Domingo, 31 Agosto 2008 15:27

Sn 2,14 Dhammika Sutta - Discurso con Dhammika

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Dhammika es un seguidor laico del Buda, quien le pregunta cómo debería vivir un buen discípulo suyo. En este sutta leemos la respuesta del Buda.

Esto he oído. En una ocasión, el Bienaventurado estaba cerca de Savatthi, en el Bosquesillo de Jeta, en el parque de Anathapindika. Entonces, un seguidor laico de nombre Dhammika, se acercó al Bienaventurado con otros quinientos seguidores laicos. Habiendose acercado, saludó al Bienaventurado respetuosamente y se sentó a un lado. Estando ahí sentado, el seguidor laico Dhammika se dirigió al Bienaventurado con estas palabras:

“Pregunto a Gotama, el que tiene la visión todo-abarcadora, lo siguiente: ¿Cómo actúa alguien que llega a ser un buen discípulo, tanto aquel que abandona la vida hogareña para vivir el estilo de vida sin hogar, como él que es dueño de casa? El Bienaventurado ciertamente conoce el caracter y el futuro destino del mundo, incluyendo a los devas. Indudablemente, nadie se iguala a aquel que es habil en ver las cosas sublimes, al que realmente es llamado como un Buda excelso. Él, habiendo investigado todo el saber y siendo compasivo hacia todos los seres, proclamó el Dhamma, revelando lo que estaba oculto y, mediante su todo-abarcadora visión y firmeza, ilumina todo el mundo.

“El rey de los elefantes de nombre Eravana, llegó a la presencia del Bienaventurado escuchando la palabra ‘Conquistador’. Y, al haberlo consultado y escuchado, se regocijó en sus palabras, mientras que cuando se retiraba dijo ‘¡Bien dicho!’

“De la misma manera, el rey Vessavana Kuvera se acercó al Bienaventurado, para concultarlo acerca de la doctrina. Él también, escuchó respuestas a sus preguntas y, al haberlas escuchado, se regocijó en sus palabras.

“No existe argumento alguno sostenido por los miembros de las otras sectas, llámense Ajivikas o Jainistas, que fuera superior en sabiduría que los del Bienaventurado, al igual que un hombre parado jamás podrá adelantar al que camina rápidamente.

“Tampoco existe argumento alguno sostenido por los brahmines, incluyendo a los brahmines ancianos, que fuera más significativo o que pudiera superar al Bienaventurado en el debate.

“Este Dhamma, bien proclamado por el Bienaventurado, es sutil y placentero. Dínos, pues, oh el más grande de los budas, la respuesta que todos estamos deseosos de oír: todos los monjes aquí sentados, al igual que estos seguidores laicos. Haznos escuchar la doctrina concebida por Aquel-que-es-firme. Y vamos a escuchar como los devas escuchan las palabras de Vasava [1] .”

“Escuchad, entonces, monjes que voy a enseñaros cómo sacudirse del mal y como realizar la práctica ascética; os enseñaré la manera de vivir apropiada para aquellos abandonaron [la vida hogareña]. Recordad bien esta enseñanza.

“El monje no debe deambular a tiempo y a destiempo, sino que debe caminar hacia las aldeas en busca de los donativos de comida, solamente en tiempo correcto. Si lo hace fuera del tiempo correcto, se verá obsesionado por el apego. Es por eso que los budas no caminan en busca de los donativos de comida fuera del tiempo correcto. Las formas y los sonidos, los sabores, los olores y el contacto corporal abruman a los seres. Disipando estos deseos dirigidos a los objetos sensoriales y en tiempo correcto, uno puede entrar en la aldea en busca de la comida matutina. Y una vez, obtenido el alimento, vuelve solo al lugar de su reclusión, donde se sienta con la atención dirigida hacia lo interior, no permitiendo a su mente escaparse hacia los objetos externos. Así el monje desarrolla su auto-dominio.

