Sábado, 14 Marzo 2009 18:24

Parte II: Los Siete Conjuntos

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D. Las Cuatro Bases del Poder Espiritual


Pasajes del Canon Pali {63-68}

{63} “Monjes, aquellos que son negligentes con las cuatro bases del poder espiritual, también son negligentes con el Óctuple Noble Sendero que conduce a la completa destrucción del sufrimiento. Aquellos que están comprometidos con las cuatro bases del poder espiritual, también se comprometen con el Óctuple Noble Sendero que conduce a la completa destrucción del sufrimiento. ¿Cuáles cuatro?

“Monjes, este es el caso del monje que desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido al deseo y la formación volitiva del esfuerzo. Él desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido a la energía y la formación volitiva del esfuerzo. Él desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido a la mente y la formación volitiva del esfuerzo. Él desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido a la investigación y la formación volitiva del esfuerzo.

“Monjes, aquellos que son negligentes con estas cuatro bases del poder espiritual... Aquellos que están comprometidos con estas cuatro bases del poder espiritual, también se comprometen con el Óctuple Noble Sendero que conduce a la completa destrucción del sufrimiento.”

SN 51,2

 

{64} Ananda: “Venerable señor, ¿qué es el poder espiritual? ¿Qué es la base del poder espiritual? ¿Cómo se desarrollan las bases del poder espiritual? ¿Cuál es el camino que conduce al desarrollo de las bases del poder espiritual?”

El Buda: "Este es el caso, Ananda, del monje que siendo uno, se convierte en muchos y siendo muchos, se convierte en uno. Aparece y desaparece. Sin impedimento alguno, traspasa las paredes, terraplenes y montañas, como si fueran aire. Se zambulle dentro de la tierra, como si fuera agua. Camina sobre el agua sin hundirse, como si fuera tierra seca. Sentado con piernas cruzadas, atraviesa los aires como si fuera un pájaro sobre el viento. Con su mano toca y, hasta da palmadas al sol y la luna, así es de imponente y poderoso. Ejercita la influencia de su cuerpo hasta los mundos del Brama. [Como un hábil alfarero o su aprendiz, sabe dar muchas formas a la arcilla bien preparada y convertirla en diferentes clases de recipientes cerámicos de acuerdo a sus deseos; o como un hábil tallista de marfil o su aprendiz, sabe trabajar el marfil bien preparado de acuerdo a sus deseos; o como un hábil orfebre o su aprendiz, sabe hacer de oro bien preparado los artículos que de acuerdo a sus deseos –así también, el monje, con su mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de las impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia varios poderes sobrenaturales. Siendo uno sólo, se convierte en muchos... Ejercita la influencia de su cuerpo hasta los mundos del Brama.]

“Con el oído divino, purificado y que supera el de los seres humanos, él escucha a ambas clases de sonidos: los divinos y los humanos, provenientes de lejos o de cerca. [Como un hombre viajando a lo largo de la carretera, puede escuchar los sonidos de los timbales, pequeños tambores, conchas, címbalos e instrumentos de percusión, y discernir: ‘Éste es el sonido de los timbales, éste de los pequeños tambores, éste de conchas, éste de címbalos y éste de los instrumentos de percusión’. De la misma manera el monje, con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de las impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia el oído divino. Con el oído divino, purificado y que supera el de los seres humanos, escucha a ambas clases de sonidos: los divinos y los humanos, provenientes de lejos o de cerca.]

“Con su propia mente, él conoce y distingue la mente de los otros seres o de otras personas. Conoce la mente afectada por la pasión, como mente apasionada, y la mente sin pasión, como la mente liberada de la pasión. Conoce la mente afectada por la aversión, como la mente con aversión, y la mente sin aversión, como la mente liberada de aversión. Conoce la mente afectada por la falsa ilusión, como mente mal ilusionada, y la mente sin falsa ilusión, como la mente liberada de la falsa ilusión. Discierne la mente restringida como tal y sabe cuándo la mente está dispersa. Cuando una mente está expandida, la reconoce como expandida y cuando está estrecha, sabe que está estrecha. A una mente destacada, la reconoce como destacada y una mente corriente reconoce como tal. Sabe cuándo la mente está concentrada y cuando no lo es, en ambos casos lo discierne correctamente, como también cuando la mente está liberada y cuando no. [Como una mujer, un hombre o un muchacho preocupado por su apariencia, examina cuidadosamente el reflejo de su propio rostro en el brillante espejo o en el tazón con agua pura, sabiendo discernir lunares o motas de las partes libres de manchas, así también, el monje, con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de las impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia la lectura de las otras mentes. Con su propia mente, conoce y distingue la mente de los otros seres o de otras personas... Sabe cuándo la mente está concentrada y cuando no lo es, en ambos casos lo discierne correctamente, como también cuando la mente está liberada y cuando no.]

