Viernes, 22 Septiembre 2017 14:18

DN 19 Mahagovinda Sutta – Discurso con Mahagovinda [el Gran Mayordomo]

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Un gandhabba —de nombre Pancasikha— aparece junto al Buda, relatándole lo acontecido en el mundo de los devas, tal como aparece en el relato de Janavasabha en el sutta anterior. Luego, narra la historia de Mahagovinda, quien se encargaba de los asuntos de los siete reyes y, a pesar de la importancia de sus tareas, se retiró a la vida contemplativa, hecho que le permitió renacer en el reino del Brahma.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado:

En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en la montaña Pico de Buitre, cerca de Rajagaha. Entonces, cuando la noche estaba muy avanzada, un gandhabba —de nombre Pancasikha— se acercó al Bienaventurado iluminando todo el monte Pico de Buitre con un gran resplandor. Estando allí, rindió homenaje al Bienaventurado, se quedó a un lado y dijo: “Venerable Señor, quisiera contar al Bienaventurado lo que he visto y observado cuando estaba en la presencia de los Treinta y Tres Dioses”.

“Pues cuéntamelo, Pancasikha”, respondió el Bienaventurado.

[2] “Una vez, Venerable Señor, hace mucho tiempo atrás, la noche de Uposatha de la quincena del mes que marca el inicio del retiro de las Lluvias, los Treinta y Tres Dioses estaban sentados en una gran asamblea en el salón de Sudhamma. Y estaban rodeados por una gran compañía celestial, incluyendo a los Cuatro Grandes Reyes de los cuatro puntos cardinales. Estaba allí Dhatarattha, el rey del este, sentado en dirección al oeste. Vidhaka, el rey del sur, sentado en dirección al norte. Virupakkha, el rey del oeste, sentado en dirección al este. Y Vessavana, el rey del norte, sentado en dirección al sur. Este era el orden en el cual estaban sentados estos reyes, en aquella ocasión. Entonces llegaron nuestros asientos. Y aquellos devas, Venerable Señor, que nacieron recientemente entre el séquito de los Treinta y Tres Dioses, por haber vivido sus vidas bajo el Bienaventurado, superaban a los otros devas por su apariencia y gloria. Y por esa razón, los Treinta y Tres Dioses se mostraron complacidos y felices, se llenaron de deleite y gozo, y dijeron: ‘El séquito de los devas se incrementó, mientras el séquito de los asuras disminuyó’.

[3] “Entonces, Venerable Señor, Sakka —el gobernador de los devas—, cuando vio la satisfacción de los Treinta y Tres Dioses por su séquito, expresó esta aprobación mediante una exclamación gozosa:

            “’Los Treinta y Tres Dioses se regocijan, al igual que su gobernante,

            Alabando al Tathagata y el verdadero Dhamma,

            Viendo a los recién llegados devas, hermosos y brillantes,

            Que viviendo la vida santa bajo el Bienaventurado,

            Superan al resto en fama y esplendor en su buen renacimiento,

            Los herederos del gran Maestro que han ganado la verdad sublime.

            Viendo esto, los Treinta y Tres Dioses se regocijan, al igual que su gobernante,

            Alabando al Tathagata y el verdadero Dhamma’.

“Al escuchar esto, Venerable Señor, los Treinta y Tres Dioses se regocijaron aún más y dijeron: ‘Realmente el séquito de los devas se incrementó, mientras el séquito de los asuras disminuyó’.

[4] “Entonces Sakka, el gobernador de los devas, viendo la satisfacción de los Treinta y Tres Dioses, les dijo: ‘¿Os gustaría escuchar, señores, las ocho declaraciones verdaderas de elogio hacia el Bienaventurado?’.

“’Es nuestro deseo escucharlas, señor’.

“Entonces Sakka, Venerable Señor, el gobernador de los devas, hizo estas ocho declaraciones verdaderas de elogio hacia el Bienaventurado:

[5] “’¿Qué opináis, señores? En consideración a la manera en la que el Bienaventurado se esforzó por el bienestar y la felicidad de muchos, y actuó a favor de los devas y seres humanos, mediante su compasión por el mundo; no podemos encontrar a otro maestro alguno que estuviese dotado de semejantes cualidades —sea en el pasado o en el presente— como el Bienaventurado.

[6] “’Además, este Dhamma que ha sido bien expuesto por el Bienaventurado, visible aquí y ahora, independiente del tiempo, que invita al sabio a venir y ver, y ser experimentado por uno mismo; no podemos encontrar a otro maestro alguno que proclamase semejante Dhamma —sea en el pasado o en el presente— como el Bienaventurado.

[7] “’Además, el Bienaventurado explicó bien: ‘esto es bueno’, ‘esto es malo’, ‘esto es reprochable’, ‘esto es irreprochable’, ‘esto ha de ser practicado’, ‘esto ha de ser evitado’, ‘esto es ordinario’, ‘esto es noble’, ‘esto tiene cualidades perjudiciales, esto beneficiosas y esto mixtas’; no podemos encontrar a otro maestro alguno que explicase tan bien semejantes cosas —sea en el pasado o en el presente— como el Bienaventurado.

