Lunes, 22 Junio 2009 04:04

AN 6,16 Nakulapitu Sutta – Discurso con los padres de Nakula

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Una sabia mujer hogareña consuela a su preocupado marido que se encuentra cara a cara con la muerte.

Una vez, mientras el Bienaventurado estaba morando entre los bhaggas, en el Parque de los Venados, en la arboleda de Bhesakala, cerca de la Colina de los Cocodrilos, el padre de Nakula, un hombre hogareño, resultó gravemente enfermo, caído en el dolor y casi moribundo. Entonces, la madre de Nakula se dirigió a él con estas palabras:

“No estés preocupado acerca de tu muerte, hombre hogareño. La muerte es angustiante para alguien que está preocupado. El Bienaventurado denunció que, para alguien que está preocupado, la muerte es angustiante.

“Ahora bien, puede ser que pienses así: ‘La madre de Nakula no será capaz de dar sostén a los niños y mantener el hogar después de mi ida’, pero tú no deberías ver las cosas de esta manera. Yo soy hábil en el arte de hilar el algodón y cardar la lana. Yo sí, puedo dar sostén a los niños y mantener el hogar después de tu ida. Así que no estés preocupado acerca de tu muerte, hombre hogareño. La muerte es angustiante para alguien que está preocupado. El Bienaventurado denunció que, para alguien que está preocupado, la muerte es angustiante.

“Ahora bien, puede ser que pienses así: ‘La madre de Nakula tomará a otro esposo después de mi ida’, pero tú no deberías ver las cosas de esta manera. Tú sabes que mi completa castidad ha sido constante durante los últimos dieciséis años. Así que no estés preocupado acerca de tu muerte, hombre hogareño. La muerte es angustiante para alguien que está preocupado. El Bienaventurado denunció que, para alguien que está preocupado, la muerte es angustiante.

“Ahora bien, puede ser que pienses así: ‘La madre de Nakula no tendrá deseo de ir a visitar al Bienaventurado ni la comunidad de los monjes después de mi ida’, pero tú no deberías ver las cosas de esta manera. Yo tendré el deseo aún más fuerte de ir a visitar al Bienaventurado y la comunidad de los monjes después de tu ida. Así que no estés preocupado acerca de tu muerte, hombre hogareño. La muerte es angustiante para alguien que está preocupado. El Bienaventurado denunció que, para alguien que está preocupado, la muerte es angustiante.

“Ahora bien, puede ser que pienses así: ‘La madre de Nakula no se conducirá plenamente de acuerdo a los preceptos después de mi ida’, pero tú no deberías ver las cosas de esta manera. Entre las vestidas de blanco mujeres hogareñas discípulas del Bienaventurado, que viven de acuerdo a sus preceptos, soy una de ellas. Si alguien duda de esto o lo niega, que vaya a preguntar al Bienaventurado, al Arahant plenamente iluminado, quien justamente está morando entre los bhaggas, en el Parque de los Venados, en la arboleda de Bhesakala, cerca de la Colina de los Cocodrilos. Así que no estés preocupado acerca de tu muerte, hombre hogareño. La muerte es angustiante para alguien que está preocupado. El Bienaventurado denunció que, para alguien que está preocupado, la muerte es angustiante.

“Ahora bien, puede ser que pienses así: ‘La madre de Nakula no alcanzará la tranquilidad interior en su corazón después de mi ida’, pero tú no deberías ver las cosas de esta manera. Entre las vestidas de blanco mujeres hogareñas discípulas del Bienaventurado, que han alcanzado la tranquilidad interior en su corazón, soy una de ellas. Si alguien duda de esto o lo niega, que vaya a preguntar al Bienaventurado, al Arahant plenamente iluminado, quien justamente está morando entre los bhaggas, en el Parque de los Venados, en la arboleda de Bhesakala, cerca de la Colina de los Cocodrilos. Así que no estés preocupado acerca de tu muerte, hombre hogareño. La muerte es angustiante para alguien que está preocupado. El Bienaventurado denunció que, para alguien que está preocupado, la muerte es angustiante.