“Él se acuerda de sus múltiples vidas pasadas: de un nacimiento, dos nacimientos, tres nacimientos, cuatro, cinco, diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta, cien, mil, cien mil nacimientos, muchos eones de las contracciones cósmicas, muchos eones de las expansiones cósmicas, muchos eones de las contracciones y expansiones cósmicas, recordando: ‘En aquel entonces, mi nombre era así, mi linaje era éste y provenía de ésta casta; me alimentaba de ésta clase de comida, experimentaba ésta y aquella clase de alegrías y penas y he vivido ésta cantidad de años. Habiendo terminado mi vida ahí, me he reconectado allá, donde mi nombre era... Habiendo terminado mi vida ahí, me he reconectado aquí’. De esta manera, se acuerda de varias de sus vidas pasadas, con sus condiciones y detalles. [Como si un hombre saliera de su pueblo para irse al otro, y luego saliera de aquel para irse a uno nuevo y diferente y finalmente volviera a su casa. Entonces, podría tener este pensamiento: ‘Salí de mi pueblo natal y me fui a este otro pueblo. Ahí estuve parado de esta manera, estuve sentado así, hablé de esta forma y permanecí en silencio de esta manera. Salí de este pueblo y me fui a aquel otro pueblo diferente, donde estuve parado de esta manera, estuve sentado así, hablé de esta forma y permanecí en silencio de esta manera. Finalmente, salí de aquel otro pueblo diferente y volví a casa’. De esta misma manera, el monje, con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de las impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia el conocimiento de las existencias pasadas. Se acuerda de sus múltiples vidas pasadas: de un nacimiento... se acuerda de varias de sus vidas pasadas, con sus condiciones y detalles.]

“A través del ojo divino, purificado y que sobrepasa el humano, ve la muerte de los seres y su reaparición, discerniendo si su destino es inferior o superior, hermoso u horrible, afortunado o desafortunado, de acuerdo al kamma de cada uno. Conoce de esta manera: ‘Estos seres, que obraron mal con su cuerpo, con su habla o con su mente, los que injuriaban a los nobles, mantenían los incorrectos puntos de vista y asumían acciones resultantes de estos erróneos puntos de vista, al quebrarse su cuerpo, después de la muerte, han reaparecido en el plano de las penurias, de mal destino, en los reinos bajos, en el infierno. Pero aquellos seres, que obraron bien con su cuerpo, con su habla o con su mente, los que no injuriaban a los nobles, mantenían los correctos puntos de vista y asumían acciones resultantes de estos correctos puntos de vista, al quebrarse su cuerpo, después de la muerte, han reaparecido en el buen destino, en el mundo celestial’. De esta manera, a través del ojo divino, purificado y que sobrepasa el humano, él ve la muerte de los seres y su reaparición, discerniendo si su destino inferior o superior, hermoso u horrible, afortunado o desafortunado, de acuerdo a su kamma. [Como si un hombre, que tuviera una buena vista, estuviera parado en la cima de un edificio en el centro de su ciudad y observara la gente entrando en la casa y saliendo de ella, caminando a lo largo de la calle y gente sentada en la plaza central. Entonces, podría tener este pensamiento: ‘esta gente entra y sale de la casa, camina a lo largo de la calle y está sentada en la plaza central’. De la misma manera, el monje, con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de las impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia la muerte y la reconexión de los seres. A través del ojo divino, purificado y que sobrepasa el humano, ve la muerte de los seres y su reaparición, discerniendo si su destino es inferior o superior, hermoso u horrible, afortunado o desafortunado, de acuerdo a su kamma.]