[8] “’Además, el Bienaventurado ha explicado a sus discípulos el sendero que conduce al Nibbana, de manera tal que ellos se fusionan uno con el otro: el Nibbana, con el sendero que conduce al Nibbana, y el sendero que conduce al Nibbana, con el Nibbana. Al igual que las aguas del río Ganges y el río Yamuna se fusionan y corren juntas, así, también, el Nibbana y el bien revelado sendero que conduce al Nibbana se fusionan y corren juntos; no podemos encontrar a otro maestro alguno, de estas características, que revelase semejante sendero que conduce al Nibbana —sea en el pasado o en el presente— como el Bienaventurado.

[9] “’Además, el Bienaventurado ha ganado a los compañeros de ambas clases: tanto a los aprendices que recorren el sendero, como a los Arahants que han vivido la vida santa; compañeros que no salen afuera, sino que permanecen en compañía de su mente enfocada en el objeto; no podemos encontrar a otro maestro alguno, de estas características, que morase de esta manera —sea en el pasado o en el presente— como el Bienaventurado.

[10] “’Además, las dádivas conferidas al Bienaventurado son bien conferidas, su fama ampliamente establecida, así que los khattiyas, como la gente común y corriente, siguen depositando su fe en él; con todo eso, el Bienaventurado toma estas dádivas con la mente libre de presunción; no podemos encontrar a otro maestro alguno de estas características —sea en el pasado o en el presente— como el Bienaventurado.

[11] “’Además, el Bienaventurado es coherente entre lo que dice y hace; no podemos encontrar a otro maestro alguno, de estas características, con su Dhamma y los detalles —sea en el pasado o en el presente— como el Bienaventurado. 

[12] “’Además, el Bienaventurado trasciende todos los «cómo» y «por qué», ya que al descubrir la meta suprema de la vida santa, se apartó de él toda duda; no podemos encontrar a otro maestro alguno, de estas características, que hiciese las mismas cosas —sea en el pasado o en el presente— como el Bienaventurado. 

“Estas son las ocho declaraciones verdaderas, de elogio hacia el Bienaventurado, Venerable Señor, que Sakka —el gobernador de los devas— hizo frente a los Treinta y Tres Dioses. Y entonces, los Treinta y Tres Dioses fueron aún más satisfechos y se llenaron de gozo, deleite y felicidad, al escuchar estos verdaderos elogios al Bienaventurado.

[13] “Entonces, Venerable Señor, ciertos dioses exclamaron: ‘¡Si tan sólo cuatro Budas, plenamente Iluminados, surgiesen en el mundo y enseñasen el Dhamma como el Bienaventurado! Esto sería beneficioso para el bienestar y la felicidad de muchos, por compasión al mundo, para el bien y la ganancia de los devas y seres humanos’.

“Mientras que algunos otros dioses dijeron esto: ‘Sería suficiente, señores, si tan sólo tres Budas, plenamente Iluminados, surgiesen en el mundo y enseñasen el Dhamma como el Bienaventurado. Esto sería beneficioso para el bienestar y la felicidad de muchos, por compasión al mundo, para el bien y la ganancia de los devas y seres humanos’.

[14] “Entonces, Venerable Señor, intervino Sakka —el gobernador de los devas— y dijo: ‘Ahora bien, señores, es imposible que en el mismo sistema mundial y al mismo tiempo, surjan dos Budas plenamente Iluminados: ni juntos ni uno tras otro. Esto no puede suceder. ¡Así que el Bienaventurado continúe con una larga vida, por muchos años más, libre de dolencias y enfermedades! ¡Que esto sea beneficioso para el bienestar y la felicidad de muchos, por compasión al mundo, para el bien y la ganancia de los devas y seres humanos!’.

“Entonces, Venerable Señor, los Treinta y Tres Dioses consultaron y deliberaron acerca del asunto que les reunió ahí, en el salón de Sudhamma, y con respecto a los Cuatro Grandes Reyes, les avisaron y los exhortaron, mientras estos permanecían allí a un lado. 

            “Los Reyes instruidos, aceptaron las palabras pronunciadas,

            Calmos y serenos, estando al lado de sus asientos.

[15] “Entonces, Venerable Señor, una portentosa y esplendorosa luz, proveniente del norte, fue vista y fue mayor que el esplendor de los devas. Entonces Sakka, el gobernador de los devas, dijo al séquito de los Treinta y Tres Dioses: ‘Cuando aparecen semejantes signos, amigos, cuando se ve semejante luz portentosa y esplendorosa, es porque va a aparecer el Brahma. Esto es un signo que anuncia su cercana manifestación.

            “’Cuando se ven estos signos, el Brahma está por aparecer;

            Este es el signo del Brahma: una luz portentosa y esplendorosa’.

“Acto seguido, Venerable Señor, los Treinta y Tres Dioses se sentaron en sus asientos, diciendo: ‘Averigüemos lo que viene tras este gran esplendor y, cuando lo descubramos, acerquémonos a él’. Y los Cuatro Grandes Reyes también se sentaron en sus asientos y dijeron lo mismo. Y cuando escuchamos que los devas de los Treinta y Tres Dioses estaban de acuerdo con esto, nosotros también decidimos averiguar lo que venía tras este gran esplendor y, al descubrirlo, acercarnos a él.

