Viernes, 18 Abril 2008 07:58

Otras enseñanzas importantes

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El budismo, a diferencia de la mayoría de las otras religiones, carece de un determinado credo religioso que necesariamente deberían profesar sus seguidores. El mismo, tampoco requiere de la fe en una divinidad o algún ser trascendente. El Buda no fue un dios, ni tampoco pretendió instituirse como un profeta o portavoz de alguna divinidad. Es probablemente por esta razón que, en la práctica, el budismo se manifiesta extremadamente flexible y fácilmente adaptable a diferentes creencias, culturas y puntos de vista: para algunos es una religión, para otros una filosofía de vida y para terceros, simplemente un camino de meditación o una terapia. Este estilo de promover la tolerancia y la flexibilidad, la aversión hacia las respuestas dogmáticas se remonta a la época y la forma de ser del mismo Siddhatta Gotama. En numerosas oportunidades, Buda se vio abordado por preguntas sobre las cuestiones controversiales discutidas en su época, pero siempre y consecuentemente se rehusaba tomar posición alguna frente a estos temas. Por ejemplo, en la Potthapada Sutta, un discurso que lleva el nombre de un asceta mendigante quien, precisamente le hizo a Buda una serie de cuestiones semejantes, leemos que, entre otras cosas, el mismo quería saber sobre qué pasaría con la vida después de la muerte, sobre si el universo era finito o infinito, si tenía el comienzo y el fin o era eterno, etc. Buda, consecuentemente no respondió a ninguna de estas preguntas. ¿Por qué? "Porque estos temas –según sus propias palabras- no conducen a la obtención de la última meta, no ayudan a encontrar la Verdad, no son fundamentales para una vida santa. Tampoco ayudan a sobreponerse al desengaño de la vida, al apasionamiento, a lograr el calma mental, a llegar al verdadero conocimiento ni a mejorar el estado de conciencia. Es por eso que yo no enseño sobre estos temas". De acuerdo a lo expresado anteriormente, cuando hablamos de las "enseñanzas budistas", debemos entenderlas dentro de este mismo contexto: antes de ser "verdades" puestas a creer, son formas de percibir la realidad, las cuales uno puede aceptar o no, pero que, en la mayoría de los casos, son cognoscibles a través de la experiencia propia de cada uno y no son absolutamente dogmáticas.

Dichas enseñanzas cumplen también con un otro objetivo secundario, que es el de ayudarnos a entender las técnicas de meditación budista, pues las mismas se basan en los mismos principios y, en algunas casos, procuran que dichas "verdades" sean más claras y más directamente observables a través de la experiencia de la meditación. Lo que viene a continuación entonces, debería ser tratado como un ensayo de la explicación de algunas características de la Realidad a ser examinadas, antes que una exposición de la "doctrina" budista, la cual de hecho no existe.

Entre estas enseñanzas más importantes, compartidas por todas las principales tradiciones budistas, se encuentra la que se conoce con el nombre de las "Tres características de los fenómenos" o "Tres signos del ser", que son la impermanencia, la insatisfacción y la no-existencia del yo, o sea, anicca, dukkha y anatta, respectivamente en el idioma pali. Por otro lado, con el budismo se relaciona muy estrechamente la doctrina del kamma (karma, en sánscrito) y la polémica enseñanza sobre el renacimiento, la cual, como veremos, no es compartida por todas las tradiciones budistas de igual manera y tiene interpretaciones diferentes. Finalmente, el tema de Nibbana (Nirvana, en sánscrito), siendo la meta última de toda la praxis budista, debería ser también examinada en este lugar.

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