“¿Y qué es la base del poder espiritual? Es el camino y la práctica que conduce a ganar el poder espiritual, a obtener el poder espiritual. Ésta es la base del poder espiritual.

“¿Y cómo el monje desarrolla las bases del poder espiritual? Este es el caso del monje que desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido al deseo y la formación volitiva del esfuerzo. Él desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido a la energía y la formación volitiva del esfuerzo. Él desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido a la mente y la formación volitiva del esfuerzo. Él desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido a la investigación y la formación volitiva del esfuerzo. Así desarrolla el monje las bases del poder espiritual.

“¿Y cuál es el camino que conduce al desarrollo de las bases del poder espiritual? Este es el Noble Óctuple Sendero: el recto entendimiento, recta intención, recta forma de hablar, recta acción, recta forma de vivir, recto esfuerzo, recta atención consciente y recta concentración. Éste es el camino que conduce al desarrollo de las bases del poder espiritual.

SN 51,27 [DN 2 ]

 

{65} “Monjes, cuando el monje alcanza la unificación de la mente, cuando gana la unificación de la mente basada en el deseo, la misma se llama ‘concentración a través del deseo’. Él genera el deseo de que no surjan los malos y perjudiciales estados mentales que aún no han surgido: hace este esfuerzo, pone en él su energía y a él aplica su mente y su fortaleza. Él genera el deseo de abandonar los malos y perjudiciales estados mentales que ya han surgido: hace este esfuerzo, pone en él su energía y a él aplica su mente y su fortaleza. Él genera el deseo de que surjan los saludables estados mentales que aún no han surgido: hace este esfuerzo, pone en él su energía y a él aplica su mente y su fortaleza. Él genera el deseo de que permanezcan los saludables estados mentales que ya han surgido, que los mismos no decaigan sino que incrementen, se expandan, lleguen a su máximo desarrollo y cumplimiento: hace este esfuerzo, pone en él su energía y él aplica su mente y su fortaleza. A éstos se les llama ‘formaciones volitivas del esfuerzo’. Este es el deseo y ésta es la concentración a través del deseo, y éstas son las formaciones volitivas del esfuerzo. Esto se llama ‘la base del poder espiritual dotada de la concentración debido al deseo y la formaciones volitivas del esfuerzo’.

“Monjes, cuando el monje alcanza la unificación de la mente, cuando gana la unificación de la mente basada en la energía...

“Monjes, cuando el monje alcanza la unificación de la mente, cuando gana la unificación de la mente basada en la mente...

“Monjes, cuando el monje alcanza la unificación de la mente, cuando gana la unificación de la mente basada en la investigación, la misma se llama ‘concentración a través de la investigación’. Él genera el deseo de que no surjan los malos y perjudiciales estados mentales… Él genera el deseo de que permanezcan los saludables estados mentales que ya han surgido, que los mismos no decaigan sino que incrementen, se expandan, lleguen a su máximo desarrollo y cumplimiento: hace este esfuerzo, pone en él su energía y él aplica su mente y su fortaleza. A éstos se les llama ‘formaciones volitivas del esfuerzo’. Esta es la investigación y ésta es la concentración a través de la investigación, y éstas son las formaciones volitivas del esfuerzo. Esto se llama ‘la base del poder espiritual dotada de la concentración debido a la investigación y la formaciones volitivas del esfuerzo’.

SN 51,13

 

{66} “Monjes, cuando estas cuatro bases del poder espiritual se desarrollan y se cultivan, traen mucho fruto y son de gran beneficio.

“¿Y cómo, monjes, estas cuatro bases del poder espiritual deben ser desarrolladas y cultivadas, para que traigan mucho fruto y sean de gran beneficio?

“He aquí, monjes, el monje desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido al deseo y las formaciones volitivas del esfuerzo, pensando: ‘Este mi deseo no será ni demasiado flojo ni demasiado tenso; no será demasiado restringido internamente ni demasiado distraído externamente’. Y él permanece percibiendo  antes y después: ‘Así antes, como después; así después, como antes; así abajo, como arriba; así arriba, como abajo; así de día, como de noche; así de noche, como de día’. Con la mente abierta y no envuelta, él desarrolla la mente imbuida con luminosidad.