[16] “Cuando el Brahma Sanankumara aparece frente a los Treinta y Tres dioses, Venerable Señor, aparece asumiendo una forma sensorial, porque la apariencia natural de los Brahmas no suele ser perceptible a los ojos de los Treinta y Tres dioses. Y entonces cuando el Brahma Sanankumara aparece frente a los Treinta y Tres dioses, eclipsa el resplandor y la gloria de los otros devas. Así como la figura hecha de oro eclipsa la figura humana, así también el resplandor y la gloria del Brahma es mayor de los otros devas. Además, cuando el Brahma Sanankumara aparece frente a los Treinta y Tres dioses, ningún otro deva lo saluda, se levanta de su asiento ni le ofrece asiento; en cambio todos permanecen en silencio con las palmas de sus manos juntas y con las piernas cruzadas, pensando esto: ‘si de cualquiera de nosotros el Brahma Sanankumara necesitase algo ahora, ahí se sentaría.’ Y aquel deva, en cuyo diván escogiese sentarse, sentiría una sublime satisfacción y felicidad, al igual que un recientemente ungido rey de los khattiya siente satisfacción y felicidad al asumir su oficio real.

[17] “Entonces, Venerable Señor, el Brahma Sanankumara apareció frente a los Treinta y Tres dioses asumiendo una forma sensorial, manifestándose a sí mismo en forma de un dios del séquito de los Treinta y Tres. Apareció en los aires y se sentó en el cielo con las piernas cruzadas. Al igual que un hombre fuerte con facilidad se sienta con las piernas cruzadas sobre un bien extendido diván o sobre el suelo, así también apareció en los aires el Brahma Sanankumara y se sentó en el cielo con las piernas cruzadas. Y al observar la calma de los Treinta y Tres dioses expresó su deleite en versos:

            “’Los Treinta y Tres Dioses con su gobernante se regocijan,

            Alabando al Tathagata y el verdadero Dhamma,

Viendo a los recién llegados devas, hermosos y brillantes,

            Que viviendo la vida santa bajo el Bienaventurado,

            Superan al resto en fama y esplendor en su buen renacimiento,

            Los herederos del gran Maestro que han ganado la verdad sublime.

            Viendo esto, los Treinta y Tres Dioses se regocijan, al igual que su gobernante,

            Alabando al Tathagata y el verdadero Dhamma’.

[18] “Y en cuanto a cómo habla el Brahma Sanankumara, Venerable Señor, su voz tiene ocho características: tiene una voz distinguida, inteligible, placentera, atractiva, compacta, concisa, profunda y resonante. Y cuando habla con esta voz, en medio de la asamblea, su voz no penetra más allá de la asamblea. Cuando alguien tiene una voz así, se dice que tiene la voz de Brahma.

[19] “Entonces, Venerable Señor, los Treinta y Tres Dioses dijeron al Brahma Sanankumara: ‘¡Esto es muy bueno, oh Brahma! Nos hemos regocijado al escuchar cuando Sakka, el gobernador de los devas, proclamó las ocho declaraciones verdaderas de elogio hacia el Bienaventurado. Entonces, Brahma dijo a Sakka, el gobernador de los devas: ‘Nosotros también quisiéramos escuchar las ocho declaraciones verdaderas de elogio hacia el Bienaventurado’.

[20-27] “’Muy bien, oh Gran Brahma’, respondió Sakka, el gobernador de los devas y, acto seguido, le dijo: ’¿Qué opina, oh Gran Brahma? En consideración a la manera, en la que el Bienaventurado se esforzó gracias a su compasión por el mundo, por el bienestar y la felicidad de muchos, y actuó a favor de los devas y seres humanos; no podemos encontrar a otro maestro alguno que estuviese dotado de semejantes cualidades —sea en el pasado o en el presente— como el Bienaventurado… [sigue igual que en los párrafos 5 al 12].

“Y entonces, el Brahma Sanankumara fue satisfecho y se llenó de gozo, deleite y felicidad al escuchar estos verdaderos elogios al Bienaventurado. 

[28] “Entonces, Venerable Señor, el Brahma Sanankumara apareció frente a los Treinta y Tres Dioses, asumiendo una forma sensorial, manifestándose a sí mismo en forma de un dios del séquito de los Treinta y Tres. Apareció en los aires y se sentó en el cielo con las piernas cruzadas. Al igual que un hombre fuerte con facilidad se sienta con las piernas cruzadas sobre un bien extendido diván, o sobre el suelo, así también apareció en los aires el Brahma Sanankumara y se sentó en el cielo con las piernas cruzadas. Y se dirigió a los Treinta y Tres Dioses así: ‘Ahora bien, señores Treinta y Tres Dioses, ¿por cuánto tiempo creéis que el Bienaventurado ha tenido esta gran sabiduría?’.

[29] “’Una vez, hace mucho tiempo atrás, había un rey de nombre Disampati, que tenía un mayordomo que era un brahmán de nombre Govinda. Y el rey Disampati también tenía un hijo de nombre Renu, mientras que Govinda tenía un hijo de nombre Jotipada. Entonces, el príncipe Renu y el joven Jotipada, más otros seis jóvenes khattiyas, conformaron un grupo de amigos, ocho en total. Al transcurrir el tiempo, el mayordomo Govinda murió y el rey Disampati lloró por él diciendo: «¡Ay! ¡Justo cuando hemos transferido todas nuestras responsabilidades al mayordomo Govinda y, cuando abandonamos los cinco sentidos de los placeres sensuales, el mayordomo murió!».

[30] “’Al escuchar esto, el príncipe Renu dijo al rey: «No llores en exceso por la muerte del mayordomo Govinda, señor. Govinda tenía un hijo, el joven Jotipada, que es aún más sabio que su padre, más capaz para encontrar las ventajas que su padre. Encárguelo, señor, para que administre todos los negocios de los que se encargaba su padre». — «Así lo haré».

