodoxos (samana) que estaban comenzando a atraer la atención crecientemente. El más famoso de esos maestros fue Nataputta, conocido por sus discípulos por el título de Mahavira Jain (el Gran Héroe Victorioso). Sus seguidores eran conocidos como Los Libres de Ataduras (Nigantha) y la religión que él fundó llegó a ser conocida como el Jainismo. Nataputta era un anciano contemporáneo del Buda y ya tenía muchos discípulos en la época en que comenzó el Budismo. Otro grupo importante de ascetas eran los Ajivikas, fundado por Makkhali Gossala. Los ascetas Ajivika iban desnudos y enseñaban que hacer el bien y abstenerse de hacer el mal era inútil, porque todos podrían encontrar la salvación eventualmente por medio del proceso de la trasmigración, así como un ovillo de hilo rodando por el suelo eventualmente se desenrollará. Los Ajivikas tenían muchos seguidores influyentes y defensores, pero el Buda los criticó como a los peores de todos los ascetas. Algunos de los otros maestros bien conocidos de la época eran Ajita de la manta de pelo, Purana Kassapa, Pakudha Kaccayana y Sanjaya Belatthiputta, cuyas religiones duraron sólo unos siglos y luego se extinguieron.


[1] Hoy en día Magadha es la provincia o estado de Bihar.

[2] En la actualidad, 2500 años después de la época del Buda, aun existe este sistema en India.

[3] Agni en sánscrito


Visto 2662 veces Modificado por última vez en Lunes, 05 Julio 2010 19:26
Más en esta categoría: « Introducción Los Sakyas »