“Él desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido a la energía… Él desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido a la mente… Él desarrolla la base del poder espiritual dotada de la concentración debido a la investigación, pensando: ‘Esta mi investigación no será ni demasiada floja ni demasiado tensa; no será demasiado restringida internamente ni demasiado distraída externamente’. Y él permanece percibiendo  antes y después: ‘Así antes, como después; así después, como antes; así abajo, como arriba; así arriba, como abajo; así de día, como de noche; así de noche, como de día’. De esta manera, con la mente abierta y no envuelta, él desarrolla la mente imbuida con la luminosidad.

“¿Y de qué manera, monjes, el deseo es demasiado flojo? Es cuando el deseo está acompañado por la lasitud, cuando está asociado con la lasitud. De esta manera, el deseo es demasiado flojo.

“¿Y de qué manera, monjes, el deseo es demasiado tenso? Es cuando el deseo está acompañado por la intranquilidad, cuando está asociado con la intranquilidad. De esta manera, el deseo es demasiado tenso.

“¿Y de qué manera, monjes, el deseo es demasiado restringido internamente? Es cuando el deseo está acompañado por la pereza y  el letargo, cuando está asociado con la pereza y  el letargo. De esta manera, el deseo es demasiado restringido internamente.

“¿Y de qué manera, monjes, el deseo es demasiado distraído externamente? Es cuando el deseo es repetidamente distraído externamente, cuando es repetidamente perturbado por cuenta de las cinco cuerdas de los placeres sensuales. De esta manera, el deseo es demasiado distraído externamente.

“¿Y de qué manera, monjes, el monje permanece percibiendo  antes y después: ‘Así antes, como después; así después como antes’? He aquí, monjes, la percepción del antes y después está bien cogida por el monje, bien atendida, bien considerada y bien penetrada con sabiduría. De esta manera, monjes, el monje permanece percibiendo  antes y después: ‘Así antes, como después; así después como antes’.

“¿Y de qué manera, monjes, el monje permanece ‘así abajo, como arriba; así arriba, como abajo’? He aquí, monjes, el monje revisa este cuerpo hacia arriba desde los pies, y hacia abajo desde la punta de los cabellos, revisa todo lo que está envuelto por la piel, como algo que está lleno de diferentes clases de impurezas: cabellos, vellos, uñas, dientes, piel, carne, tendones, huesos, médula ósea, riñones, corazón, hígado, membrana, bazo, pulmones, intestinos, mesenterio, comida sin digerir, excremento, cerebro, bilis, flema, pus, sangre, sudor, grasa, lágrimas, linfa, saliva, moco, sinovia y orín. De esta manera, monjes, el monje permanece ‘así abajo, como arriba; así arriba, como abajo’.

“¿Y de qué manera, monjes, el monje permanece ‘a sí de día, como de noche; así de noche, como de día’? He aquí, monjes, cuando el monje desarrolla de noche la base del poder espiritual dotada de la concentración debido al deseo y las formaciones volitivas del esfuerzo, de la misma manera, [desarrollando] las mismas cualidades, los mismos rasgos y los mismos aspectos, que cuando desarrolla la base del poder espiritual durante el día. O, cuando el monje desarrolla de día la base del poder espiritual dotada de la concentración debido al deseo y las formaciones volitivas del esfuerzo, de la misma manera, [desarrollando] las mismas cualidades, los mismos rasgos y los mismos aspectos, que cuando desarrolla la base del poder espiritual durante la noche. De esta manera, monjes, el monje permanece ‘a sí de día, como de noche; así de noche, como de día’.

“¿Y de qué manera, monjes, con la mente abierta y no envuelta, el monje desarrolla la mente imbuida con la luminosidad? He aquí, monjes, la percepción de la luz está bien cogida por el monje; él está bien resuelto en relación a la percepción del día. De esta manera, monjes, con la mente abierta y no envuelta, el monje desarrolla la mente imbuida con la luminosidad.