“’Entonces, el rey Disampati hizo llamar a cierto hombre y le dijo: «Ven, buen hombre, y ve junto al maestro Jotipada y dile: ‘¡Que el venerable Jotipada esté bien! Me manda el rey Disampati porque quiere verle’».  — «Bien, señor», respondió aquel hombre, luego fue junto al joven Jotipada y le entregó el mensaje.

“’Al recibir el mensaje, Jotipada respondió: «Muy bien, señor» y, acto seguido, fue a la presencia del rey. Al llegar allí, intercambió con él cordiales saludos. Cuando terminaron estos cordiales saludos y amables palabras de bienvenida, se sentó a un lado y el rey Disampati le dijo: «Quisiéramos tener al venerable Jotipada como administrador de nuestros bienes. Que no lo rehúse, por favor, pues yo lo colocaré como mi mayordomo en lugar de su padre». — «Muy bien, señor», respondió Jotipada y asintió.

[31] “’Entonces, el rey Disampati colocó a Jotipada como su mayordomo, en lugar de su padre. Y cuando Jotipada se instaló se hizo cargo de todos los asuntos que antes administraba su padre. Y de aquellos asuntos que su padre no se ocupaba, él tampoco se ocupó. Y realizaba todas las tareas que antes realizaba su padre y no otras. Entonces la gente decía: «¡Este brahmán realmente es un mayordomo! ¡Realmente es un gran mayordomo!». Y fue así cómo el joven brahmán Jotipada llegó a ser conocido como Mahagovinda [el Gran Camarero].

[32] “’Al pasar el tiempo, Mahagovinda fue una vez junto al grupo de los seis khattiyas y les dijo: «El rey Disampati ya es anciano, entrado en edad, decrépito y ha entrado en la última etapa de su vida. ¿Quién puede decir hasta cuándo vivirá el hombre? Cuando el rey Disampati muera, el príncipe Renu será ungido como rey. Sugiero, señores, que vayáis junto al príncipe Renu y le digáis: ‘Nosotros somos los queridos y apreciados amigos de nuestro señor Renu, y compartimos sus alegrías y penas. El rey Disampati, nuestro señor, ya es anciano, entrado en edad, decrépito y ha entrado en la última etapa de su vida. ¿Quién puede decir hasta cuándo vivirá el hombre? Cuando el rey Disampati muera, el príncipe Renu será ungido como rey. Si nuestro señor Renu quiere obtener la soberanía, compártala con nosotros’».

[33] “’«Muy bien, señor», respondieron los seis khattiyas, luego se acercaron al príncipe Renu y le dijeron lo que Mahagovinda les aconsejó. [Y el príncipe Renu respondió:]

“’«Bien señores, ¿quién debe prosperar en este reino, después de mí, si no sois vosotros? Si yo, señores, obtengo la soberanía, la compartiré con vosotros».

[34] “’Entonces, pasado cierto tiempo el rey Disampati murió y, después de su muerte, su hijo Renu fue ungido como rey. Sin embargo, al ser ungido como rey, Renu se abandonó a sí mismo, entregándose a los placeres sensuales. Por eso Mahagovinda se acercó a los seis khattiyas y les dijo: «Ahora, señores, que el rey Disampati ―mi señor― murió, Renu, que ha sido ungido rey en su lugar, se ha abandonado a sí mismo, entregándose a los placeres sensuales. ¿Quién sabe lo que esto puede acarrear? Los placeres sensuales son embriagantes. Sugiero, señores, que vayáis junto al príncipe Renu y le digáis: ‘El rey Disampati ―nuestro señor― murió y, Renu, ha sido ungido rey en su lugar, ¿no recuerda nuestro señor su promesa?’».

“’«Muy bien, señor», respondieron los seis khattiyas, luego se acercaron al príncipe Renu y le dijeron lo que Mahagovinda les aconsejó. [Y el príncipe Renu respondió:]

“’«Señores, recuerdo mis palabras. Ahora bien, ¿quién sería capaz de dividir esta enorme cantidad de la tierra de este reino, tan ancho en el norte y que se va estrechando hacia el sur, en siete partes iguales?». ― «¿Quién, si no el brahmán Mahagovinda?».

[35] “’Entonces, el rey Renu envió a un hombre junto a Mahagovinda para que le dijera: «Ven, mi señor, el rey te llama». Acto seguido, Mahagovinda, obedeciendo el llamado, fue a la presencia del rey e intercambió con él cordiales saludos. Cuando terminaron estas amables charlas de bienvenida y cordiales saludos, se sentó a un lado y el rey le dijo: «Ve, señor Mahagovinda y divide esta enorme cantidad de la tierra de este reino tan ancho en el norte y que se va estrechando hacia el sur, en siete partes iguales».

“’«Bien, señor», respondió Mahagovinda, y así lo hizo.

[36] “’Y el país del rey Renu estaba en el centro.

Dantapura de los kalinga, Potaka de los assaka,

Mahissati de los avanti, Roruka de los sovira.

            Mithila de los videha, luego Campa de los anga,

            Finalmente Benarés de los kasi:

            Así fue como dispuso Mahagovinda, según su sabio plan’.