“Ahora bien, puede ser que pienses así: ‘La madre de Nakula no encontrará un fundamento firme en este Dhamma y Disciplina, un asidero para sus pies, no encontrará consuelo, no se sobrepondrá a las dudas, no disipará su perplejidad, no alcanzará el estado libre de temor ni ganará independencia de los demás en consideración a la enseñanza del Maestro [1] después de mi ida’, pero tú no deberías ver las cosas de esta manera. Entre las vestidas de blanco mujeres hogareñas discípulas del Bienaventurado, que encontraron un fundamento firme en este Dhamma y Disciplina, un asidero para sus pies, que encontraron consuelo, se sobrepusieron a las dudas, disiparon su perplejidad, alcanzaron el estado libre de temor y ganaron independencia de los demás en consideración a la enseñanza del Maestro, soy una de ellas. Si alguien duda de esto o lo niega, que vaya a preguntar al Bienaventurado, al Arahant plenamente iluminado, quien justamente está morando entre los bhaggas, en el Parque de los Venados, en la arboleda de Bhesakala, cerca de la Colina de los Cocodrilos. Así que no estés preocupado acerca de tu muerte, hombre hogareño. La muerte es angustiante para alguien que está preocupado. El Bienaventurado denunció que, para alguien que está preocupado, la muerte es angustiante.”

Y mientras el padre de Nakula, el hombre hogareño fue consolado de esta manera por la madre de Nakula con estas exhortaciones, su enfermedad inmediatamente fue apartada de él. Y él se recuperó de su enfermedad. Así fue, cómo la enfermedad abandonó al padre de Nakula.

Después, una vez que el padre de Nakula se ha recuperado de su dolencia, no mucho después de que su enfermedad lo hubo abandonado, apoyado en un bastón, se fue junto al Bienaventurado. Cuando llegó ahí, saludó respetuosamente al Bienaventurado y se sentó a un lado. Y cuando estaba sentado, el Bienaventurado se dirigió a él con estas palabras:

“Es una verdadera ganancia para ti, hombre hogareño, una gran ganancia, el hecho de tener a la madre de Nakula –llena de compasión y ocupada de tu bienestar- como tu consoladora e instructora. Entre las vestidas de blanco mujeres hogareñas que son mis discípulas y que viven de acuerdo a mis preceptos, ella es una de ellas. Entre las vestidas de blanco mujeres hogareñas que son mis discípulas y que han alcanzado la tranquilidad interior en su corazón, ella es una de ellas. Entre las vestidas de blanco mujeres hogareñas que son mis discípulas y que encontraron un fundamento firme en este Dhamma y Disciplina, un asidero para sus pies, que encontraron consuelo, se sobrepusieron a las dudas, disiparon su perplejidad, alcanzaron el estado libre de temor y ganaron independencia de los demás en consideración a mi enseñanza, ella es una de ellas. Así que, es una verdadera ganancia para ti, hombre hogareño, una gran ganancia, el hecho de tener a la madre de Nakula –llena de compasión y ocupada de tu bienestar- como tu consoladora e instructora.”


NOTA:

[1] Son las características que tradicionalmente se consideran como propias del que entra en la corriente (sotapanna ).


FUENTES:

HARE, E.M (2001) “Nakula’s parents” en The Book of the Gradual Sayings (Anguttara-Nikaya or More-Numbered Suttas). Vol. III: The Book of the Fives and Sixes. Oxford, Pali Text Society. Págs. 211-214.

“Nakulapitusutta” [en línea] en World Tipitaka Edition http://studies.worldtipitaka.org/tipitaka/16A6/1/1.2/1.2.6 (13/05/2008).

THANIISARO BHIKKU [en línea] Nakula Sutta: Nakula’s Parents. http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/an/an06/an06.016.than.html (7 de junio de 2009)


Traducido y editado por Isidatta para el Bosque Theravada © 2009

Publicado por el Bosque Theravada © 2009

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