[De manera semejante se desarrolla el análisis de las demás bases ]

“Monjes, cuando estas cuatro bases del poder espiritual se desarrollan y se cultivan de esta manera, el monje ejerce varias clases del poder espiritual... Con el oído divino, purificado y que supera el de los seres humanos, él escucha a ambas clases de sonidos: los divinos y los humanos, provenientes de lejos o de cerca. .. Con su propia mente, él conoce y distingue la mente de los otros seres o de otras personas... Él se acuerda de sus múltiples vidas pasadas... A través del ojo divino, purificado y que sobrepasa el humano, ve la muerte de los seres y su reaparición...

“Monjes, cuando estas cuatro bases del poder espiritual se desarrollan y se cultivan de esta manera, el monje , con la destrucción de las impurezas mentales, ya en esta vida, el monje entra y permanece en la mente liberada de las impurezas mentales, en la liberación mediante la sabiduría, descubriendo por sí mismo el conocimiento directo.

“De esta manera, monjes, cuando estas cuatro bases del poder espiritual se desarrollan y se cultivan, traen muchos frutos y son de gran beneficio.”

SN 51,20

 

{67} Esto he oído. En una ocasión, el Venerable Ananda estaba en Kosambi, en el parque Ghosita. Allí, un brahmín de nombre Unnabha fue a visitar al Venerable Ananda y, al llegar, intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyó la amable charla de bienvenida, el brahmín Unnabha se sentó a un lado y se dirigió al Venerable Ananda con estas palabras: “Maestro Ananda, ¿con qué propósito se vive esta vida santa bajo el asceta Gotama?”

“Brahmín, esta vida santa bajo el asceta Gotama, se vive con el propósito de abandonar el deseo”.

“Pero, maestro Ananda, ¿existe algún camino, existe la manera de abandonar el deseo?”

“Sí, brahmín, existe el camino y existe la manera de abandonar el deseo.”

“Entonces, maestro Ananda, ¿cuál es el camino y cuál es la manera de abandonar el deseo.

“Brahmín, es el caso del monje que desarrolla la base del poder espiritual dotado de concentración en el deseo y en las formaciones volitivas del esfuerzo. Él desarrolla la base del poder espiritual dotado de concentración en la energía y en las formaciones volitivas del esfuerzo. Él desarrolla la base del poder espiritual dotado de concentración en la resolución y en las formaciones volitivas del esfuerzo. Él desarrolla la base del poder espiritual dotado de concentración en la investigación y en las formaciones volitivas del esfuerzo. Éste es el camino, brahmín, ésta es la manera de abandonar el deseo.”

“Si esto es así, maestro Ananda, entonces se trata de un camino sinfín, de un camino que no se termina. Es, pues, imposible que alguien pueda abandonar el deseo con el propio deseo.”

“En este caso, brahmín, déjame hacerte una pregunta sobre este tópico. Responda como mejor te parezca. ¿Qué te parece, brahmín, tuviste o no, previamente un deseo pensando así: ‘Voy a ir al parque’, y cuando llegaste al parque, ha sido este deseo particular disipado?”

“Sí, señor.”

“¿Y no tuviste también, previamente, la energía pensando así: ‘Voy a ir al parque’, y cuando llegaste al parque, ha sido esta energía particular disipada?”

“Sí, señor.”

“¿Y no tuviste también, previamente, la resolución pensando así: ‘Voy a ir al parque’, y cuando llegaste al parque, ha sido esta resolución particular disipada?”

“Sí, señor.”

“¿Y, previamente brahmín, no estuviste también investigando pensando así: ‘Voy a ir al parque’, y cuando llegaste al parque, ha sido esta investigación particular disipada?”

“Sí, señor.”

“Y es exactamente así también, en caso de un monje que ha llegado a ser un arahant: que puso fin a las impurezas mentales, vivió una vida santa, concluyó la tarea, bajó sus cargas, alcanzó la meta suprema, destruyó por completo las cadenas de las futuras existencias y fue completamente liberado a través del conocimiento final. Él también, previamente, tuvo el deseo de alcanzar el estado de arahant. Y cuando alcanzó el estado de arahant, este deseo fue disipado. También, previamente, tuvo la energía para alcanzar el estado de arahant. Y cuando alcanzó el estado de arahant, esta energía fue disipada. También, previamente, tuvo la resolución de alcanzar el estado de arahant. Y cuando alcanzó el estado de arahant, esta resolución fue disipada. También, previamente, estuvo investigando para alcanzar el estado de arahant. Y cuando alcanzó el estado de arahant, esta investigación fue disipada.