“’Entonces, estos seis khattiyas, se complacieron cada uno con su ganancia y de lo exitoso que fue el plan. Por eso dijeron: «¡Lo que hemos querido, lo que hemos deseado, lo que hemos procurado y por lo que nos esforzamos, esto ha ocurrido!».

“’Sattabhu y Brahmadatta, Vessabhu y Bharata,

Renu y dos Dhataratthas;

Estos son los siete reyes bharata’.

[Termina la primera porción de recitación].

[37] “’Entonces, estos seis khattiyas se acercaron a Mahagovinda y le dijeron: «Al igual que Mahagovinda fue una compañía querida, apreciada y congenial del rey Renu, así, también, lo es para nosotros. Por eso quisiéramos que Mahagovinda administrase, también, nuestros asuntos; tenemos confianza en él, así que, por favor, no se rehúse».

“’«Bien, señores», respondió Mahagovinda y se encargó de administrar los reinos de los siete reyes ungidos; también enseñó mantras a siete eminentes y ricos brahmanes, y a setecientos jóvenes estudiantes brahmanes.

[38] “’Y, con el tiempo, se divulgó una muy buena referencia concerniente a Mahagovinda, de esta manera: «¡Mahagovinda puede ver al Brahma con sus propios ojos y puede conversar con él!». Entonces Mahagovinda pensó así: «Se está divulgando esta buena referencia concerniente a mí, según la cual tanto puedo ver al Brahma con mis propios ojos como conversar con él, sin embargo, yo no puedo verlo con mis propios ojos ni conversar con él tampoco. Sin embargo, he escuchado a los ancianos brahmanes, a los maestros y sus pupilos, decir: ‘Quien permanece, por cuatro meses en la época de las lluvias, en meditación y practica la absorción en la compasión, puede ver al Brahma cara a cara, hablar con él y consultarle cosas. ¿Qué tal si me pongo a cultivar estas cosas?».

[39] “’Acto seguido, Mahagovinda se acercó al rey Renu y le contó sobre la buena referencia que se divulgaba acerca de él, y sobre su deseo de practicar en reclusión [agregando:] «Deseo, señor, meditar durante cuatro meses de las lluvias, practicando la absorción en la compasión y que nadie pueda acercarse a mí, excepto para traerme la comida». ― «Que el Venerable Mahagovinda haga lo que le parezca».

[40] “’Después, Mahagovinda hizo un recorrido visitando a cada uno de los seis khattiyas y les dijo lo mismo. A lo que cada uno de ellos le respondió: «Que el Venerable Mahagovinda haga lo que le parezca».

[41] “’Entonces, Mahagovinda fue junto a los siete eminentes y ricos brahmanes y setecientos jóvenes estudiantes brahmanes, y les contó sobre la buena referencia que se divulgaba acerca de él y sobre su deseo de meditar, en reclusión, durante los cuatro meses de lluvias, practicando la absorción en la compasión, agregando esto: «Por eso, señores, seguid practicando los mantras que habéis escuchado, los cuales se os encomendó y enseñadlos a otros». ― «Que el Venerable Mahagovinda haga lo que le parezca».

[42] “’Acto seguido, fue junto a sus cuarenta mujeres ―todas ellas de igual rango― y les contó lo mismo. Y cada una de las mujeres le respondió: «Que el Venerable Mahagovinda haga lo que le parezca».

[43] “’Entonces, Mahagovinda se estableció en su nueva morada al oeste de la ciudad y, durante los cuatro meses de la época de las lluvias, meditó, practicando la absorción en la compasión. Y nadie podía acercarse a él, excepto para llevarle la comida. Pero, cuando terminó la época de las lluvias, no sintió nada más que la decepción y contrariedad, pensando así: «Yo escuché que quien permanece, por cuatro meses en la época de las lluvias, en meditación y practica la absorción en la compasión, puede ver al Brahma cara a cara, hablar con él y consultarle cosas; sin embargo yo ni veo al Brahma con mis propios ojos, ni tampoco puedo hablar con él, consultándole cosas».

[44] “’Entonces, el Brahma Sanankumara conoció en su mente los pensamientos de Mahagovinda y, tan pronto como un hombre fuerte dobla su brazo extendido o extiende su brazo doblado, desapareció del mundo del Brahma y apareció frente a Mahagovinda. Y Mahagovinda tuvo temor, empezó a temblar y se pararon sus pelos al ver algo que nunca antes había visto. Entonces, lleno de miedo y temor, temblando y con los pelos parados se dirigió al Brahma Sanankumara en verso:

“’«Oh, espléndida visión, gloriosa y divina,

¿Quién eres, señor? De buena gana quisiera conocer tu nombre».

            “’«En el más alto de los cielos soy conocido por todos:

            Brahma Sanankumara, así es como me conocen».

“’«Asiento, el agua para tus pies y pasteles,

Lo que es adecuado para un Brahma,

Que el señor acepte mi hospitalidad».

            “’«Aceptamos la dádiva que nos ofrendas:

            Y ahora declaramos que lo que desees de nosotros,

            La bendición, el favor que desees, sea en esta vida o en la venidera,

            Dinos, señor Mahagovinda, que te sea dado».