“Cuando al monje le toca conversar con un discípulo laico, en presencia de alguien más o de otro monje, debe hablar solamente sobre las sutilezas del Dhamma, absteniéndose de calumniar a otros y de chismorreo. A algunos les place combatir por medio de las ideas: nosotros no alabamos esta gente de poca sabiduría. Ellos están amarrados por el apego y su mente divaga lejos.

“Pero, los que escuchan el Dhamma enseñado por el Bienhechor y lo consideran, los discípulos de gran sabiduría, deben hacer un sabio uso de los donativos de la comida, del alojamiento y la habitación, y del agua que sirve para remover el polvo de sus vestimentas. El monje, sin embargo, no debe ensuciarse con el apego hacia los donativos de comida, el alojamiento ni el agua que sirve para remover el polvo de sus vestimentas; al igual que la flor de loto no se apega a las gotas del agua.

“Ahora, voy a enseñaros a vosotros, los seguidores laicos, la manera de vivir la vida de dueño de casa. Para alguien que está ocupado en sus posesiones, es imposible realizar completamente la práctica del monje.

“Él no debe matar a los seres vivos, tampoco causar la muerte de ellos ni incitar a otros que los maten. No debe causar daño a ningún ser en el mundo, sea fuerte o débil.

“El discípulo debe evitar a tomar cualquier cosa que sabe que pertenece al otro. Debe abstenerse de robar, tampoco causar el robo o incitar a otro que robe. Debe evitar completamente tomar cualquier cosa que no le ha sido dada.

“El hombre sabio debe evitar la vida incasta. Debe evitar caer en el hoyo lleno de carbones ardientes. Si no es capaz de llevar una vida en celibato, que no busque a mujeres de otros hombres.

“Cuando asiste a las cortes reales o cuando está en compañía de otra gente, no debe mentir. Él mismo no debe decir mentiras ni tampoco incitar a otros que lo hagan. Debe evitar completamente la falsedad.

“Cuando el dueño de casa escoge la práctica de este Dhamma, no debe consentirse y tomar las bebidas intoxicantes. No debe tomarlas ni animar a otros que los tomen. Debe descubrir que esto lleva a la locura. Mediante la intoxicación, los tontos ejecutan las malas acciones y causan que otros se intoxiquen y también los cometan. Él debe evitar la intoxicación como causa del demérito, de la locura y del placer de los tontos.

“No matar a los seres vivos;

“No tomar lo que no ha sido dado;

“No decir mentiras,

“No tomar bebidas intoxicantes;

“Abstenerse de relaciones sexuales;

“No tomar alimentos por la noche, durante el tiempo no apropiado;

“No vestir guirlandas ni usar perfumes;

“Usar una cama puesta en el suelo o dormir sobre la estera.

“Éstos son los ocho factores de la observancia, dados a conocer por el Buda, quien alcanzó el fin del sufrimiento.

“Con la mente llena de gozo, el dueño de casa observa los días de Uposatha en su plenitud, con estos ocho factores. Observa el decimocuarto, decimoquinto y el octavo día de cada quincena, al igual que sus festividades especiales. Por la mañana, el hombre sabio, con el corazón puro y con la mente alegre, al observar los días de Uposatha, debe distribuir la comida apropiada y la bebida para el Sangha de los monjes. Así también, debe brindar soporte a su madre y a su padre, y debe involucrarse solamente en el comercio recto.

“Un dueño de casa que, diligenetemente, lleva a la práctica esta forma de vida, está encaminado hacia mundo de los devas radiantes.”


[1] ‘Vasava’ es uno de los varios nombres que tiene Sacca, el rey de los devas. Es una forma poética de decir que se van a escuchar las palabras de alguien con gran atención y respeto.


 

FUENTES:

“Dhammikasuttam” en Chattha Sangayana. CD-Rom, Versión 3.

IRLEAND, John D. [en línea] Dhammika Sutta: Dhammika (excerpt). (18/06/2006)

NORMAN, K.R. (2001) “Dhammika” en The Group of Discourse: Sutta Nipata. Oxford, Pali Text Society. Págs. 46-49.


Traducido y editado por Isidatta para el Bosque Theravada © 2008

Edición de Bosque Theravada © 2008

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