“Entonces, brahmín, ¿qué opinas: es este camino sinfín o es un camino que termina?”

“Estás en lo cierto, maestro Ananda. Este camino es un camino que tiene fin y no un camino sinfín.

SN 51,15

 

{68} El Venerable Ananda se acercó al Bienaventurado y, después de rendirle homenaje, se sentó a un lado y dijo: “Venerable señor, ¿recuerda el Bienaventurado haber ido alguna vez al mundo del Brama, a través del poder espiritual, con el cuerpo hecho por la mente?

“Sí, Ananda, recuerdo haber ido alguna vez al mundo del Brama, a través del poder espiritual, con el cuerpo hecho por la mente.”

“Pero, venerable señor, y ¿recuerda el Bienaventurado haber ido alguna vez al mundo del Brama, a través del poder espiritual, con este cuerpo compuesto de los cuatro grandes elementos?”

“Sí, Ananda, recuerdo haber ido alguna vez al mundo del Brama, a través del poder espiritual, con este cuerpo compuesto de los cuatro grandes elementos”.

“El hecho de que el Bienaventurado sea capaz de ir al mundo del Brama a través del poder espiritual con el cuerpo hecho por la mente y que sea capaz también ir al mundo del Brama a través del poder espiritual con este cuerpo compuesto de los cuatro grandes elementos, es un hecho maravilloso y asombroso, venerable señor, por parte del Bienaventurado.”

“Los Tathagatas, Ananda son maravillosos y poseen cualidades maravillosas; los Tathagatas, Ananda son asombrosos y poseen cualidades asombrosas.

“Ananda, cuando el Tathagata sumerge el cuerpo en la mente y la mente en el cuerpo, y cuando permanece en la dichosa percepción y en la boyante percepción con respecto al cuerpo, entonces el cuerpo del Tathagata llega a ser más flotante, maleable, manejable y luminoso.

“Al igual que una bola de hierro, Ananda, calentada todo el día, llega a ser más flotante, maleable, manejable y luminosa, así también cuando el Tathagata sumerge el cuerpo en la mente y la mente en el cuerpo, y cuando permanece en la dichosa percepción y en la boyante percepción con respecto al cuerpo, su cuerpo llega a ser más flotante, maleable, manejable y luminoso.

“Ananda, cuando el Tathagata sumerge el cuerpo en la mente y la mente en el cuerpo, y cuando permanece en la dichosa percepción y en la boyante percepción con respecto al cuerpo, entonces el cuerpo del Tathagata se eleva sin dificultad desde la tierra hacia los aires y él ejerce varias clases del poder espiritual: s iendo uno, se convierte en muchos y siendo muchos, se convierte en uno. Aparece y desaparece. Sin impedimento alguno, traspasa las paredes, terraplenes y montañas, como si fueran aire. Se zambulle dentro de la tierra, como si fuera agua. Camina sobre el agua sin hundirse, como si fuera tierra seca. Sentado con piernas cruzadas, atraviesa los aires como si fuera un pájaro sobre el viento. Con su mano toca y, hasta da palmadas al sol y la luna, así es de imponente y poderoso. Ejercita la influencia de su cuerpo hasta el mundo del Brama.

“Al igual, Ananda, que un copo de algodón o [un pelo lanoso] del capoc, siendo liviano, es sostenido por el viento y se eleva sin dificultad desde la tierra hacia los aires, así también cuando el Tathagata sumerge el cuerpo en la mente y la mente en el cuerpo, y cuando permanece en la dichosa percepción y en la boyante percepción con respecto al cuerpo, se eleva sin dificultad desde la tierra hacia los aires y ejerce varias clases del poder espiritual: s iendo uno, se convierte en muchos… Ejercita la influencia de su cuerpo hasta el mundo del Brama.”

 

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