[45] “’Entonces, este pensamiento surgió en Mahagovinda: «El Brahma Sanankumara me ofrece un favor. ¿Qué debería pedirle ahora, algo beneficioso para esta vida o para la venidera?». Acto seguido, se le ocurrió este pensamiento: «Soy un experto en cuanto a lo que es beneficioso para esta vida, incluso otros me consultan en este sentido. Entonces, ¿por qué no le pido al Brahma Sanankumara algo que sea beneficioso para la vida venidera?». Y se dirigió al Brahma en verso:

“’«Pido al Brahma Sanankumara esto,

Pido, dudando, a alguien que no tiene dudas,

Algo que otros también quisieran saber, ¿haciendo qué cosa

Un mortal puede llegar al mundo del Brahma?».

            “’«Aquel hombre, brahmán, que desdeña

            Todo aquello que llama ‘yo’ o ‘mío’;

            En quien surge el pensamiento

            De la reclusión, la calma y [el pensamiento] lleno de compasión,

            Apartado de lo hediondo, libre de la codicia,

            Establecido de esta forma y entrenándose así,

            Puede un mortal alcanzar el mundo del Brahma». 

[46] “’«Lo que el señor dijo, referente a ‘desdeñar todo aquello que se llama “yo” o “mío”’, lo entiendo así: se trata de renunciar a toda propiedad, sea grande o pequeña, renunciar a la vida familiar, sea grande o pequeña, renunciar a los parientes, sean muchos o pocos y, con la cabeza y la barba afeitados, vestir el hábito amarillo, y salir de la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Así es cómo entiendo esto.

“’«Lo que el señor dijo, referente a ‘en quien surge el pensamiento de la reclusión y la calma’, lo entiendo así: se trata de escoger una morada solitaria, en el bosque, al pie de un árbol, en la cañada de una montaña, en una cueva rocosa, en el cementerio o en un montículo de paja al aire libre. Así es cómo entiendo esto.

“’«Lo que el señor dijo, referente a ‘lleno de compasión’, lo entiendo así: se trata de cuando uno permanece impregnando un cuadrante [1] con la mente imbuida de compasión. De la misma forma el segundo, tercer y cuarto cuadrante, tanto por encima como por debajo, alrededor y en todas partes, para todos como para sí mismo, se permanece impregnando el mundo entero con la mente imbuida de compasión; [con mente] abundante, exaltada, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión. Así es cómo entiendo esto.

“’«Lo único que no entiendo, señor, es lo que dijo referente a ‘apartado de lo hediondo, libre de la codicia’:

“’«¿Qué significa estar ‘apartado de lo hediondo’ entre los hombres, oh Brahma?

Por favor ilumina mi ignorancia en este aspecto, oh sabio.

¿A causa de qué un hombre es hediondo y contaminado,

Dirigido hacia el infierno y cortado del mundo del Brahma?».

            “’«El odio y la mentira, el fraude y la traición,

            Avaricia, orgullo y celo,

            Avidez, duda y daño causado a otros,

            Codicia y odio, somnolencia y falsa ilusión:

            Atado a estas cosas el hombre se vuelve hediondo,

            Dirigiéndose hacia el infierno y cortado del mundo de Brahma?».

“’«Así es como entiendo lo que el señor dijo, referente a ‘hediondo’, no es fácil superarlo si uno lleva una vida hogareña. Por eso voy a abandonar la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar» . ― «Haz, señor Mahagovinda, de acuerdo con tu deseo».

[47] “’Entonces, el Gran Camarero se acercó al rey Renu y le dijo: «Que mi señor busque a otro ministro y lo encargue de administrar sus tareas, por favor. Yo deseo abandonar la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Después de lo que el Brahma me dijo acerca del hedor, el cual no es fácil de superar viviendo en el mundo».

“’«Oh rey Renu, señor de este reino, declaro

Que tú mismo tendrás que gobernar, no seré más tu consejero».

            «Si te falta algo, te lo voy a suplir,

            Si alguien te lastimó, mi ejército real te va a guardar.

            Eres mi padre, mi hijo:

            Quédate aquí, entre nosotros, no nos dejes».

«No necesito nada ni nadie me ha lastimado:

No era una voz humana la que escuché, no puedo permanecer más en el hogar».

            «¿Qué fue lo no-humano, qué es lo que escuchaste

            Que de golpe abandonas el hogar y a todos nosotros?».

“’«Antes de haber pasado, por este retiro, cuidaba altares y me ocupaba de rituales,

Cuidaba que el fuego sagrado flameara alimentándolo con hierba kusa,

Pero ahora el Brahma apareció ante mí, al dios eterno le pregunté,

Él me respondió y no puedo más permanecer aquí».

            «Venerable Mahagovinda, en tus palabras hay rectitud. Semejantes palabras,

            Una vez escuchadas, no permiten dar vuelta atrás.

            Nosotros vamos a seguirte, Mahagovinda, seas nuestro maestro.

            Como el berilo puro, pulido por el agua,

            Así purificados vamos a seguirte en tu vigilia.

“’«Si el Venerable Mahagovinda abandona la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar, nosotros haremos lo mismo». 

[48] “’Acto seguido, Mahagovinda se acercó a los seis khattiyas y les dijo: «Que mis señores busquen a otro ministro y lo encarguen de administrar sus tareas, por favor. Yo deseo abandonar la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Después de lo que el Brahma me dijo acerca del hedor, el cual no es fácil de superar viviendo en el mundo».

“’Entonces, los seis khattiyas se fueron aparte para deliberar el asunto: «Estos brahmanes siempre desean más y más dinero. Tal vez podamos ganarlo por medio del dinero». De modo que, al volver junto a Mahagovinda, le dijeron: «He aquí que abundan las propiedades, señor, dentro de estos siete reinos. Por eso, señor, toma lo que te plazca para ti». ― «¡Suficiente, señores! Tengo abundantes posesiones que ya recibí de mis señores. Es justo a esos lujos que estoy renunciando cuando abandono la vida hogareña y asumo el estilo de vida sin hogar, como ya os he explicado».

[49] “’Entonces, los seis khattiyas se fueron aparte para deliberar el asunto: «Estos brahmanes siempre desean más y más mujeres. Tal vez podamos ganarlo por medio de las mujeres». De modo que, al volver junto a Mahagovinda, le dijeron: «He aquí que abundan las mujeres, señor, dentro de estos siete reinos. Por eso, señor, toma las que te plazcan para ti». ― «¡Suficiente, señores! Tengo cuarenta mujeres ya, todas ellas del mismo rango, y es justo a esas mujeres que estoy renunciando cuando abandono la vida hogareña y asumo el estilo de vida sin hogar, como ya os he explicado».

[50]“’«Si el Venerable Camarero abandona la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar, nosotros haremos lo mismo. Dondequiera que vaya, le seguiremos».

“’«Si renunciáis a aquella codicia que enceguece a los hombres,

¡Ejercitaos a vosotros mismos, sed fuertes y pacientemente firmes!

Este es el sendero recto, un sendero puro,

El sendero verdadero reservado para los buenos,

Que conduce al reino del Brahma».

[51] “’«Entonces, señor Mahagovinda, espérenos tan sólo siete años, y cuando los mismos pasen, también abandonaremos la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Dondequiera que vaya, le seguiremos». ― «Siete años es demasiado tiempo, señores. ¿Quién nos puede decir cuánto dura la vida del hombre? Tenemos que caminar hacia la siguiente vida, tenemos que aprender a través de la sabiduría, tenemos que hacer lo que es bueno, tenemos que caminar en la rectitud, no hay escape para los que ya nacieron. Yo voy a abandonar la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar, después de lo que el Brahma me dijo acerca del hedor, el cual no es fácil de superar viviendo en el mundo».

[52] “’«Entonces, señor Mahagovinda, espérenos tan solo seis años… cinco años… cuatro años… tres años… dos años… un año y, cuando el mismo pase, también abandonaremos la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Dondequiera que vaya, le seguiremos».

[53] “’«Un año es demasiado tiempo, señores. ¿Quién nos puede decir cuánto dura la vida del hombre? Tenemos que caminar hacia la siguiente vida… Yo voy a abandonar la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar, después de lo que el Brahma me dijo acerca del hedor, el cual no es fácil de superar viviendo en el mundo».

[54] “’«Entonces, señor Camarero, espérenos tan solo siete meses… seis meses… cinco meses… cuatro meses… tres meses… dos meses… un mes… medio mes y, cuando el mismo  pase, también abandonaremos la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Dondequiera que vaya, le seguiremos».

[55] “’«Medio mes es demasiado tiempo, señores. ¿Quién nos puede decir cuánto dura la vida del hombre? Tenemos que caminar hacia la siguiente vida… Yo voy a abandonar la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar, después de lo que el Brahma me dijo acerca del hedor, el cual no es fácil de superar viviendo en el mundo».

“’«Entonces, señor Camarero, espérenos tan sólo siete días, hasta que pasemos nuestros reinos a nuestros hijos y hermanos. Y cuando pasen los siete días, también abandonaremos la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Dondequiera que vaya, le seguiremos». ― «Siete días no es mucho tiempo, señores, estoy de acuerdo a que esperemos los siete días».

[56] “’Acto seguido, Mahagovinda se acercó a los siete eminentes y ricos brahmanes, y a los setecientos jóvenes estudiantes brahmanes, y les dijo: «Buscad ahora a otro maestro, señores, que os enseñe los mantras, que yo deseo abandonar la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Después de lo que el Brahma me dijo acerca del hedor, el cual no es fácil de superar viviendo en el mundo».

“’«Venerable Mahagovinda, no haga esto, por favor. He aquí que hay muy poco poder y poco provecho en la vida sin hogar. Mucho más poder y provecho hay en la vida brahmánica». ― «No digáis esto, señores; en esa materia, ¿quién tiene poder más grande que yo? Yo soy como un rey de reyes, brahmán de brahmanes, como un deva para los hombres hogareños. Y, aún así, dejo todo esto en aras de abandonar la vida hogareña y asumir el estilo de vida sin hogar. Después de lo que el Brahma me dijo acerca del hedor, el cual no es fácil de superar viviendo en el mundo».

“’«Si el Venerable Mahagovinda abandona la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar, nosotros haremos lo mismo. Dondequiera que vaya, le seguiremos».

[57] “’Acto seguido, Mahagovinda se acercó a sus cuarenta mujeres, todas ellas del mismo rango, y les dijo: «Si alguna de vosotras, señoras, desea volver a sus familias, o buscar a otro esposo, lo puede hacer, ya que yo, señoras, deseo abandonar la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Después de lo que el Brahma me dijo acerca del hedor, el cual no es fácil de superar viviendo en el mundo».

“’«Sólo Usted es el jefe de clan a quien deseamos, es el único esposo que queremos. Si el Venerable Mahagovinda abandona la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar, nosotras haremos lo mismo. Dondequiera que vaya, le seguiremos».

[58] “’Y cuando transcurrieron siete días, Mahagovinda afeitó su cabeza y barba, se vistió con el hábito amarillo y abandonó la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Y con él también fueron los siete ungidos reyes khattiyas, los siete eminentes y ricos brahmanes, los setecientos jóvenes brahmanes estudiantes, las cuarenta esposas ―todas ellas del mismo rango―, varios miles de khattiyas, varios miles de brahmanes, varios miles de hombres hogareños, incluso muchas mujeres jóvenes de todas partes: todos ellos afeitaron sus cabezas y  barbas, se vistieron con los hábitos amarillos y abandonaron la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar.

“’Y seguido por esta compañía, Mahagovinda recorrió pueblos, ciudades y capitales. Y siempre que llegaba a algún pueblo o ciudad, fue recibido como un rey de reyes, brahmán de brahmanes o un deva para los hombres hogareños. Y, en aquellos días, cuando alguien estornudaba o se resbalaba, se solía decir: «¡Gloria a Mahagovinda, el brahmán! ¡Gloria al ministro de los Siete!».

[59] “’Y Mahagovinda permanecía impregnando un cuadrante con la mente imbuida de amor benevolente. De la misma forma, el segundo, tercero y cuarto cuadrante, tanto por encima como por debajo, alrededor y en todas partes, para todos como para sí mismo, permanecía impregnando el mundo entero con la mente imbuida de amor benevolente; [con mente] abundante, exaltada, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión. Además, permanecía impregnando un cuadrante con la mente imbuida de compasión… con la mente imbuida de gozo altruista… con la mente imbuida de ecuanimidad. De la misma forma, el segundo, tercero y cuarto cuadrante, tanto por encima como por debajo, alrededor y en todas partes, para todos como para sí mismo, permanecía impregnando el mundo entero con la mente imbuida de ecuanimidad; [con mente] abundante, exaltada, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión.

“’Y de esta manera enseñó a sus discípulos el camino hacia la unión con el mundo del Brahma.

[60] “’Y todos aquellos que, en aquella época, fueron discípulos del Gran Camarero y comprendieron plenamente sus enseñanzas, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, renacieron en el buen destino, en el mundo del Brahma. Y aquellos que no comprendieron plenamente sus enseñanzas, después de la muerte renacieron en compañía de los devas de Paranamita-Vasavatti, otros en compañía de los devas de Nimannarati, otros entre los devas de Tusita, otros entre los devas de Yama, otros entre los Treinta y Tres Dioses, y otros entre los Cuatro Grandes Reyes. Y los que alcanzaron el nivel más bajo, fueron al reino de los gandhabba. De esta manera, el renunciamiento de todos aquellos jefes de clan no fue en vano ni infructuoso, sino que fue fructífero y provechoso’.

[61] “¿El Bienaventurado lo recuerda?”.

“Lo recuerdo, Pancasikha. Es más, en aquel tiempo, Pancasikha, yo era el brahmán Mahagovinda y enseñé a aquellos discípulos el sendero que conduce a la unión con el mundo del Brahma. Sin embargo, Pancasikha, aquella vida santa no conduce al desencanto, al desapasionamiento, al cese, a la paz, al conocimiento directo, a la Iluminación ni al Nibbana, sino solamente al renacimiento en el mundo del Brahma. Pero mi vida santa, Pancasikha, conduce infaliblemente al desencanto, al desapasionamiento, al cese, a la paz, al conocimiento directo, a la Iluminación y al Nibbana, es decir, este Óctuple Noble Sendero que consiste en el recto punto de vista, la recta intención, la recta forma de hablar, la recta forma de actuar, el recto modo de vida, el recto esfuerzo, la recta atención consciente y la recta concentración.

[62] “Y aquellos discípulos míos, Pancasikha, que comprenden plenamente mis enseñanzas, con la destrucción de las contaminaciones, descubren por sí mismos, en esta presente vida, mediante el conocimiento directo, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría. Y aquellos que no comprenden plenamente mis enseñanzas, algunos, mediante la destrucción de los cinco grilletes menores, renacen espontáneamente [en las Moradas Puras] y allí alcanzan el Nibbana final, sin tener que retornar nunca más a este mundo. Otros, con la destrucción de los grilletes y con la atenuación del ansia, el odio y la falsa ilusión, son los que retornan-una-vez, aquellos que retornarán una vez a este mundo para poner fin a la insatisfacción. Y otros, con la destrucción los tres grilletes, son los que entran-en-la-corriente, no más sujetos al mundo bajo, con un destino fijo: con la Iluminación como su destino. De esta manera, Pancasikha, el renunciamiento de toda esta gente no es en vano ni infructuoso, sino que es fructífero y provechoso”.

Esto es lo que el Bienaventurado dijo, y el gandhabba Pancasikha se deleitó y se regocijó en las palabras del Bienaventurado. Acto seguido le rindió homenaje y se desvaneció de allí, cuidando que el Bienaventurado quedase siempre a su mano derecha.

 


NOTA:

[1] Punto cardinal.

 


FUENTES:

Rhys Davids (1899). The Lord High Steward en Dialogues of the Buddha, vol. II. Recuperado de https://suttacentral.net/en/dn19

Walshe, M. (1995). Mahagovinda Sutta: The Great Steward. A Past Life of Gotama en The Long Discourses of the Buddha: A Translation of the Digha Nikaya, pp. 301-313.

Mahagovindasuttam en World Tipitaka Edition


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015-2017.

 

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